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miércoles, 9 de enero de 2013

Nefesh, Ruaj, Neshamá



A las cualidades espirituales se les asignan diferentes nombres: Nefesh (alma), Ruaj (espíritu), Neshamá (alma). Comenzamos a unirnos al mundo espiritual al recibir el nivel de Ruaj.

Nefesh, es el nivel de la Santidad inanimada, cuando una persona no puede moverse por sí mismo. Él llega a la lección y piensa que todo está bien, que no se requiere nada más de él: hoy es lo mismo que ayer y mañana será lo mismo que hoy. No explota y no lamenta permanecer en el mismo estado, sino que está bastante feliz de que otro día ha pasado y que todo está bien. Él acepta la rutina diaria.

Pero es también un logro si una persona está en el grupo, tratando de no interferir en su avance, dispuesto a ayudar a todos, y apoyar al grupo. Él apoya lo que otros están haciendo. Pero no muestra ninguna iniciativa especial: no tiene el nivel de Ruaj. No hay ninguna nueva fuerza creciendo en él. Y entonces es llamado Nefesh de Kedushá (de Santidad).

Pero aun así llega a las lecciones y estudia, desearía que todo el mundo estuviera en el nivel de Nefesh de la Santidad. Sin embargo, esto es llamado “espiritualidad” del nivel de Ruaj. Ruaj significa que una persona ya tiene algo que puede añadir. No está de acuerdo en permanecer en el nivel de la naturaleza inanimada. Si ve que nada ha cambiado desde ayer y que no cambiará mañana, entonces para él es como estar muerto.

No es sólo un estado de naturaleza inanimada sin movimiento, sino una sensación de muerte, lo cual significa que es el peor estado. Y entonces se pregunta a sí mismo, qué más puede añadir. Mientras tanto, lo único que puede añadir son sus acciones, Baal HaSulam dice en el artículo “La libertad” que una persona no tiene otros medios para cambiar su estado sino elegir el entorno correcto.

Una persona que elige una influencia más fuerte del entorno es digna de alabanza. Es a través de esto que puede avanzar y no gracias a las buenas obras. Él no puede hacer ninguna buena obra, ya que no somos los amos de nuestras acciones. Pero gracias a haber elegido un buen entorno que puede influirlo fuertemente, él comienza a moverse.

Con el fin de comenzar a moverte por ti mismo y convertirte del nivel inanimado al vegetativo, elevarte del nivel de Nefesh al nivel de Ruaj, para volverse un persona espiritual, tengo que evocar constantemente a los que están a mi alrededor y elegir un entorno cada vez más fuerte que me influya más y más fuerte y me ayude a volverme más espiritual.
Mediante esas acciones, constantemente añado más de mí mismo al grupo y este constantemente me influye y yo anhelo la espiritualidad, el otorgamiento, más y más. Resulta que añado al otorgamiento y finalmente, alcanzo el siguiente nivel que es llamado Neshamá.

Actúo hacia todos los otros y soy influido por ellos a través del grupo que me influye. Así, con su ayuda, constantemente influyo en mí y me elevo. El entorno sirve como una palanca para elevarme cada vez más alto.

Me elevo a través del entorno y quiero comenzar a evocarme a mí mismo, conectarme con este de la forma más eficiente y práctica. Quiero incrementar mi asidero a la espiritualidad para no ser pasivo bajo su influencia y esperar que este me cambie, sino que quiero otorgar al entorno yo mismo, hacerlo más fuerte, para que me influya de forma más fuerte.

Entonces nos conectamos con el entorno y nos elevamos el uno al otro hasta el mundo espiritual, esto significa que alcanzo el nivel de Neshamá.

Lo principal aquí es no relajarme de manera que “cada día sea como el otro”. Debe haber una renovación constante, si no, entonces inmediatamente caerás a un estado de muerte. –no es tan fácil ponerse de pie de un estado de muerte. Es imposible hacerlo de un solo salto con el fin de regresar al estado previo. Es imposible regresar al mismo estado.

Tenemos que hacer una corrección: un nuevo nacimiento y un nuevo crecimiento, todo de nuevo.
Pero si una persona no siente que debe levantarse de nuevo, significa que ni siquiera siente su muerte, sino que en realidad ha perdido su consciencia.

(De la primera parte de la Lección diaria de Cabalá, Escritos de Rabash, laitman.es)






viernes, 30 de noviembre de 2012

600.000 Almas


Sólo un alma fue creada: el alma de Adam HaRishon. Después fue dividida en 600,000 almas. Y cada alma se dividió en varias chispas. Y ¿cómo podría  dividirse lo espiritual?

Y realmente no hay sino una sola alma, que existe en todo Israel, en cada uno está en completitud, así como en Adám HaRishon. Pues lo espiritual no es divisible, sino más bien se divide como una fuerza en el cuerpo de cada uno. En el comienzo, el cuerpo (el deseo) se divide e impide la Luz de Neshamá en él, y con la fuerza de las correcciones, el cuerpo se purifica y en la medida en la que el cuerpo se purifica, la Luz del alma lo ilumina.

Por lo tanto, en el valor del cuerpo físico (el deseo de recibir) hay 2 estados:
1. Cuando siente que su alma es una partícula especial, y no entiende que es todo Israel; y esto es realmente un defecto.
2. Cuando la luz del alma de todo Israel, no lo ilumina plenamente, sino que ilumina parcialmente, sólo en la medida en que se ha purificado a sí mismo, en el estado de regresar a lo colectivo. 

Y la señal es, si corregimos el cuerpo completamente, que sienta que su alma está en todo Israel, en cada uno, por lo que, tampoco se siente como una partícula. Debido a esto, depende de ello. Y entonces él está puro, sin defecto, y el alma verdaderamente fluye en él con toda su fuerza, tal como apareció en Adám HaRishon.

Las 3 veces para el hombre:
a. Una chispa del alma, la acción a través del camino de las chispas (permitido y prohibido).
b. El alma privada, una parte de 600.000, y constantemente completada, pero el defecto está en  él, y no pueden recibir la totalidad del alma y se siente a sí mismo como una partícula privada, que todavía le causa mucha de agonía de amor.
c. Luego se aproxima a la completitud, el alma colectiva, pues el cuerpo ya se ha purificado y  es todo santo para el Creador, y no hace cálculos, ni acuerdos, y está totalmente incluido en todo Israel.

Hemos estudiado, que incluso un hombre, si se acerca a su Señor con un arrepentimiento íntegro, inmediatamente llegará el Rey Mesías. Lo que significa, como está escrito, Moisés es un valor de seiscientos mil. De acuerdo con esto, ¿dos veces 600.000 almas, son el alma de Moisés y las almas de Israel?

Sin embargo, no hay sino una sola alma, que se conoce de acuerdo a las puertas de cada alma que se purifica. Por lo tanto, en la corrección de todas las almas, atraerá, a todos ellos al estado del alma Superior de Atzilut, a cada alma, pues la espiritualidad no se divide. Y entonces, el Creador fue un Señor en toda la tierra. Y mientras falte un alma en la pureza completa, esta continuidad de la santidad faltará en cada alma de Israel.

Y asimismo con la purificación de un alma de Israel de todas sus impurezas, atraerá a ella todo el estado del alma de Atzilut, y como resultado, toda la generación de almas será corregida. Y esto depende de ello, como está escrito, que era digno de que la Shejiná estuviera en él, sólo que su generación no era digna de eso. En que el alma que adquirió la purificación, se esfuerza en elevar la gracia de la generación, y pedir por ellos, hasta que eleva a toda la generación a su grado. Y es por eso que está escrito, que Moisés es un valor de 600.000. Porque él era su pastor fiel, por lo tanto, tuvo la misma santidad que era digna de toda la generación.

La totalidad se encuentra en cada parte, porque en el tiempo venidero, todas las almas se unirán en una, en su arrepentimiento, a sus raíces espirituales. Por lo tanto todos los milagros, maravillas y los viajes que el mundo ha estado experimentando en seis mil años, tienen que pasar en cada alma privada. Y el alma buena atrae a ella todos los estados de santidad que están antes y después de ella. Y el alma mala hace lo contrario. 

Los tiempos que cambian sobre él, son las generaciones, sólo que cada generación actúa hacia él como su juez, su mente que lo juzga, en eso recibe de la santidad en ese momento. 

Por lo tanto, cada alma está preparada para inhalar en ella el alma de Moisés, Aarón, Samuel, David y Salomón, es decir, en la forma de los tiempos que pasan por él. En el exilio de Egipto y la recepción de la Torá, el alma de Moisés se revela en él. Y en los siete que conquistó el alma de Josué. Y en la construcción del templo, el alma del rey Salomón.

Y el significado no son los detalles de estas almas, más bien, según el principio que establecimos que lo espiritual no se divide, y tan pronto como se adquiere el grado de alma, se adquiere el alma de todos los de Israel, sólo en función del lugar y el valor de su pureza, por lo tanto, en los momentos en que se le conceden estas maravillas, a continuación, recibe en sí mismo la plenitud del alma en esa revelación, y por lo tanto el nombre del propietario de esa revelación se encuentra en él.

Todos los de Israel son hijos de reyes. Y cuando un rey muere, todos los de Israel son dignos del reino. Pues todas las generaciones anteriores, que son sólo una preparación para el reino, necesitaban vasijas especiales para atraer a sus jueces, como el alma de Moisés, Samuel, y otros. Pero el último objetivo depende de todos los de Israel, pues si falta una pequeña parte de una pequeña chispa, el final no podría ser revelado. Y por lo tanto todos los de Israel son dignos del reino. Porque son todos iguales en este verdadero estado. Y por lo tanto, no hay vasija especial para atraer a esta totalidad; más bien cualquiera que purifique y clarifique su alma, es digno de la revelación de la Maljut al mundo, y será llamado el rey David mismo. Y esto es como está escrito, el Rey David, Rey de Israel está Vivo. Porque él no murió en absoluto, y su vasija se encuentra en cada alma de Israel. Mientras el alma de Moisés, sólo existe en los estudiantes sabios en todas las generaciones, y en los profetas y sacerdotes.

Y que está escrito, que un rey que muere, todos los de Israel son dignos. Y que está escrito, junto con el Mesías, la insolencia aumentará. En que si es de un alma humilde, una fuerza brillará para atraer su reino al mundo, como si se tratara de la mayor de la generación. Pues también el alma humilde en su raíz, si tuviera que dirigir sus deseos a direcciones deseables, ganaría al atraer a su alma, el alma colectiva, de todo lo que era antes de él, porque todos son como una preparación para su integridad. Por lo tanto, todas las almas privadas deben probarlo todo, y él adquiere su mundo en una hora, de la virtud de esa generación, para atraer la corona de su reino, que lo incluye todo. 

Y que está escrito, que incluso un hombre, si recibe el arrepentimiento completo, el Mesías llegará de inmediato. Que si un hombre ganara la misma alma, sería capaz de ganarla para toda su generación, pues si se compromete a ello, ha dado a toda la generación su compromiso, y podrá rezar mucho y soportar la ruptura delante de él, hasta que gane para toda su generación.

En comparación con las redenciones anteriores, eso fue una preparación, que no perteneció a cada detalle. Al igual que la entrega de la Torá perteneció sólo a la generación del desierto y Moisés, su cabeza. Y todas las otras generaciones, a pesar de ser más puras, no lo atraerían.
Pero el estado del Mesías, está listo para todas las generaciones, y por lo tanto lista para todos y cada uno.


Pues el Mesías es la corrección de las vasijas, ya que todas las vasijas son iguales, y toda la división se encuentra en su JaBaD, a sus valores. Y por lo tanto, desde el ministro, hasta el trabajador, todo el mundo sirve igualmente para regresar la corona a su lugar; y en esto no hay diferencia entre una persona y su amigo.


(kabbalah.info/es)

jueves, 15 de noviembre de 2012

El alma es una sensación compartida entre todos


El alma no es sensación personal, individual, interior de la persona, sino solamente una sensación compartida entre todos. Y lo que nos parece en lo material – que el Kli (vasija) es cada uno de nosotros, en la espiritualidad es lo contrario, el Kli es lo que se halla entre nosotros.

El Creador trae a la persona al entorno y le dice "toma", y de ahí en adelante todo depende de la persona – si y cómo lo toma.

La espiritualidad se halla únicamente en los Kelim (vasijas) que se encuentran entre las personas, y estos deseos no pueden ser de ninguna de las personas mismas, sino que puede despertarse solamente a partir de la actividad compartida llamada Arvut (garantía mutua). Y tampoco los deseos mismos sino el deseo de tener el deseo de la espiritualidad – el despertar de la súplica, de Tfilat Rabim (oración que se realiza en bien de los demás), y esto trae la Luz que pone en orden el Kli.

El Kli espiritual se mide de acuerdo a la carencia, al anhelo del estado siguiente, y no de acuerdo a lo que tengo ahora. El estado espiritual existe sólo en la atracción hacia adelante, y cuando existe una detención, la espiritualidad desaparece.

La Luz llena la realidad, y nuestra relación con ella determina dónde nos hallamos; si sólo quiero corregir mi relación con el prójimo, entonces se dice que utilizo de esa Luz como Jafetz Jesed (deleite en misericordia), otorgar, y luego ya puedo utilizar esa misma Luz en disfrutar por el hecho de otorgar.

Para alcanzar en definitiva la adhesión mínima con el Creador, necesito de todos los detalles y procesos que existen en la realidad. Porque a partir de ese punto mínimo de adhesión todo se desarrolló hasta nuestro nivel inferior, y del hecho que acumulo, verifico y aclaro todos los componentes, armo los fragmentos de mi alma, y en ella descubro quién se halla en ella – el Creador.

No se puede descubrir algo sin necesidad de ello. No puedes descubrir el atributo de otorgamiento entonces no puedes descubrir nada espiritual.
No puede ser que haya algo en el ser creado sin carencia. El Creador no puede darnos lo que no deseamos, porque si se descubre la Luz sin carencia de nuestra parte, entonces se descubre una terrible oscuridad hacia nosotros.

No tenemos nada que nos haga confiar en el Creador, en lo que a nosotros concierte Él no existe – no tenemos paso, contacto, no tenemos a quién dirigirnos. Sólo puedes dirigirte al grupo. Y cuando deseas descubrir el amor, la conexión entre vosotros, entonces se dice que descubres al Creador.

"Ohel Moed" (Carpa de la Congregación), "Mishkan" (Tabernáculo), "Mikdash" (Templo) – es el Kli general de todo el mundo; no hay Creador sin el creado.

El Creador es nuestra fuerza compartida – colectiva, la cual descubres dentro de la conexión en el grupo, si la conexión es en beneficio de la fuerza compartida, del descubrimiento del Creador, del otorgamiento general. Allí descubres fuerzas enormes – existe la cuenta general y una adicional – la adicional tiene un poder un millardo más grande que la cuenta misma, y esto es lo que tomas del grupo.

(Refléxion diaria, kabbalah.info/es)

sábado, 10 de noviembre de 2012

Fraccionando el alma



Cada uno de nosotros es una pieza del rompecabezas que una vez fue la única alma existente, el alma de Adam haRishón  (el Primer Hombre). Ha llegado el momento para reagrupar todas estas piezas: el tiempo de corrección es ahora.

A nadie le gusta encontrarse atascado en medio tráfico, deambular entre un gentío de compradores en un centro comercial o esperar por siempre en la fila hacia la caja en el supermercado. ¿Por qué existen estas muchedumbres?

Quizá estemos dispuestos a compartir el mundo con amigos o parientes, con docenas o centenas de personas; la necesidad de compartir con los otros siete mil millones, sin embargo, está menos clara. ¿Por qué entonces, hay tanta gente en el mundo?

CAFÉ DE BRASIL Y RELOJES SUIZOS

El sentido común nos demuestra que tener relaciones reciprocas con la gente nos conviene.  Si estuviéramos solos en el mundo, comer incluso una rebanada de pan requeriría un gran esfuerzo y afán. O sea, sembrar el trigo, hacerlo crecer, cosecharlo, molerlo, amasarlo, y hornear el pan. Incluso tendríamos que construir el horno.

En lugar de esto, podemos ir a la panadería más cercana, comprarla con un poco dinero, y seguir disfrutando de la vida sin perder más que unos minutos en la compra. Es decir, trabajamos varias horas al día y gozamos de los productos del resto del mundo. Gozamos del gran chocolate belga, del fast food americano, los relojes suizos, y el café brasileño. Los chinos hacen los autos de juguete para nuestros niños, u los japoneses fabrican los autos verdaderos que nosotros conducimos.

¿Pero es está una buena razón para que tanta gente exista? ¿Si hubiera mil millones personas menos en el mundo, sentiríamos su ausencia?

EN EL REINO DEL DESEO

Los cabalistas dicen que todos provienen de una sola alma, llamada “el alma de Adam haRishón” (el primer hombre), que fue creada por el Creador con el deseo general de recibir placer y deleite, una naturaleza completamente opuesta a la de Él, que es de total entrega y amor. La tarea del alma de Adam haRishón es la de  asemejarse a la naturaleza del Creador, y ser tan afectiva y dadora como Él, alcanzando así la cima de todos los placeres, el goce infinito.

PLACER ANTES DEL CONTACTO

Según la Cabalá, cuando el alma de Adam haRishón fue creada, tenía una relación con el Creador que le causaba un placer limitado porque nos e había esforzado independientemente en alcanzarlo.

El Creador quiso que el alma de Adam haRishón se desarrolla por su propio medio. Exponiéndola entonces, es un acto premeditado, a mayores placeres, ésta recibió los placeres, y empapándose de regocijo, perdió toda noción del Creador – quien le  había proporcionado el deleite - , y todo contacto con Él.

Es como una persona que reza para ganar la lotería, prometiendo donar la mitad del triunfo a la caridad. Pero una vez que realmente gana, el placer al que se expone la supera y sus prioridades cambian. Se “olvida” de su promesa, y encuentra repentinamente mejores alternativas de inversión, que donar el dinero.

FRAGMENTOS DEL PLACER

Como resultado del “olvido” de la relación con el Creador a causa del gran placer, el alma de Adam haRishón fue apartada del mundo espiritual, fragmentándose en múltiples partes llamadas, “almas particulares”, que luego fueron bajando a este mundo “arropándose” en cuerpos humanos individuales, para poder aprender gradualmente cómo recibir el placer predeterminado, en porciones manejables, sin perder el contacto con el Otorgante del `placer, el Creador.

De igual forma, si deseamos mover un peso de una tonelada, no podemos pedir que una sola persona lo haga. Pero si dividimos la tonelada en mil pequeños pedazos de un kilogramo, y damos una sola pieza a cada una de las mil personas, podríamos fácilmente mover este peso.

Este proceso se expresa concisamente en una parábola de Baal HaSulam: “había un rey que quería enviar una gran suma de monedas de oro a su hijo, que vivía muy lejos. Lamentablemente, todas las personas en su país eran ladrones y embaucadoras, y el rey no tenía ningún mensajero leal. ¿Qué hizo? Dividió las monedas en peniques y las envió con muchos mensajeros, así, no valdría la pena manchar su honor por el placer de robar”. (Árbol de la vida, Baal HaSulam).

DEJAR DE REENCARNAR

Hoy, nos encontramos en el estado de post-rotura, en donde cada uno de nosotros es un mensajero del rey que lleva consigo un penique del gran tesoro del Creador. Nuestra misión es hacer lo que pidió el rey y volver a restablecer la conexión con Él, mientras estamos vivos. Hasta que no llevemos la moneda a su lugar, continuaremos volviendo a este mundo.

Los cabalistas que ya han atravesado este proceso, se refieren a él como Tikkún (corrección). Ellos nos enseñan cómo corregir nuestro “penique-placer” individual, para llegar a la cima de la Escalera Espiritual, y no tener que rencarnarnos más en este mundo.

EL CONJUNTO ES (MUCHO) MÁS QUE LA SUMA DE SUS PIEZAS

El propósito del estudio de la Cabalá es ayudar a cada uno de nosotros -  partes individuales del alma de Adam haRishón - , a restaurar nuestra unidad de la manera más rápida y útil posible. Cuando cada uno corrija su parte, estaremos realizando la meta para la cual vinimos a este mundo, y finalmente podremos disfrutar en conjunto de los enormes placeres que le Creador diseño para nosotros en el Pensamiento de la Creación.

Por Rav Dr. Michael Laitman

(La Vóz d ela Cabalá)

miércoles, 31 de octubre de 2012

Adán, Eva y serpiente (parte 1). VIDEO

¿Qué dice la Cabalá sobre el pecado original? Rav Dr. Michael Laitman explica la historia de Adán y Eva, el alma general asexual que fue dividida en una mitad masculina y una mitad femenina, y el desarrollo del ego vestido de serpiente. 

domingo, 28 de octubre de 2012

El desarrollo del alma


Desde el momento del nacimiento y el inicio del movimiento espiritual de abajo hacia arriba, poco a poco la evolución espiritual del ser humano pasa por los mismos procesos, asciende por los mismos niveles por los que su alma descendió, pero ocurre en un orden inverso: de abajo hacia arriba.
Al estudiar el descenso de los niveles de arriba hacia abajo en la Cabalá, la persona despierta, como si fuera dentro de sí mismo un apremio por repetir estos procesos, aunque desde de abajo hacia arriba. La Luz circundante es despertada en ambos casos, pues se asocia con los grados, independientemente del hecho de que la persona misma no haya alcanzado aún esos grados.
La persona no se mueve: en sus sensaciones interiores pasa, viajando en sentido contrario, todas las etapas de su creación − pero ahora por él mismo – creándose a sí mismo.
Se crea a sí mismo y a una pantalla para sus deseos, produciendo todos los grados dentro de sí. Como resultado, poco a poco alcanza el Creador 620 más veces de lo que su alma lo hizo antes de vestirse en el cuerpo.
Entonces, ¡qué gran posibilidad nos fue otorgada  por el Creador! ¡El ser humano se convierte más en creador por su propia condición, que el mismo Creador!
Alcanzando cada grado, el ser humano aprende la causa original de su condición y descubre que el Creador ha preparado todo con antelación. Y la aparente sensación de que él mismo ha alcanzado este grado fue inculcado en sus propiedades cuando descendió de arriba hacia abajo.
Tal es la perfección del logro: ¡por un lado, el ser humano, por el otro, ¡el Creador! La acción es intercambiable e inseparable: el ser humano hace todo, el Creador  hace todo. Y después, se funden en cada grado espiritual al que la persona asciende.
La Cabalá llama a esta doble percepción de un ser humano − que todo depende del Creador y, simultáneamente, todo depende de un ser humano – “la gobernanza de HaVaYaH – ELOKIM”, el doble gobierno.
En los grados espirituales, el doble gobierno se une a la percepción del hombre, al igual que las nociones de tiempo: los estados de detección pasado, presente y futuro. Sin embargo, la conciencia de sí mismo, de su “yo” continúa.
Nuestro idioma no tiene palabras para describir esta sensación espiritual, que no tiene análogos en el mundo. Esto se debe a que en nuestro mundo hay una definición estricta de toda causa y su efecto estrictamente definidos.
Así pues, ya sea el ser humano o el Creador pueden actuar como la causa, pero nunca puede ser que todo dependa sólo del ser humano y, al mismo tiempo, todo dependa únicamente del Creador. Esto contradice nuestro razonamiento: “todo depende de mí y, al mismo tiempo, todo está predeterminado”. Sólo después de la liberación de uno mismo de la “tierra” puede entender el ser humano que no existe ninguna contradicción en esto.
(kabbalah.info/es)

jueves, 25 de octubre de 2012

¿Dónde está el microchip del alma dentro de mí?



PREGUNTA: Una vez vi una película en la que un microchip era instalado en el cerebro de un mono y como resultado, obtenía las bananas usando un brazo artificial. Ahí es donde entendí que mi cuerpo no existe porque también podría ser sólo artificial. En este caso, ¿dónde se localiza el deseo de revelar al Creador, que ahora siento dentro de mí?
RESPUESTA: El deseo por la espiritualidad no está localizado dentro del cuerpo material. Los deseos no están dentro del cuerpo en absoluto. Confundimos el cuerpo biológico, animado, que opera de acuerdo a instintos naturales, personalidad, e inclinaciones que determinan sus deseos y necesidades naturales, con el deseo que está desconectado de este cuerpo y pertenece al alcance de la espiritualidad.
Nuestro cuerpo es un animal, como ese mono con una banana. Pero cuando un nuevo deseo despierta en nosotros, por encima de nuestras necesidades animadas, es en un nivel completamente diferente y no está dentro del cuerpo. El cuerpo podría vivir o morir, pero nada le sucede al deseo espiritual.
El cuerpo animal vive y muere, y todos sus deseos animados, aspiraciones, y metas mueren junto con este. Existe además un deseo llamado “el punto en el corazón”, el cual tenemos que desarrollar. Si nos conectamos con otros deseos iguales a este, que están presentes en los otros, entonces construiremos un deseo común a partir de ellos en el cual es posible revelar la vida espiritual.
Tengo una gota de semen espiritual, llamada “el punto en el corazón.” Puedo hacerla crecer al añadir más y más “carne” a esta, justo como un bebé crece a partir de una gota de semen en el vientre de la madre.
¿Entonces cómo puedo agregar la carne espiritual a mi punto, la gota de semen espiritual? Para eso tengo que unirme con otros. Así es como construiré la vasija de mi alma y comenzaré a vivir dentro de ella, dentro de este nuevo deseo que reuní.
Si no lo construyo, entonces permaneceré como esa gota inicial de semen, sólo con el gen de información (Reshimó), y una vez más regresaré y pasaré por todos los ciclos de vida, uno tras otro, recibiendo la oportunidad de desarrollar esa gota.
Mi cuerpo animado sólo acompaña la gota de semen, el punto en el corazón. Por lo tanto, deja de concentrarte en tu cuerpo y dale lo que se supone que debe obtener para una existencia normal. Y dedica toda tu atención al punto en el corazón, a cómo conectarlo a otros puntos para construir una vasija general a partir de ellos para revelar el mundo espiritual.
Con respecto a los microchips, déjaselo a los monos…
(De la Convención Arvut en Aravá 24 de diciembre del 2012, Lección #2, laitman.es)

jueves, 11 de octubre de 2012

¿Que nos enseña el libro del Zóhar?


Por Rav Dr. Michael Laitman

ES CIERTO QUE ES UNO DE LOS MÁS FAMOSOS Y MISTERIOSOS LIBROS QUE JAMÁS FUERON ESCRITOS PERO ¿QUIÉN SABE DE VERDAD PARA QUÉ EXISTE, CÓMO “SE USA” Y QUÉ ES LO QUE NOS ENSEÑA?

La sabiduría de la Cabalá nos enseña que el Creador creó un deseo general dentro del cual se va desarrollando toda la futura Creación. Este único deseo abarca una inmensa cantidad de deseos particulares que están interconectados entre sí en un solo sistema llamado “Adam HaRishón” (El Primer Hombre), o en términos cabalísticos, El Alma Colectiva.

Luego y conforme el Plan de la Creación, el Creador comienza a arruinar las relaciones entre las diferentes partes de ese único deseo y éstas empiezan a perder la conexión que había entre ellas en su estado inicial. Como un cuerpo enfermo cuyos órganos pierden su funcionamiento recíproco, también las piezas del Alma Colectiva pierden su interconexión hasta que se encuentran en un desequilibrio total. Al igual que una enfermedad en nuestro mundo se reconoce por señales de desequilibrio como, por ejemplo, cuando sube la fiebre o cuando cambia la composición química de la sangre, así se ven las indicaciones de enfermedad en nuestro “cuerpo general”.

¿Por qué el gran plan del Creador tenía que afectarnos de esta manera? ¿Por qué hubo necesidad de crear una “enfermedad” en nuestro “cuerpo colectivo”? Pues, no había otra manera de hacerlo, teníamos que reconocer que nuestro cuerpo estaba enfermo; llegar a sentir el daño antes que pudiéramos traerle salud.

Así sucedió que dicha enfermedad o, el deterioro de nuestras relaciones, se desarrolla en nuestro estado inicial, y nosotros nos empezamos a sentir menos y menos conectados entre todos. Este proceso ocurre en 125 grados de desintegración, desde el estado Infinito donde todos nosotros estábamos unidos como un hombre con un solo corazón, hasta que la conexión entre las almas se desvanece enteramente.

ESTE MUNDO – REALIDAD IMAGINARIA

Es más, en el transcurso de esta caída por los 125 escalones, ocurre un daño aún más grande en un “lugar” llamado “Parsá” y consecuentemente se forma una conexión negativa en el lugar donde solíamos estar conectados en forma positiva. Ahora, ya cada uno quiere aprovecharse de los demás para su propio bien. El cuerpo no muere así nomás, sino que se “devora” a sí mismo enteramente.

El descenso continúa hasta que perdemos toda conexión entre nosotros, no sólo la buena -la intención de hacer el bien a los demás- sino también las malas relaciones - la intención de recibir para nuestra propia satisfacción. Este desprendimiento y distanciamiento entre todos resulta en un estado de incongruencia total con el mundo espiritual.

Así es como llegamos a sentir lo que se llama “este mundo” o la “realidad imaginaria”. Pero si es imaginaria, ¿para qué la necesitamos?, y ¿dónde está la verdadera realidad? Nuestra realidad fue creada por el Creador para dar espacio a un “lugar” donde podamos sentirnos libres e independientes de la existencia del Creador, una ilusión de que Él no existe y de que nosotros estamos en el “asiento del conductor”.

Esta maniobra nos permite llegar a entender que debemos restaurar la conexión entre nosotros. En otras palabras, el alma se eleva del estado en que percibe sólo nuestro mundo al último grado en el que ya se encuentra capacitada para sentir el estado Infinito conforme la medida de corrección de la conexión entre nosotros. Es decir, ¡la recuperación y restauración de la unión entre nosotros resulta en ascenso!

LIBRO DEL ESPLENDOR - REMEDIO PARA EL ALMA

Y aquí es donde se estrena El Libro del Zóhar para ayudarnos. Esta obra fue compuesta desde el estado Infinito, a partir de la máxima unión entre las diez almas gigantes de Rabí Shimon Bar-Yojai y sus alumnos, desde el grado 125. Por lo tanto, en la medida de nuestro esfuerzo de imaginarnos a nosotros mismos en nuestro estado (real) de unión, conectados con todas las almas, todas las partes de la Creación en conjunto, más gozamos del estudio de El Libro del Zóhar, ya que nos encontramos en un estado de congruencia con el de los autores cuando escribieron el libro.

De ahí que para tener el mejor efecto posible del estudio de El Libro del Zóhar, tenemos que sentir internamente el deseo de conectarnos entre todos. No necesitamos ser sabios. Sólo tenemos que tener presente el hecho que la conexión entre nosotros es lo que nos ayuda a alcanzar lo que anhelamos.

El Libro del Zohar habla únicamente de la conexión entre las almas. Me explica sobre mi relación con el sistema general llamado “Adam”, con el resto de las almas. Me enseña cómo relacionarme con ellas para reconectarlas al sistema reparado, y cómo las transformo, por consiguiente, en una Creación buena y sana.

Esto es lo único de lo que habla el Zohar. Y yo (cada uno de nosotros) me encuentro aquí sobre la Tierra para realizar ese acto de restauración y recuperación para todos.

(Cabalá Hoy, Edición #10)

martes, 2 de octubre de 2012

El alma no tiene edad



Todos pertenecemos al sistema que se llama "Israel" y nosotros debemos conectar entre las almas y la corrección.

El alma no tiene edad y está prohibido despreciar a nadie – joven, anciano, invalido, incapacitado, hombre, mujer. ¡Respecto al corregimiento no hay diferencia entre nosotros! Debemos dar material a quien tiene capacidad de captar, aunque sea un anciano y al día siguiente de escucharte muera, porque él se incluye en la corrección general. Cada uno es parte del sistema que se llama "Israel" y nosotros solo conectamos entre ellos y la corrección.

(Consejo diario para el que está en el camino, kabbalah.info/es)

jueves, 13 de septiembre de 2012

Pregúntale al Cabalista #6 - La raíz de la belleza


Pregunta: ¿Por qué las mujeres dedican tanto tiempo a su apariencia externa? ¿Por qué para la mujer es tan importante ser guapa para sí misma y ante los ojos del hombre? ¿Este fenómeno tiene una raíz espiritual?
Respuesta: La intención de la mujer de vestirse, arreglarse y embellecerse procede de una raíz superior.
“Embellecerse” significa corregirse a sí misma para asemejarse al Creador, a la fuerza de amor y otorgamiento.
Esta intención está arraigada en la profundidad de nuestra alma. En nosotros se encuentra “el punto en el corazón” que nos anima a “embellecer” nuestra “abominable” naturaleza egoísta, hacerla más bella.
Ser guapo significa ser semejante al Creador. La persona se vuelve hermosa cuando en ella brilla la Luz del Creador.
¿Pero por qué precisamente la mujer se engalana, se embellece? Porque en nuestro mundo la mujer simboliza Maljut, la raíz de la creación.
El hombre y la mujer, el novio y la novia, son la ilustración de las relaciones entre el Creador y la creación. La creación es la mujer y el Creador es el hombre.
¡Por lo tanto, cada uno de nosotros, tanto hombres como mujeres, tenemos que aprender a embellecer nuestra alma y ser guapos!
(www.laitman.es)

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Estado interno del alma


Pregunta: El libro de Zohar habla sobre los estados internos del alma. Pero no entiendo: ¿Qué estado tengo que imaginar?
Respuesta: Tienes que imaginar el estado de la unificación gradual entre todos, la unificación de todos nosotros juntos. Esta es tu alma. Es cuando  intentas unir a todos en un todo. Si yo hago esfuerzos en este sentido, esta es mi alma. Si alguien más lo hace, entonces es su alma.
Cada uno de nosotros es como una célula en un cuerpo que está tratando de agregar a ella el organismo entero. Al hacerlo, adquieres todo el cuerpo o el deseo y esta es llamada tu alma.
Si por ahora sólo estás tomando una parte del cuerpo y conectándote con ella sólo en una medida específica, entonces tienes un alma parcial. Esto significa que estás en el camino, en la escalera de los grados.
Pero cuando llegas a la conclusión del camino y al alcance del final de la escalera, el más alto grado, Máljut del Infinito, todo se funde en Uno, sin límites y sin fin. Sin embargo, cada uno de nosotros imagina la misma Máljut del Infinito desde su punto de vista personal, porque cada persona tiene su propia raíz del alma. Por lo tanto, ninguna persona se anula cuando esto sucede. Nadie cancela su independencia.
Lo único que tenemos que discernir al leer El Libro del Zohar son las formas de conexión entre nosotros. Cada célula independiente tiene sólo un deseo. Esta es toda la sabiduría de la Cabalá, es la conexión entre los deseos, porque así crean ellos la unificación, todo el poderío de Máljut.
Por ejemplo, un computador no contiene nada, además de una más y uno menos. Pero miles de millones de conexiones entre ellos forman la totalidad de su fuerza y habilidades. Del mismo modo, todo el trabajo de nuestro cerebro está basado en un sinnúmero de conexiones entre un más y un menos, el deseo de disfrutar y el deseo de otorgar. Ellos pueden unirse en mayor o menor medida, en un grado diferente, o no unirse. No hay nada aparte de esto. Sin embargo, fuera de la enorme acumulación de todas las partes es posibles, que consisten en variaciones diferentes de conexión o su ausencia entre un más y un menos, tú obtienes la inmensa sabiduría y el verdadero poder Divino.
Por lo tanto, esto es exactamente lo que discernimos, las formas de conexión entre estas pequeñas partes o almas.
(De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/20/11, El Zohar)

martes, 11 de septiembre de 2012

El significado de las palabras "hombre" y "mujer"


¿Qué se esconde detrás de los conceptos de "hombre" y "mujer" mencionados en el libro del Zohar?
En cada una de nuestras almas, en cada Kli (vasija) espiritual hay una parte masculina y una parte femenina: la parte femenina significa carencia, el deseo de recibir  que requiere corrección y esta parte se ocupa de agrandar cada vez más la carencia y de darle forma. La parte masculina significa el poder de superación,  el poder del Masaj (pantalla) que atrae la Luz, y esta parte en nosotros se ocupa de buscar la manera de corregir el Kli y de llenarlo.
El alma es denominada como "hombre" o "mujer" de acuerdo a su estado: si la parte femenina del alma es mayor que la masculina,  ese estado se denomina”mujer“. Y cuando la parte masculina prevalece sobre la parte femenina, se denomina" hombre". Como la carencia es la parte femenina, entonces seguramente  es allí donde existe la debilidad, allí es donde hay una adherencia a la Klipá (cáscara) y de ahí el origen de todos los problemas que pueden surgir. El "hombre" por su parte debe mantenerla y corregirla.
Pero, ciertamente, sin la carencia no hay progreso, y por eso,  en primer lugar, necesitamos que el sentimiento de carencia, la "mujer" sobresalga en el Kli con el fin de que el "hombre" tenga trabajo, o sea que pueda ver qué Masaj (pantalla) tiene que adquirir sobre la carencia descubierta. El estado deseado es cuando la parte femenina es corregida por la parte masculina.
Incluso en nuestro mundo existen dos sexos, como copia de la espiritualidad, pero ciertamente no debemos pensar que el Zohar se refiere a este mundo y a nuestros cuerpos  carnales, pues según esto estaríamos al nivel  "animal". Sino que  la sabiduría de la Cabalá habla sólo sobre el grado del "hablante" y las fuerzas que hay en nosotros, y no tiene nada que ver con la sicología del hombre y la mujer en este mundo, que pertenecen también al nivel "animal".
(Clase matutina, parte I, 4:20-7:56, 01:04:23-01:05:00)

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