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martes, 23 de junio de 2015

Punto en el corazón: Historia personal de Julio Zur

Todo el mundo quiere ser feliz, y la búsqueda de cada persona de la felicidad se expresa de una manera muy singular.

El Punto es la historia íntima de la búsqueda de una persona para la felicidad, y cómo esta búsqueda en última instancia lleva a comenzar penetrar los niveles superiores de la vida. En este episodio conocemos la historia personal del estudiante de Cabalá  - Julio Zur.



(De Kab.tv, Canal de Cabalá)

miércoles, 17 de junio de 2015

Rabí Akiva

“Ama a tu projimo como a ti mismo” (Levitico 19:18), Rabí Akiva dice: “es una gran regla de la Torá”

Rabí Akiva vivió en los siglos I-II EC; fue el sabio más prominente de su tiempo. Era un destacado pedagogo, el más prestigioso cabalista de su época, quien participó en la elaboración de los escritos espirituales esenciales de su época: la Mishná y la Halajá. Al mismo tiempo, Rabí Akiva desempeñó el gran papel de líder espiritual en la rebelión de Bar-Kojba, y fue el que le reveló al mundo la ley del amor.

Hasta la edad de cuarenta años, Rabí Akiva era un pastor iletrado que llevaba una vida común. Jamás soñaba que algún día ésta cambiaría dramáticamente.

EL MOMENTO DECISIVO

Hasta ese momento determinante, Rabí Akiva trabajaba como el pastor de Kalba Savua. Alrededor de la edad de cuarenta, comenzó a sentir un impulso incontrolable de saber el significado de la vida y descubrir las reglas que la gobiernan. En ese entonces, se encontraba envueltorománticamente con Rachel, la hija de Kalba Savua, uno de los hombres más ricos y respetados de la Jerusalén de la época. El padre de Rachel no estaba feliz con el deslumbramiento de su hija hacia un “simplón”, pero como sucede en las mejores novelas, el amor prevaleció, y losenamorados se casaron en contra de la voluntad del padre.

Según el Talmud (un comentario sobre la Mishná), fue Rachel quien animó a Rabí Akiva a dejar su hogar e ir a estudiar Cabalá del más grande cabalista de esos tiempos. En su corazón, Rachel sabía que solamente así su marido encontraría las respuestas a sus preguntas. Le hizo jurar que no volvería antes de haber alcanzado las leyes del Mundo Superior. Y así, con la bendición de su esposa, comenzó el sendero espiritual de Rabí Akiva.

Estudió bajo la tutela de tres cabalistas: Rabí Elazar, Rabí Yehoshua, y el sabio Najum de Gamzu. Rabí Akiva ascendió los peldaños de la escalera espiritual, nivel por nivel, y gradualmente sobrepasó a sus maestros, llegando a ser el más destacado cabalista de su generación.

Una vez que aprendió de sus mentores todo lo que pudo, Rabí Akiva estableció su propio seminario. Su sabiduría se propagó de boca en boca, y 24,000 estudiantes de todo el país vinieron a aprender de él.

DESCUBRIENDO LA LEY DEL AMOR

Los métodos extraordinarios de enseñanza de Rabí Akiva establecieron el amor fraternal entre sus discípulos.

La realidad corporal cumple la misma ley de amor –el Creador– que gobierna los reinos espirituales. Por lo tanto, cuando una persona actúa conforme a la ley del amor, seencuentra en balance con la Naturaleza, y se siente tan plena y eterna como ella. Pero cuando actuamos por amor propio en lugar del amor fraternal, terminamos sufriendo,y nos sentimos desdichados.

Rabí Akiva descubrió que la ley de la Naturaleza, la ley de amor, es fija e invariable. Aprendió que cuando cambiamos nuestra actitud hacia los demás, súbitamente empezamos a sentir el cambio también en toda la realidad. Él reconoció que las relaciones egoístas son la causa de todo el sufrimiento en el mundo.

El ego, o como lo llaman los cabalistas, “amor propio”, nos encierra dentro de la realidad limitada que sentimos, y no nos permite adentrarnos en el reino eterno y espiritual de la vida. 

La felicidad o la desdicha no nos llegan desde afuera de nosotros; son un resultado directo de nuestra similitud con la Naturaleza (el Creador). El Creador nos imparte sólo cosas buenas, ya que es una fuerza de amor. Pero si nosotros estamos opuestos a Él, no podemos recibirlas. Ésta es la causa de todo el dolor y calamidades en el mundo.

La única manera de experimentar lo eterno es cambiando nuestra actitud hacia los demás. Rabí Akiva resumió sus hallazgos en su famosa máxima, “Ama a tu amigo como a ti mismo; esta es una gran ley en la Torá (enseñanza)”.

LA REVUELTA DE BAR-KOJBA

En el año 132 EC, bajo el liderazgo de Shimon Bar- Kojba, el Reino de Judea se rebeló contra los romanos. Parecía que éstos iban a superar la situación, cuando los romanos fueron forzados a retraerse. Desesperados, los romanos pidieron auxilio, y cuando llegaron las tropas frescas, el balance de poder se trastornó. Los romanos destruyeron todo lo que se les atravesó en el camino y conquistaron el Reino de Judea. Decenas de miles del pueblo judío fueron aniquilados, y los que fueron tomados en cautiverio fueron vendidos como esclavos.

El aplastamiento de la rebelión de Bar-Kojba fue el comienzo de uno de los más significativos períodos en la historia de la Cabalá. La ruina física de Judea fue una manifestación del declive espiritual de su pueblo, y el más notable símbolo de esa decadencia fue la construcción de la ciudad pagana Aelia Capitolina sobre las ruinas de Jerusalén.

Los cabalistas que continuaron enseñando a pesar de la destrucción fueron torturados hasta la muerte, y Rabí Akiva estaba por convertirse en una de estas víctimas. Él siguió enseñando y compartiendo la sabiduría de la Cabalá, hasta que al final, también él fue capturado por los romanos. Estos lo mandaron a una prisión en Cesarea donde fue ejecutado brutalmente por el comisario romano.

DOS GOLPES ASESTADOS AL TRABAJO DE RABÍ AKIVA

En los últimos 5,000 años, aproximadamente, la humanidad experimentó cinco estallidos de egoísmo. Cada uno de estos estallidos se manifestó en que las personas empezaron a querer más de lo que querían antes, cambiando así el rumbo de la historia.

El primer estallido de egoísmo ocurrió en Babilonia, en los tiempos de Abraham el Patriarca. El segundo, en la época de Moisés, y el tercero, en los tiempos de Rabí Akiva. Como resultado de esta última explosión de egoísmo, el amor fraternal que había entre los discípulos de Rabí Akiva fue destronado por el odio gratuito. Esto condujo al deterioro espiritual de sus estudiantes, quienes perdieron, como consecuencia, la habilidad de percibir el mundo espiritual, permaneciendo limitados a la percepción de este mundo, únicamente.

Después que los alumnos cayeron en el odio sin sentido, sufrieron otro golpe. Fueron atacados por una plaga que mató a todos, salvo cinco de los 24,000 alumnos de Rabí Akiva. Los cinco restantes sobrevivieron porque mantuvieron su sentido de amor fraternal. Uno de estos cinco sobrevivientes de la plaga era el hombre que estaba destinado a seguir las enseñanzas de Rabí Akiva y ponerlas por escrito. Su nombre, Rabí Shimon Bar-Yojai, quien más tarde escribiría El Libro del Zohar.

(Extracto del libro "Cabalá para Aprendices")

Material relacionado:
Rabí Yehuda Leib Ashlag - Baal HaSulam 
El Rabash - Baruj ShalomHalevi Ashlag
El sagrado Arí

"CABALÁ PARA APRENDICES"
Principios básicos para una vida plena
Disponible en nuestra TIENDA DE LIBROS

miércoles, 10 de junio de 2015

Nuevos libros de Cabalá


¡Ya llegaron los nuevos libros de Cabalá! Visite nuestra tienda de libros para conocer los nuevos títulos en nuestra oferta. Para realizar los pedidos escribe al correo electrónico: libroscabalamexico@gmail.com o llame al número 55 5402 0876


- Abriendo el Zóhar

- El Cabalista

- Introducción a la Sabiduría de la Cabalá

- La Historia Universal de la Humanidad

- La Guía para el Nuevo Mundo

- Como un Manojo de Cañas

- Integrándonos


domingo, 7 de junio de 2015

El libro Introducción a la Sabiduría de la Cabalá


El libro INTRODUCCIÓN A LA SABIDURÍA DE LA CABALÁ ya está disponible en nuestra tienda de libros. Precio regular MXN 278 ($18 Dolares), En PROMOCIÓN MXN 250.
Pedidos al teléfono: 55 54020876 o al correo: libroscabalamexico@gmail.com

El curso "Introducción a la sabiduría de la Cabalá" es un curso de fundamentos de estudio de la sabiduría de la Cabalá. El curso presenta al estudiante las diferentes facetas de estudio de la sabiduría, adaptadas a quien hace sus primeros pasos en este estudio. 
Entre otras cosas, aprenderemos en el curso los siguientes temas: ¿Qué es la sabiduría de la Cabalá?, la percepción de la realidad, el libre albedrío, la estructura de los mundos espirituales, el alma del primer hombre, las diez Sefirot, la influencia del entorno sobre el individuo, etc. 
De acuerdo al carácter especial del estudio de la sabiduría de la Cabalá, el propósito del curso no es únicamente transmitir a los estudiantes los conocimientos necesarios, sino también proveerles de las herramientas pertinentes para un estudio correcto de la sabiduría. 
Primeramente, nuestra intención en este curso es presentar la sabiduría de la Cabalá como un método práctico, que ofrece a toda persona el camino para alcanzar un equilibrio con el mundo que le rodea y así vivir su vida felizmente, con seguridad e integridad. 
El curso se basa en las fuentes autenticas de la sabiduría de la Cabalá: Rabí Shimón Bar Yojai (Rashbi), el Arí y Rabí Yehudá Leiv Ashlag, conocido con su apodo "Baal HaSulam", y hace uso del método de estudio de la sabiduría tal como se usó durante generaciones.

miércoles, 3 de junio de 2015

El comienzo de El Libro del Zohar (parte 1)



“Rashbí se sentía apenado. Por un lado, si no divulga los secretos de la Torá, éstos les faltarían también a los sabios verdaderos, devotos de Dios; y por el otro, si revela los secretos, desviarán a las personas que no están listas, ya que no podrán entender las cosas desde su raíz, y terminarían ingiriéndolas en ciernes: Es por ello que Rashbí escogió a Rabí Aba para escribir, por su sabiduría en la obra de interpretación, para arreglar las cosas de tal manera que sean lo suficientemente reveladas a todos aquellos que sean dignos de entenderlas, y [al mismo tiempo], cubiertas e inescrutables para aquellos que no lo sean…”
Rabí Yehuda Ashlag, “Prefacio Exhaustivo del Libro El Árbol de la Vida”, ítem 1

LUGAR: MONTE MERÓN - TIEMPO: SIGLO II EC

Años de turbulencia; guerras sangrientas estallan por todas partes del mundo. La vida humana pierde todo valor, y el poder, la fama y las posesiones predominan.

En ese entonces, en una cueva tenebrosa y estrecha al Norte de Israel, están reunidos diez cabalistas, escribiendo un libro sobre la eternidad y el amor universal.

Rabí Shimón Bar-Yojai, preside. Su rostro iluminado mientras revela los misterios del Mundo Superior a sus discípulos. Se dirige a ellos con mucha calma, cariño y amor.

Rabí Aba está sentado a su lado. Gotas de sudor corren por su frente mientras escucha atenta y temblorosamente lo que se está diciendo, tomando notas meticulosamente, y esforzándose para no perderse ni una palabra.

Los demás discípulos a su alrededor están con los ojos cerrados y en un silencio total, absorbiendo con gran añoranza las palabras del “Luminar”, atesorando el enaltecimiento interno que están experimentando.

De esta manera, en la tiniebla de la noche, una y otra letra, palabra tras palabra, toma forma el libro más profundo y recóndito de la Cabalá: El Libro del Zohar (Libro del Esplendor).

La historia del Libro del Zohar comienza en una cueva pequeña y oscura en Pequiín, en la Galilea occidental, hace casi 2.000 años atrás, en donde Rabí Shimón Bar-Yojai y su hijo Rabí Eleazar están refugiándose del Emperador Romano.

Trece años se quedan allí, preparándose para la composición de la obra destinada a cambiar el rostro de la historia. Día y noche se sumergen en los secretos del Mundo Superior. Se elevan a los más altos niveles espirituales, esclareciendo lo destinado a ser documentado posteriormente en el Libro del Zohar. Una sola meta llena su mente y corazón: revelar al mundo los secretos de la Creación; ha llegado el momento.

Los años pasan rápidamente, y al completar su preparación, salen Rabí Shimón y su hijo de la cueva. Rashbí sabe, sin embargo, que para poder escribir el Libro del Zohar, tendrá que juntar varios discípulos a su alrededor, junto a los cuales será capaz de hacer descender la Luz Superior al mundo, ya que él mismo, al haber alcanzado el más alto nivel espiritual, perdió la habilidad de explicar sus descubrimientos en un lenguaje común.

Así va juntando varios discípulos, de los más grandes cabalistas que hubo en aquel tiempo, y fija su lugar de estudio en una pequeña cueva en la Galilea con vista de la ciudad de Safed.
Al unirse entre sí, crean una estructura espiritual común mediante la cual logra Rabí Shimón descender la Luz Superior hacia el mundo. Nueve discípulos más el Rashbí son diez: Diez cabalistas correspondientes a las Diez Sefirot.

Pero sus palabras son tan elevadas, tan sublimes y recónditas; ¿cómo podrá transmitirlas a otras personas?

REVELAR EN OCULTO

“Y así es como los voy a ordenar, Rabí Aba escribirá y Rabí Eleazar, mi hijo, lo expresará oralmente, y el resto de los amigos hablará dentro de su corazón…” (Libro del Zohar con el Comentario Sulam, Parashát Haazinu).

Entre todos los discípulos de Rabí Shimón Bar-Yojai, había un cabalista de talento excepcional. Se llamaba Rabí Aba. Era el único que sabía cómo tomar notas de las palabras de su mentor, de manera que quedaran reveladas y ocultas, al mismo tiempo. Las escribió de tal manera que el que esté lo suficientemente maduro, entienda las cosas enteramente, y los que aún no estén listos, se imaginen nomás su capa externa.

El libro del Zohar se refiere a este talento especial como “Revelar en Oculto”. Mil ochocientos años después, escribió Baal HaSulam acerca de esto: 

“Rabí Aba sabía cómo arreglar las cosas de manera que quedaran lo suficientemente reveladas a los que fueran dignos de comprenderlas, pero permaneciendo cubiertas y selladas a los que no lo fueran” (Prefacio Exhaustivo al Libro El Árbol de la Vida, ítem 1).

El libro del Zohar, el Libro de los libros de la Cabalá, se revela al mundo, en aquel entonces, por primera vez, y se oculta de inmediato por sus autores. La razón: la generación aún no estaba preparada para que fuera revelado entre las masas, ya que las personas estaban sumergidas en la búsqueda de lo material.

“Este libro”, les dice Rabí Shimón a sus discípulos, “se revelará solamente en la generación en la que las personas se desesperen del desarrollo material egoísta, por lo que desearán entonces, descubrir el significado verdadero de la vida. Su rol [del Libro] será concluir la era de la tiniebla espiritual, la era del exilio”.




sábado, 30 de mayo de 2015

¿Existe una conspiración cabalista?

La sabiduría de la Cabalá ha sido revelada sólo de manera reciente. Durante miles de años estuvo oculta, guardando celosamente su saber ¿Por qué fue así? ¿Acaso la Cabalá es parte de lo que se conoce como Sociedades Secretas? ¿Es posible utilizar esta sabiduría con el fin de controlar a las personas?


La sabiduría de la Cabalá parte del principio de que controlar a los demás es contrario al propósito de toda la realidad, por lo que, no sólo no es sostenible en el tiempo cualquier tipo de dominio, como nos muestra la historia, sino que es imposible utilizar la estructura de la realidad para tal propósito egoísta. Las leyes espirituales tienen el propósito de conducirlo todo, pero no es posible ponerlas al servicio de un grupo de personas que deseen el control para ellos mismos.

El único control que nos ofrece la Cabalá a cada uno de nosotros, es la posibilidad de cambiar nuestra propia naturaleza, e ir desde el egoísmo al otorgamiento.

(De kab.tv/spa)

miércoles, 27 de mayo de 2015

Mi camino hacia la espiritualidad: Michael Laitman

En busca del propósito de la vida: La historia de Rav Dr. Michael Laitman. 
"Recuerdo cómo fue conmigo. Tenía lo mejor de todo. Tenía una profesión, un trabajo, un hogar y trabajaba por mi cuenta. En aquel entonces, vivía en la ciudad de Rejovot y me sentía incapaz de seguir viviendo mi vida como antes. Tanto así que de repente, me abrumó un impulso interno y sentí que tenía que buscar algo..."




jueves, 21 de mayo de 2015

¿Por qué estudiar Cabalá?

“¿Por qué exigieron los cabalistas que cada persona estudiara la sabiduría de la Cabalá?”
“Porque hay un gran beneficio, maravilloso e inapreciable, para los que se involucran en la sabiduría de la Cabalá: Que aunque no entiendan lo que estudian, mediante el gran deseo y anhelo de comprenderlo, despiertan las Luces que circundan sus almas.”
“Quiere decir que se le ha prometido a cada persona de Israel (los que desean unirse al Creador), alcanzar, a fin de cuentas, todos aquellos logros maravillosos que diseñó el Creador en el Pensamiento de la Creación, para beneficiar a todos los creados.”
(Rabí Yehuda Ashlag “Introducción al Estudio de los Diez Sephirot”)

En la Cabalá, Adam (Hombre, en hebreo, y el personaje bíblico) tiene un sobrenombre: haRishon (El Primero, en hebreo). Esto no significa que haya sido el primer hombre sobre la tierra, sino que fue el primero en el que apareció el deseo de encontrar el propósito de su existencia. Adam descubrió que éste es llegar a ser similar al Creador –la Fuerza Altruista que crea vida– y alcanzó su objetivo. De hecho, su nombre da testimonio de su logro ya que se compone de las palabras hebreas Adamé LaElyón, “Yo seré como el Altísimo” (Isaías 14:14). En otras palabras, Adam fue el primer individuo en la historia de la humanidad que percibió al Creador conscientemente, y de acuerdo a los cabalistas, lo alcanzó.

En esta época, casi seis mil años después de Adam, el tema del propósito de nuestra existencia se está despertando en un número creciente de personas.

La incapacidad por encontrar una respuesta a la pregunta “¿Cuál es el significado de mi vida?” lleva a mucha gente a la desesperación, la desilusión, el divorcio, la violencia (racial, doméstica e internacional) y hasta el suicidio. El cabalista Rabí Yehuda Ashlag (Baal HaSulam) escribe en una de sus composiciones más importantes, El Estudio de las Diez Sefirot, que su libro está dirigido a cualquier persona que se cuestione acerca del sentido de la vida. Explica que la única razón por la que apareció en este mundo la sabiduría de la Cabalá era ayudarnos a responder a esta única interrogante.

La Luz que Reforma

En la Introducción al Estudio de las Diez Sefirot, Rabí Ashlag pregunta, ¿por qué dijeron los cabalistas que todas las personas deben estudiar la Cabalá? Y responde que quienquiera que lea los libros de la Cabalá, aún sin comprenderlos, atrae una Luz especial desde Arriba que brilla en el alma de cada uno.
Esta Luz Superior es la Fuerza que creó todas nuestras almas, la cual nos corregirá y en última instancia, nos llenará de placer. Cuando la Luz “toca” el alma por primera vez, evoca en ella una sensación de querer corregir todos “los malos deseos”, por lo que se le llama “la Luz que Reforma”. A medida que progresamos en su estudio, la Luz nos “muestra” que no hay nada malo en nuestros deseos en sí. El único mal consiste en que el Creador es una fuerza altruista que crea vida y nosotros no lo somos. Y puesto que el propósito de la existencia es llegar a la semejanza con el Creador, nos sentimos insatisfechos al ser diferentes.

Una vez conscientes de nuestra desigualdad con Él, deseando ser corregidos, la Luz “concede” nuestro deseo y lo desempeña. Es decir, la Luz nos muestra no sólo quiénes somos, sino también quién es el Creador y cómo podemos asemejarnos a Él.

El comprender significa sentir

Cuando estudiamos la Cabalá, debemos desprendernos completamente de todo lo que hasta ahora sabíamos. Tenemos que estar abiertos a todo un conjunto de nuevos conceptos ya que es la única forma en que podremos andar por el camino que los cabalistas nos han preparado.
Por ejemplo, los cabalistas siempre agregan un sufijo a sus frases: “y que te quede claro”.
Esto no quiere decir que debemos comprenderlo con el intelecto, sino que debemos experimentar y sentir la realidad que nos están describiendo; vivirla, de hecho.

La ventaja del estudio de la Cabalá

Los cabalistas, sin embargo, nos dijeron que el estudio no debe restringirse sólo a quienes se cuestionan acerca del significado de su vida o que desean la corrección. Por el contrario, abrieron la sabiduría a todos. Nos explican que la Luz Superior brilla sobre quienquiera que esté leyendo los textos cabalistas, sin importar si el deseo de alcanzar la espiritualidad aún no se ha despertado en ti. A medida que lees, la Luz brilla y subconscientemente te va acercando al Creador.

Si nuestro propósito en la vida es llegar a ser como el Creador—y esto es precisamente lo que nos enseña la Cabalá—entonces el estudiarla nos pone con “un pie en el acelerador” para llegar a este fin, y nos ahorra muchas penalidades. De hecho, tan sólo estudiar el material disipa los dilemas y los problemas. A fin de cuentas, todos los conflictos tienen que ver con el propósito de la existencia. Por lo tanto, en cuanto trabajas directamente con esta finalidad el resto de las dificultades sencillamente se desvanecen.

Los libros y demás…

En nuestra generación, los libros que atraen la mayor cantidad de “Luz que Reforma” a sus lectores, son los libros de Rabí Yehuda Ashlag. Sus obras—que interpretan los escritos de los más grandes cabalistas, como Rabí Shimon Bar-Yojai y Rabí Yitzjak Luria— nos ayudan a estudiar la Cabalá de manera que atraiga la Luz más potente. Y al mantenernos enfocados y conscientes, mediante un lenguaje claro y directo, los libros, además de los diversos recursos multimedia disponibles hoy en día, ayudan a nuestra generación en especial, a evitar el sufrimiento y alcanzar la paz y la tranquilidad.

miércoles, 20 de mayo de 2015

La Luz fluye en cuatro idiomas


Los libros sagrados fueron escritos en cuatro idiomas de codificación: el de la Biblia, la Halajá, la Hagadá y la Cabalá. No se trata de reglas morales o cuentos, sino, de cuatro medios distintos para enseñarnos sobre el Mundo Espiritual. O sea, todos estos libros –la Guemará, la Torá, el Midrash y demás– también son libros de Cabalá.

PALABRAS DE NUESTRO MUNDO

Para empezar, tenemos que entender que todas las escrituras sagradas fueron elaboradas por cabalistas, personas que han descubierto que en toda la realidad existe una sola fuerza de entrega total y de amor, cuyo propósito es conducirnos a Su estado, a una unión basada en amor, conforme Su naturaleza. Para poder entregarnos esta sabiduría, los cabalistas describieron el camino espiritual, usando palabras que podamos entender, palabras de nuestro mundo. Elaboraron la sabiduría de la Cabalá en cuatro lenguajes distintos de codificación, los cuales describen una sola cosa: el mundo espiritual.

LENGUAJE DE LA TORÁ

Según la Cabalá, el Creador creó una realidad compuesta de dos fuerzas, el deseo de otorgar y el de recibir, el Ego, representados por el Cielo y la Tierra. Esto se expresa en el famoso versículo de la Biblia sobre la Creación, “En el principio Dios creó el cielo y la tierra”. Es decir, el creado tiene que alcanzar el grado máximo de desarrollo, el del Creador, utilizando ambas fuerzas.

Es decir, si tuviéramos únicamente el deseo de otorgar –Cielo–, seríamos como Ángeles, que dan automáticamente, sin libertad de elección. Y si sólo tuviéramos el deseo de recibir –Tierra–, querríamos recibir, únicamente, tal como los recién nacidos.

Los cabalistas explican que éste es el único tema del que trata la Torá.

LENGUAJE DE LA HALAJÁ

La manera de combinar estas dos fuerzas correctamente se expresa en la Gemará: “Dos aferran un Talit (Manto de rezos)… Uno dice ‘es todo mío’, y el otro dice ‘la mitad es mía’… Éste agarra tres partes, y éste agarra la cuarta”. ¿A qué se refieren? ¿Por qué pelean por un Talit? Y si uno recibe tres cuartos de eso ¿qué hará el segundo con el cuarto restante del Talit? También acá, las palabras tienen un significado interno.

Los cabalistas que también escribieron la Gemará, explicaron ampliamente cómo utilizar correctamente las dos fuerzas mencionadas: el deseo de recibir y el de otorgar. En el lenguaje de la Halajá, el creado es llamado “Talit”. Cuando el individuo comienza su camino espiritual, estas dos fuerzas lo “agarran”, es decir, lo dominan.

En un momento quiere unirse con el prójimo y otorgar, y de pronto, es dominado por el deseo de recibir, queriendo gozar del prójimo y aprovecharse de él. Pero cuando avanzamos en la espiritualidad, aprendemos a controlar estas dos fuerzas y a determinar en cada situación la correcta y precisa combinación entre ellas, ya sean tres partes, un cuarto o un medio.

EL LENGUAJE DE LA HAGADÁ

La siguiente cita es tomada del libro, Midrash Rabá : “…Cuando Rebeca estaba parada al lado del seminario de estudios (Beit Hamidrash), Jacob se disponía a salir… y cuando pasaba por una casa donde se realizaba el trabajo de ídolos, Esaú corría y quería salir”.

Los cabalistas eligieron este lenguaje pintoresco para explicarnos situaciones espirituales que les era difícil describir con los demás lenguajes. Jacob en este caso, es la fuerza positiva que le ayuda al creado a elevarse al nivel del Creador, y ser quien ama como Él. Esaú, por otro lado, representa la fuerza que al parecer impide que el creado consiga dicha Meta.

Es decir, también en los Midrashim (Interpretaciones de la Torá), cada palabra tiene un significado interno. En este relato en particular, se explica cómo se puede determinar la relación entre las fuerzas, o sea, cuál de ellas predominará en nosotros. Este ejemplo nos enseña que todo depende de la sociedad en la que elegimos vivir. Hay ambientes que apoyan nuestro avance espiritual, y hay otros que nos alejan de la espiritualidad.

EL LENGUAJE DE LA CABALÁ

El lenguaje más adecuado para nuestra generación es el lenguaje de la Cabalá. Éste se encuentra por ejemplo en los libros: “Peldaños de la Escalera” del Rabash, Rabí Baruj Shalom Ashlag, hijo primogénito de Baal HaSulam, el más grande cabalista de nuestros tiempos. Quien estudia Cabalá llega a ver que la Torá habla del Mundo Superior, sobre el amor y la unión entre las almas, y no se confunde pensando que se trata de ética, o de historias de nuestro mundo. Pero el más grande valor que tienen estos libros del Rabash, es que uno puede identificarse con lo que estudia; descubrimos que se trata de nosotros mismos.

Por ejemplo, dijimos que hay dos fuerzas que ayudan al creado a llegar al nivel del Creador, y nos preguntamos, ¿cómo sería posible que el deseo de disfrutar a cuestas del prójimo nos ayude en el avance espiritual? Rabash explica que cada vez que despierta en el hombre el deseo de aprovecharse del prójimo, este deseo le muestra cuán lejos está de ser como quien da y ama, es decir, como el Creador.

De hecho, esta sensación le ayuda a no mentirse a sí mismo pensando que ya es “un justo absoluto”. Y es sólo así que se hace posible llegar a pedirle al Creador que nos ayude a superar ese deseo. Ésta es la esencia de lo que escribieron todos los cabalistas, en los cuatro idiomas.

Rabí Shimon Bar Yojai dijo, “¡Ay de quien dice que la Torá viene a contarnos simples historias… sino que todos los asuntos de la Torá son cosas elevadas y secretos superiores!”.

(Por Rav Dr. Michael Laitman, La Voz de la Cabalá)

Material relacionado:
La Cabalá explica la Biblia
Descubrir el tesoro

domingo, 17 de mayo de 2015

Invitación para el Congreso Mundial de Cabalá 2015

¡Estamos preparándonos para un Gran Congreso Mundial de Cabalá!
Este año tenemos oportunidad de reunirnos nuevamente
con Rav Dr. Michael Laitman
en Guadalajara, México, de 17 a 19 Julio 2015.
Vengan para vivir una inolvidable experiencia de unión, amistad y alegría.
¡América ya está Latiendo!



viernes, 15 de mayo de 2015

¿Quién es Dios?


Una visión cabalística de quién es Dios, dónde se encuentra y la relación que tiene con nosotros.

Todos hablan sobre Dios estos días. Éste se ha convertido en el tema de enérgicas, cuando no acaloradas discusiones. Sin embargo, al hablar sobre Dios, ¿realmente sabemos de quién o de qué estamos hablando? Y si es así, ¿significa que la persona que sostiene puntos de vista distintos a los míos no sabe lo que dice? ¿Por qué yo deba asumir que tengo una mejor comprensión sobre algo que ni yo ni mis interlocutores podemos percibir claramente?

Una célebre adivinanza Zen dice “¿Si un árbol cae y no hay nadie que lo atestigüe, de todas maneras hace un sonido?” De igual forma, hasta que experimentes personalmente al Creador, no puedes dar testimonio de su existencia, ni que hablar de qué quiere de ti.

La Cabalá explica que nuestra percepción del mundo que nos rodea es un cúmulo de impresiones que reciben nuestros cinco sentidos, las cuales son interpretadas por nuestro cerebro conforme a los recuerdos pasados y paradigmas que se encuentran dentro de él. Es por esta razón que diferentes personas interpretan el mismo suceso de manera distinta. Para alguien, una cena en un buen restaurante con acompañamiento de música suave puede ser el epitome del aburrimiento. ¿Cuál de las dos tiene razón?

La Sabiduría de Cabalá nos ofrece una solución original al incesante debate sobre Dios: “Prueba y veras”, o como los cabalistas lo expresan: “Prueba y veras que el Señor es bueno”. Esta afirmación no quiere decir que debemos aceptar ciegamente que Él es bueno. Por el contrario, significa que debemos “probar” por nosotros mismos y “ver”. Los cabalistas que han “probado” afirman, por experiencia propia: “Es bueno”.

Tal como nuestra percepción del mundo físico es totalmente subjetiva, nuestras percepciones de la espiritualidad en general – y del Creador en particular – son subjetivas e indescriptibles. Por eso es que los cabalistas nos recomiendan que lo veamos nosotros mismos, es decir, prueba y ve. Para alentarnos en esta cuestión nos ofrecen sus impresiones – basadas en su propia experiencia de Dios – de que Él es bueno y hace el bien a sus criaturas. De hecho, nos dicen que Él es tan bueno que desea darnos todo lo que Él posee, a Sí Mismo, o sea que quiere que nosotros seamos como Él.

Los cabalistas se refieren a Dios como el Creador. En hebreo, el lenguaje de la Cabalá, la palabra Dios es ELOHIM. Se compone de dos palabras: MI (que significa “quién”) y ELEH (que significa “estos”); que, a su vez, proviene del verso de Isaías 40:26 “Quién ha creado a estos?” Por lo tanto, aunque el Creador funciona, en cierto sentido, como el verbo y Dios, como el nombre propio, ambos términos se refieren a la misma entidad.

La solución que proporciona la Cabalá a las discusiones que se suscitan con respecto a la esencia de Dios es única, en el sentido que no nos da respuesta alguna, sino que nos entrega un modus operandi para desarrollar una percepción personal. En otras palabras, ésta nos promete, que si uno es constante, podrá descubrir y experimentar al Creador más claramente incluso de lo que percibimos en este mundo.

Está escrito en El Libro del Zóhar, la obra original de la Cabalá, que todos los mundos, el de Arriba y el de abajo, se encuentran dentro del hombre y que toda la realidad se formó sólo para el hombre, creada para sus necesidades. Lo mismo se aplica a nuestra percepción del Creador. Él se encuentra dentro de nosotros. No tenemos ni idea de cómo Él es fuera de nosotros, ni siquiera de que Él exista en nuestro exterior, puesto que “todos los mundos, el de Arriba y el de abajo, se encuentran dentro del hombre”.

Si nos apegamos a esta línea de pensamiento, discutir acerca de Dios ya es un absurdo porque todo lo que podemos conocer de Él es la manera subjetiva en que Lo percibimos. ¿Será  correcto imponer nuestra percepción subjetiva a los demás? Lo más que podemos hacer es sugerir el camino que nosotros pensamos es el correcto, pero la elección de este camino deberá ser la propia decisión y lo que descubren los demás, será suyo.

La Cabalá nos ofrece un camino especifico mediante el cual, al estudiar ciertos libros y escuchar las explicaciones correctas, podremos descubrir al Creador. Sin embargo, aún cuando el camino sea el mismo, las experiencias son totalmente subjetivas: si yo digo que la sangre es roja prácticamente todo el mundo estará de acuerdo. ¿Pero esto quiere decir  que todos perciben la sangre del mismo modo o que la experimentan de la misma manera?

La conclusión más obvia es que podemos hablar el mismo idioma, tener las mismas experiencias y a la vez, llevar vidas muy individuales. Y nuestras relaciones con Dios o la Naturaleza (que tienen el mismo valor numérico en hebreo), no son la excepción a esta regla. Es decir, para alcanzar la Meta de la Creación, la razón por la cual Él nos creó, todos nosotros, tendremos que llegar, a fin de cuentas, a ser semejantes a Él.

(Por Rav Dr. Michael Laitman, La Voz de la Cabalá)

miércoles, 13 de mayo de 2015

Dos caminos - Beito y Ahishena


El sufrimiento y el vacío llevan a una persona a preguntarse sobre el significado, causa y propósito. Gradualmente, una persona empieza a sentir que necesita comprender la causa de todo lo que ocurre y este sentimiento es el deseo subconsciente de revelar al Creador.

Cuando se despierta en el hombre el punto en el corazón, como la consecuencia se siente atraído hacia un lugar donde puede estudiar la sabiduría de la Cabalá. El punto en el corazón es el deseo de revelar al Creador y la Cabalá es el método o el medio para revelarlo a Él. El punto en el corazón es el deseo inicial del alma y el alma entonces empieza a desarrollarse desde este punto.

Existen dos caminos para alcanzar el nivel de “Adam”, dos formas de desarrollo de la Criatura: el camino del sufrimiento y el camino de la Torá.

"El camino del sufrimiento", como indica su nombre, lo pasamos prolongamente y con grandes sufrimientos. Es el camino de desarrollo inconsciente, a través de la progresión natural del tiempo (בעיתה Beito). Si avanzamos por el camino de “Beito” (desarrollo natural, en el debido tiempo), las fuerzas de la naturaleza nos empujan hacia adelante en contra de nuestro egoísmo ya que deseamos avanzar guiados por nuestro ego. Por ello, las fuerzas opuestas al egoísmo nos impactan, intentando mantenernos en otorgamiento.

En “el camino de la Torá” aceleremos el tiempo (progresemos por אחישנה Ahishena). Es el camino del desarrollo consciente mediante el estudio de la Cabalá, acelera el proceso de desarrollo y transforma los sufrimientos en dulces “tormentos de amor”, que aumentan el anhelo por el bien prometido al final del camino. Este es el beneficio primodial del estudio de la Cabalá – la transición del camino del sufrimientos al camino de la Torá.

Sobre la diferencia que existe entre el camino de la Torá y el camino de los sufrimientos, escribe Baal HaSulam en el artículo “La paz en el mundo”:

“Hay dos gobiernos que actúan durante dicho desarrollo: Uno es el ‘Gobierno de los cielos’, que se compromete a tornar todo lo malo y dañino – en bueno y productivo. Solo que esto ocurrirá ‘a su debido tiempo’, en forma lenta y dolorosa. Y cuando el ‘objeto en desarrollo’ es un ser vivo y sensible, sufre terribles dolores y tormentos mientras se encuentra bajo la prensa del desarrollo, una prensa que lo presiona con gran crueldad. En cambio, el ‘Gobierno de la tierra’, representa a las personas que tomaron dichas leyes de desarrollo bajo su control, y tienen el poder de liberarse completamente de las ataduras del tiempo, y están muy apresurados por conseguir el final, es decir, terminar la maduración y corrección del objeto, que sería el final de su propio desarrollo.”

El desarrollo consciente (el camino de la Torá) tiene dos ventajas importantes: es más rápido y está libre de sufrimientos. Si deseamos acelerar nuestro propio proceso de desarrollo, debemos apresurar el reconocimiento del mal en cada uno de los estados evolutivos. En lugar de esperar que se revele el mal, nosotros lo detectamos de antemano y aceleramos nuestro desarrollo. Además, si esclarecemos el mal con el pensamiento, antes de su aparición en la práctica, no solo estaremos acelerando el proceso, sino que nos ahorraremos el sentimiento de dolor como lo sentimos en este mundo.

(Por Rav Dr. Michael Laitman, Extractos del libro "Introducción a la sabiduría de la Cabalá)

INTRODUCCIÓN A LA SABIDURÍA DE LA CABALÁ

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