jueves, 12 de mayo de 2016

Cabalá significa recibir

La palabra Cabalá misma se derive de la palabra “lekabel” en hebreo y significa recibir. La ciencia de la Cabalá es el método para recibir correctamente en todos nuestros deseos un placer absoluto y eterno. La persona puede lograrlo cuando comienza a trabajar correctamente con las partes egoístas y altruistas de los deseos. Cuando uno es capaz de recibir y dar al mismo tiempo, entonces recibe tal deseo donde el placer nunca cesa. Cómo el resultado de alcanzar la meta del método de la Cabalá mediante el estudio, la auto- investigación y el análisis, la persona obtiene una clara percepción y sensación de la eternidad y perfección.

Básicamente, si la razón que tengo al recibir es para satisfacción propia, eso es egoísmo. Si mi razón al recibir es la satisfacción de alguien más, entonces se convierte en otorgamiento a esa persona y en última instancia a la Fuerza Superior, el Creador. 

Pero no es natural en nosotros. Es algo que solamente podemos lograr yendo por encima de nuestra naturaleza, no destruyéndola o suprimiéndola.  Las cosas crecen y cambian como resultado de la expansión del deseo y con un propósito se nos dan nuestros deseos en su forma egoísta: es nuestra única herramienta. Solamente expandiendo el ego y después corrigiéndolo podemos alcanzar el estado que nos permita salir de él. Y este proceso, que sería como los peldaños de una escalera, es el que nos permite abarcar gradualmente y alcanzar toda la realidad para lograr asemejarnos a la naturaleza de la Fuerza Superior.

(kabbalah.info/es)

lunes, 9 de mayo de 2016

Balance entre los deseos y la naturaleza

PREGUNTA: Nosotros decimos que queremos corregir a la persona. ¿Qué parte dentro de nosotros llamamos ser humano?

Rav M.Laitman: Si separamos las tres necesidades físicas principales del hombre que están relacionadas con el cuerpo físico (animal), comida, sexo, y familia, entonces el llenado de estos deseos es la satisfacción de las necesidades animales normales. El siguiente nivel de deseos, es decir riqueza, poder, fama y conocimiento, pertenece a las aspiraciones humanas, y hay que llenarlas sólo de acuerdo al entorno social que lo rodea.

Ustedes pueden satisfacer sus deseos animales en la familia, independientemente de donde vivan: en una granja, en un pequeño pueblo o en una isla deshabitada. Tienen una familia, una esposa e hijos, tienen suficiente comida y viven en paz. Si sus deseos van más allá de alimento, casa y familia, entonces no puede vivir en una isla desierta. Ustedes quieren estar en Manhattan porque sólo allí tienen la oportunidad de hacer realidad su aspiración por la riqueza, el poder, la fama y el conocimiento.

PREGUNTA: Sin embargo, ¿qué tendría de malo si yo fuera un médico famoso y ganara cien veces más que otros?

Rav M.Laitman: Si estás en tu estado animal en una isla separada, en equilibrio con el medio ambiente y consumes todo lo que necesitas; no dañas la naturaleza. Tú comes y reproduces, y todo está bien.

Sin embargo, en Manhattan, con deseos de riqueza, poder y conocimiento, también debes estar en equilibrio con la naturaleza material que te rodea. Te encuentras en una nueva “jungla”, pero ¿estás en equilibrio con ella? Surge la pregunta: ¿Qué significa el “balance” en la sociedad actual, no en un lugar en una isla o en un pueblo, sino en Manhattan?

Esto significa que tú das, tanto como recibes. Esta es la ley básica de la naturaleza, la ley del equilibrio.

Esta ley también se aplica a nuestros cuerpos. Todo lo que existe: naturaleza inanimada, vegetativa y animada aspiran al equilibrio. Y si el balance desaparece de repente, esta es una condición temporal, una enfermedad, como en nuestro cuerpo, cuando hay una diferencia entre los diversos parámetros internos.

La pregunta es si todo ello se establece correctamente. Si tenemos en cuenta nuestro sistema interno natural, entonces podemos medir la salud de la sociedad de la misma forma que la salud del cuerpo. De acuerdo a este sistema, tú puedes aprender cómo debemos comportarnos en el entorno, es decir, con nuestra propia especie.

El hecho es que los lobos, los osos o los tigres no destruyen el medio ambiente. Ellos toman todo lo que necesitan para comer y nada más. Al estar en desequilibrio con la naturaleza, la destruimos y así nos destruimos a nosotros mismos.

Imagina si un oso sano matara con sus patas a todos los conejos. ¿Qué haría mañana? Él se mataría de hambre a sí mismo. Por lo tanto, la naturaleza crea instintivamente en los animales un reflejo de protección, y un oso bien alimentado no quiere nada más. Él puede jugar con estos otros conejos.

El instinto de cazador se despierta en él sólo con la sensación de hambre. El oso no es un enemigo para alguien a quien él mata; él no lo hacen para dominar a los demás. No anhela el poder, como se muestra generalmente en los dibujos animados. ¡Eso es absolutamente falso! El oso ve a los otros animales como fuente de su energía y nada más.

Sin embargo, el ser humano ve en la otra persona un objeto al que puede dominar. Cuanto más lo humille, en esa medida yo me siento mejor. Estoy dispuesto a someter al mundo entero y quiero eso. Yo quiero saber más que todos los demás, tener más influencia que cualquier otra persona para que todos se inclinen ante mí, para ser el más rico. Quiero que mi “yo” exista. Todo el resto son sólo pequeños insectos que se arrastran a mi alrededor.
Por supuesto, la persona no puede ser culpada por esto porque la naturaleza desarrolla todos estos deseos dentro de nosotros. ¿Con qué propósito los desarrolla?

Incluso si no sabemos por qué, entonces, al menos tenemos que entender la causa de todo nuestro sufrimiento. Solo yace en el hecho de que tenemos que alcanzar un equilibrio con los demás. Cualquier estado de desequilibrio provoca grandes problemas, y nos lleva a la destrucción.

(Del Kab.TV “La medicina del futuro”, laitman.es) 

Hombre y mujer - unidad de los opuestos

PREGUNTA: El término “ser creado” no tiene género (ni masculino ni femenino) pero, ¿es el ser creado un hombre o una mujer?
RAV M.LAITMAN: De hecho, el ser creado es femenino, porque el Creador creó el deseo. La fuerza, la Luz que creó este deseo es masculino. El Creador es la parte masculina y la parte femenina es el ser creado. Una parte no puede funcionar sin la otra. Como resultado, hay macho y hembra. Después de todo, es imposible que la Luz exista sin un recipiente y el recipiente exista sin la Luz, o un más sin un menos y un menos sin un más. Por lo tanto, todo se basa en la unión de los opuestos que es el asunto de la creación.
El ser creado consiste inicialmente de una parte masculina, que creó entonces la parte femenina, lo que significa que la luz creó el deseo y luego el deseo cambia en sí para parecerse a la luz. La esencia de un hombre y una mujer en nuestro mundo es alcanzar su raíz espiritual y residir allí en la conexión entre ellos de acuerdo a las leyes espirituales. Luego alcanzan un estado perfecto y eterno del viaje espiritual. Este es su propósito en este mundo.
PREGUNTA: ¿Cuál es la diferencia fundamental entre ellos?
RAV M.LAITMAN: La diferencia entre ellos es absoluta. En nuestro mundo, no  sentimos cuán opuestos son el uno del otro. De hecho no hay nada más opuesto y contrastante que un hombre y una mujer en su raíz espiritual.
En realidad, es gracias a la diferencia sobre la cual deben conectarse en un todo. No hay nada en cada uno de ellos que el otro no pueda complementar ya que, espiritualmente, sólo pueden existir en el complemento mutuo.
Estoy hablando desde el punto de vista de la naturaleza, desde una perspectiva cabalística. No estoy interesado en consideraciones feministas. Esto es totalmente irrelevante y no tiene nada que ver con el marco que operamos. Reconozco la sabiduría de la Cabalá, la cual nos habla del ser creado; la forma en que fue creado, cómo se desarrolló, cómo se dividió en dos partes opuestas, y cómo las dos partes que se derivan de una raíz primera se alejan la una de la otra, y luego vuelven a conectarse y se complementan entre sí. Estas son las partes masculina y femenina.
Podemos atribuir muy poco de lo que la sabiduría de la Cabalá nos dice de un hombre y una mujer en nuestro mundo, porque estamos muy lejos de parecernos a los atributos y objetos espirituales. Esto significa que no somos ni los hombres ni las mujeres en el sentido espiritual, sino algo en el medio, ambiguos y sin terminar. Tenemos que pasar por todo el proceso evolutivo, entonces nos daremos cuenta de cómo podemos complementarnos entre sí y llegar a ser un todo perfecto. Esto significa llegar a ser similar al Creador.

(laitman.es) 

jueves, 5 de mayo de 2016

Segunda Plática Introductoria a la Cabalá en CDMX





El Centro de Estudios de Cabalá Bnei Baruch México invita a todos interesados en conocer la Cabalá a la plática introductoria gratuita que se impartirá el sábado 7 de Mayo a las 11:00 hrs en la Biblioteca Pública “Carlos Fuentes” en Parque España, Condesa, Cd. de México.

El propósito de la plática es presentar a los participantes los conceptos básicos de esta maravillosa sabiduría, sustentada por el Centro de Estudios de Cabalá Bnei Baruch. La plática dura una hora y media incluyendo la presentación impartida por los instructores de Bnei Baruch y un espacio Q&A dedicado a las preguntas y respuestas. ENTRADA LIBRE.

RÉGISTRATE AQUÍ Y APARTA TU LUGAR

MÁS INFORMES: academiadecabalamexico@gmail.com, Nextel 6352 5591 


*Las pláticas son el preámbulo al curso básico FUNDAMENTOS DE CABALÁ el cual iniciará el sábado 21 de Mayo.

Las melodías de los mundos superiores - parte II

El Rav Laitman nos abre una ventana hacia los misterios de la música cabalística. "Estudiamos el canto que atrae bendiciones de arriba abajo, hasta que se extiendan en todos los mundos. Dijo Rabí Elazar: “Cantará Israel un canto de lo bajo a lo alto y de lo alto a lo bajo y unirá en vínculo de fe, porque está escrito: “Y entonces cantará Israel este canto”. Entonces canta, no recites, y cantarás por futuro… Porque el canto está en Maljut que recita hasta lo alto, hasta Zeir Anpin, cuando elevamos Maljut a Zeir Anpin." Del Libro del Zohar , capítulo VaYalej, 15.

 

miércoles, 4 de mayo de 2016

El lenguaje de los cabalistas







Cuando pensamos o sentimos algo y deseamos transmitírselo a otra persona para que también lo sienta utilizamos palabras. Existe un consenso generalizado acerca del uso de las palabras y sus significados. Si calificamos a algo de "dulce", la otra persona imagina inmediatamente el mismo sabor. Pero, ¿ cuánto se acerca su concepto de lo dulce al nuestro?, ¿cómo podríamos comunicar mejor nuestras percepciones manteniendo el uso de palabras?

Las percepciones de los cabalistas superan nuestro nivel. No obstante, ellos desean transmitirnos su admiración por cosas que no tienen significado para nosotros. Para esto, utilizan instrumentos tomados de nuestro mundo: con frecuencia palabras, a veces notas y en ocasiones otros medios.

Los cabalistas escriben acerca de sus experiencias y percepciones en los mundos superiores, acerca de las fuerzas superiores y de lo que descubren allí. Escriben para otros cabalistas, pues la interacción de sus estudios es esencial y fructífera. Luego sus escritos llegan a quienes aún no han sentido la espiritualidad, aquellos para quienes aún se encuentra oculta. Las palabras y las letras componen un código que señala el objeto espiritual y su situación única. Cuando un cabalista lee lo que otro cabalista ha escrito, puede reconstituir el texto y percibir exactamente lo que su colega cabalista quiso decir; tal como un músico puede reproducir una pieza musical que fue escrita por otro compositor 500 años atrás, a través de las notas, o como nosotros marcamos los signos matemáticos con números.

Como en el mundo espiritual no existen palabras que puedan describir sus percepciones espirituales, los cabalistas las denominan "Ramas", una palabra tomada de nuestro mundo. De allí que el lenguaje de los libros de Cabalá se conoce como "Lenguaje de las Ramas". Este lenguaje toma prestados términos de nuestro mundo para identificar percepciones espirituales. Como cada cosa del mundo espiritual tiene su equivalente en el mundo físico, cada raíz del mundo espiritual tiene el nombre de su rama.

Al no poder describir con precisión nuestras percepciones, ni medirlas o compararlas, acudimos a toda clase de términos auxiliares.

El rabino Yehuda Ashlag escribe en su "Estudio de las Diez Sefirot" (Parte I. Mirando a nuestro interior) “…los cabalistas eligieron un lenguaje especial al que se le denomina “Lenguaje de las Ramas”. Nada sucede en este mundo que no tenga sus raíces en el mundo espiritual. Todo en este mundo se origina en el mundo espiritual y luego desciende. De esta forma, los cabalistas encontraron un lenguaje ya elaborado, con el cual transmitir fácilmente sus logros oralmente unos a otros o por escrito para las generaciones futuras. Tomaron los nombres de las ramas del mundo material: cada nombre es autoexplicativo, indicando su raíz de origen en el sistema del Mundo Superior."

Para cada fuerza y acción de este mundo existe una fuerza y acción en el mundo espiritual que es su raíz. Cada fuerza espiritual se correlaciona con una sola fuerza, su rama en el mundo material.

Acerca de esta correlación directa se ha escrito: "No hay brizna nada que crezca abajo que no tenga un ángel arriba instándolo a crecer." Es decir, no hay nada en nuestro mundo que no tenga su fuerza correspondiente en el mundo espiritual. A causa de esta correlación directa, y porque la espiritualidad no contiene palabras -sólo sensaciones y fuerzas- los cabalistas utilizan los nombres de las ramas de este mundo para referirse a las correspondientes raíces espirituales.

El Baal Hasulam prosigue, diciendo: "Con estas explicaciones, ustedes comprenderán lo que a veces parece en los libros de Cabalá una terminología extraña para el espíritu humano, en particular en los textos básicos, como el Zohar o los libros del Ari. Surge la pregunta: ¿Por qué los cabalistas utilizaron una terminología tan corriente para expresar ideas tan elevadas? La explicación es que ningún idioma ni lengua del mundo podría ser utilizado de forma razonable, excepto el especial lenguaje de las Ramas, basado en las raíces superiores correspondientes. ... Si a veces se utilizan expresiones extrañas, es porque no queda otro remedio; no debemos sorprendernos. Lo bueno no puede reemplazar lo malo, y viceversa. Debemos siempre transmitir exactamente la Rama o incidente que designe a su raíz superior como lo dicte la ocasión, elaborándolo hasta encontrar la definición exacta."

El mundo espiritual es abstracto: allí las fuerzas y las sensaciones funcionan sin el ropaje de "animal", "mineral", "vegetal" o "parlante". El estudiante repite una y otra vez las ideas principales de la sabiduría cabalística: "lugar", "tiempo", "movimiento", "carencia", "cuerpo", "partes del cuerpo" u "órganos", "corresponder", "besar", "abrazar", hasta percibir en su interior la sensación correcta para cada idea.

Una vez que los cabalistas han elegido las palabras en el "lenguaje de las ramas" para la descripción de objetos espirituales, no pueden cambiar una palabra por otra como a ellos les plazca. Deben usar palabras que, precisamente, señalan esas raíces superiores, y ellos no pueden renunciar ni a una sola palabra sólo porque les parezca vulgar o inapropiada. Al igual que dos cabellos no pueden crecer en una raíz, así dos ramas no pueden provenir de la misma raíz espiritual. Cada criatura tiene su propia raíz superior, que no se puede reemplazar con otra.

Cada objeto en nuestro mundo tiene una raíz superior que lleva el mismo nombre. No puede haber dos raíces diferentes con el mismo nombre, así como dos criaturas separadas en nuestro mundo no pueden llamarse igual, ya que son diferentes por lo menos en algo, o de otra forma serían una y la misma. Cada objeto o fenómeno de la naturaleza debe tener un nombre específico y una vez que se le ha designado no se le puede llamar por cualquier otro.

Las ramas forman parte integral de la Cabalá, y sin su uso, no se puede estudiar Cabalá. Para concluir, debemos observar que algunos así llamados "instructores de Cabalá" transmiten a sus estudiantes interpretaciones equivocadas. El error surge del hecho de que los cabalistas escribieron sus libros utilizando el Lenguaje de las Ramas, usando términos de nuestro mundo para expresar ideas espirituales. Quienes no comprenden el uso correcto del lenguaje caen en el error. Enseñan que existe una conexión entre el cuerpo y la vasija espiritual, como si la vasija espiritual incluyera al cuerpo, considerándolo parte del órgano espiritual, de modo que por medio de una acción física se pudiera realizar algo espiritual. Nosotros no afectamos el mundo espiritual por la realización mecánica de las Mitzvot. No existe conexión entre nuestros actos físicos y el mundo espiritual. La severidad de la prohibición de idolatría se refiere a la materialización de la espiritualidad y no a hacer una reverencia ante alguna pieza de madera o roca. Estas cosas ni siquiera son tema de discusión. La idolatría es la materialización de los términos espirituales, como si los poderes espirituales se revistieran en nuestro cuerpo, o en un trozo de carne. Debido a ese peligro se prohibió el estudio de la Cabalá. Baal HaSulam transmitió la sabiduría en sus libros, de tal manera, que todos pudieran estudiarlos sin materializar los conceptos espirituales. Antes de su época, los seres no estaban preparados para aceptarla, y la Cabalá permaneció oculta. De hecho, el propósito del desarrollo de la humanidad es llevarla a sentir y estar de acuerdo con que hay cosas que nosotros no podemos sentir, pero que existen; que son invisibles, y sin embargo son magníficas y que puede haber existencia más allá del tiempo y del espacio.
Por Rav. Michael Laitman

(kabbalah.info/es)
MATERIAL RELACIONADO:

martes, 3 de mayo de 2016

La diferencia entre la ciencia de la Cabalá y la religión

La religión asume que el Creador cambia Su actitud hacia una persona dependiendo de sus acciones. La ciencia de la Cabalá, sin embargo, establece que la Fuerza Superior es invariable y que las acciones de una persona no pueden afectarla de ninguna manera. En vez de esto, las acciones de la persona pueden cambiar.

La persona tendrá la habilidad de percibir el Gobierno Superior de una manera diferente, como si sus propios cambios tuvieran como finalidad asemejarse a Él. Podrá percibirlo como bueno y amable, mientras que si se incrementa la diferencia entre sus propiedades (recibir) y las del Creador (otorgar), sentirá que la actitud del Creador es negativa.

Hay muchas expresiones en los textos cabalistas indicando la firmeza en la actitud del Creador hacia los seres creados: "No cambio mi nombre" (del hebreo: Ani HaVaya lo Shiniti), "Él es bueno y otorga bondad a Sus criaturas, buenas y malas (Tov ve Metiv le Raim u le Tovim), la Luz Superior es absolutamente inamovible" (Or Elion Nimzta be Menuja Mujletet).
Por lo tanto, un rezo es llamado auto-juicio o auto-análisis. Esto ocurre cuando una persona no apela al Creador, sino que se juzga a sí mismo, se analiza a sí mismo con respecto a la Fuerza Superior invariable.

Esta actitud hacia sí mismo y hacia el Creador constituye la diferencia entre la Cabalá y la religión. A pesar de que la religión provoca ciertos cambios personales, ésta se basa en implorar al Creador. En este mundo, las religiones son similares a las creencias más antiguas, que en gran medida practican el soborno a las fuerzas superiores de la naturaleza.

La Cabalá es rechazada por las religiones de masas, basándose en la convicción que una persona sólo necesita pedir al Creador y todo cambiará desde arriba para su ventaja, ya que el Creador dirigirá su mirada hacia ella. Un creyente está convencido que Él existe y que todo lo gobierna. A fin de mejorar cualquier cosa, sólo se necesita pedirle al Creador, en vez de cambiar uno mismo. Las masas religiosas interpretan los cambios religiosos como la siembra de buenas semillas, por ejemplo, ayudar a otros por compasión, pero sin cambiar la naturaleza de uno mismo y hacerlo de igual forma ante el Creador.

La convicción de cambio en la actitud del Creador hacia la persona es motivo de envidia: ¿Quién recibe un trato más amoroso por parte del Creador y quién es más "escogido por la Divinidad"? Esto causa antagonismo que surge no sólo dentro de la gente, sino también dentro de las religiones. Los representantes de varias denominaciones religiosas, tienen disputas sobre cuáles plegarias están inclinadas a ser más tomadas en cuenta por el Creador.

La Cabalá establece que el Creador es invariable. En el proceso de corrección de una persona, esta merece ver una mejoría en la firmeza de la actitud del Creador. Por lo tanto, mientras más corregida esté una persona, más justificará las acciones del Creador. La Cabalá define que en vez de rezar, uno debería empezar a cambiar. En consecuencia, la Cabalá provoca odio por parte de grupos religiosos, ya que indirectamente ésta los acusa de hipocresía.

Para una mejor comprensión de la actitud de los cabalistas hacia el Creador, podemos tomar un libro de rezo cabalista. No contiene palabras ordinarias que expresen emociones humanas. Por el contrario, consiste en numerosos símbolos que designan acciones espirituales que la persona debe realizar mientras se corrige a sí misma para recibir, como consecuencia, la Luz del Supremo. Esta es la diferencia entre las nociones de un Dios religioso y de un Creador cabalista.

El estudio cabalista de la estructura del universo le da a una persona una idea clara del Creador, cuyas propiedades están en la cúspide de la escalera espiritual y las de sí mismo, que se encuentran en la parte más baja de la escalera. Los peldaños de la escalera representan los diversos mundos. El propósito de la creación es ascender de forma independiente y fusionar los deseos de uno mismo con los del Creador.
Este ascenso implica un cambio interno de las propiedades de la persona, que parte de una intención egoísta en todos sus pensamientos y deseos y llega a una intención altruista. El hombre asciende los peldaños de la escalera, donde cada uno de ellos representa un grado de similitud con el Creador.
Naturalmente, estudiar la estructura del universo de forma tan minuciosa, previene a la persona de imaginar que su relación con el Creador depende de los pedidos que haga. Imagine un padre de familia perfecto en nuestro mundo. Es obvio que un niño no puede evocar ningún amor adicional por sí mismo por ninguna de sus acciones, ya que el amor de padre o madre es eterno y perfecto. La proyección externa de este amor (la percepción del niño), depende únicamente de los estados por lo que la persona pasa a fin de llegar a conocer la Creación en su totalidad, para ganar experiencia y para igualarse al Creador en su mente y en su corazón.

De esto se deduce que aunque podamos hacer la transformación deseada dentro de nosotros mismos, y por consecuencia, sentir la invariable buena actitud del Creador hacia nosotros, de hecho, difícilmente puede ser llamada corrección. Esto es porque tenemos que transitar a través de todos los niveles, los estados extremos, los cambios y las sensaciones, a fin de obtener la experiencia y la habilidad necesarias para sentir el universo en su totalidad de principio a fin.
La corrección sólo significa nuestra actitud hacia cualquier cosa que nos ocurra. 
Cuando, a pesar de lo que suceda, evaluemos y aceptemos todo lo que pasa como algo absolutamente beneficioso, hará surgir la sensación de felicidad y placer. Esto lleva a una situación en la que la persona descubre que en realidad nada cambia, excepto su actitud hacia el estado constante en el que existe. La persona ha sido creada y ha existido siempre en dicho estado.

De más está decir que el estudio de la Cabalá ofrece el concepto de la Creación y del lugar que la persona ocupa dentro de ésta, el que naturalmente lo disuade del rezo, lo cual es la parte más importante y el acto central en las prácticas religiosas, todo lo demás está organizado a su alrededor.

En el caso de la sabiduría de la Cabalá, ésta dirige a la persona de manera natural hacia una reflexión interna y a la transformación, la cual hace que evite los ritos o siga cualquier orden religiosa. Es por ello que todas las religiones se oponen a la Cabalá.


lunes, 2 de mayo de 2016

¿Dónde está el mundo superior y cómo se revela?

¿Dónde está el mundo superior?
Cuando se habla del mundo superior, que se encuentra por encima de nuestro mundo, la sabiduría de la Cabalá no se refiere a una altura normal, como si fuera un techo o las estrellas en el cielo; está hablando de características humanas internas y superiores. A veces decimos: ‘Que persona tan grande, está por encima de todos’, pero no nos referimos a su estatura. Napoleón midió un metro y medio de altura, al mismo tiempo, fue una gran personalidad. Así que es necesario, en primer lugar, aclarar, lo que significa ‘bajo’ y ‘alto’.
En Cábala, ‘más alto’ significa ‘superior’, según sus características. Las características superiores son otorgamiento, amor, conexión y unidad. Y si decimos que la persona es baja e inferior, nos estamos refiriendo a sus características sombrías, no a su altura.
Así que llamamos mundo espiritual al mundo superior, porque el amor y la unidad residen allí. Y es posible acercarse a él especialmente gracias a conexión y unidad.
¿Por qué no sentimos al Creador? Porque no hay unidad entre nosotros. Si queremos sentir la fuerza que rodea, envuelve e incluye a toda la creación, tenemos que conectarnos y llegar a ser como uno.
¿Cómo revelar al mundo superior?
En este mundo hay una condición especial para empezar a sentir el mundo superior: la creación de una pequeña sociedad, un mínimo de diez personas, que traten de estar constantemente interconectadas, como un organismo vivo, con una conexión buena, integral y completa. La sabiduría de la Cabalá dice que incluso si diez personas se conectan y se unen como una sola, sentirán la fuerza superior, el mundo superior. Es específicamente esta conexión la que tratamos de poner en práctica en grupos cabalísticos.
Y esta es la esencia del método que se describe en los libros originales de Cábala como El Libro del Zohar y los libros originales del Ari y Baal HaSulam.
Diez personas se sientan juntas estudian y hablan acerca de la conexión entre ellas, mientras cada una se anula ante las otras y así se unen. A través de esta unidad, llegan a una sensación de que el mundo superior es revelado entre ellas.
Si tratamos de establecer una estructura así, entre nosotros, poco a poco empezaremos a sentir nuevas propiedades integrales. Pero no pertenecerán a ninguno de los diez participantes; sino que serán una propiedad común.
El deseo general que manifestamos para conectarnos como una sola persona espiritual, es lo que creamos; complementamos nuestros pensamientos y eso se convertirá en nuestra mente compartida. Como resultado, se crea una nueva unión espiritual: una persona que se forma con las diez.
Cada quien lo experimenta por sí mismo, porque cuando entramos en esa imagen, lo sentimos en nosotros. Nos disolvemos y juntos comenzamos a convertirnos en un solo sistema, un solo sentido.
Hallar el equilibrio entre el interés propio y el nuevo sistema -otorgamiento, integración y salir de ti mismo- en Cábala se llama ‘amor’. El amor es un estado en el que satisfaces los deseos de otros, sin querer nada por ti mismo. Esto es lo contrario de la situación actual de la naturaleza humana.
En el momento en que se llega a este estado, al menos en un nivel mínimo, podemos equilibrar el ego, porque estos estados son regulados; inmediatamente sentiremos dónde estamos.
A nuestro alrededor se manifiesta la fuerza que controla al mundo. Comenzamos a sentir la existencia dentro de una red de fuerzas y entonces, será claro lo que está pasando con nosotros y lo que debe hacerse. Esa es nuestra misión.  (Extractos del blog laitman.es)

MATERIAL RELACIONADO: 
El taller cabalístico
Una decena como la herramienta para la adhesión

sábado, 30 de abril de 2016

El significado de la vida

¿Quién soy y por qué propósito existo? ¿Cómo hemos aparecido aquí y hacia adónde vamos? ¿No es posible que hayamos estado en este mundo antes? ¿Cómo podemos conocernos a nosotros mismos y conocer al universo? ¿Por qué sufre el hombre? ¿Acaso es posible evitar el sufrimiento? ¿Cómo encontrar la paz, la satisfacción y la suerte? ¿Cómo podemos lograr la tranquilidad, la plenitud y la felicidad?

Mucha gente, en cada generación, ha intentado encontrar respuestas a esas preguntas de forma persistente. El hecho de que esto ocurra de generación en generación, indica que todavía no se han encontrado respuestas satisfactorias. 

Cuando nos esforzamos por entender nuestro camino de vida, el programa general de la naturaleza que nos hace avanzar hacia una meta especial, si aprendemos a qué meta aspiramos, necesitamos la sabiduría de la Cabalá. Es la única ciencia que nos habla acerca del desarrollo humano que está más allá de las limitaciones materiales y por encima de nuestro universo.

Una búsqueda del propósito y del sentido de una vida individual, así como la vida de la humanidad en perspectiva, es el asunto central de la vida espiritual del hombre. La pregunta acerca del significado de la vida  viene desde dentro del punto en el corazón, desde dentro del deseo más interno que tiene el hombre. Todo lo que fue creado por el Creador es un deseo, y en cada uno de nosotros hay una parte de este gran deseo. El punto más interno de este deseo es el punto de verdad, la pregunta “¿Para qué vivo?” Esto es lo que necesito revelar.

Si un hombre pregunta para qué vive, ésta es una señal de que dentro de su corazón existen todos los cuatro niveles del deseo. Y el cuarto deseo final quiere revelar a Keter: clarificar ¿quién me maneja, porqué y para qué, y que está sucediendo en general? Yo quiero averiguar si ¿vale la pena vivir? Porque si no revelo este Keter, la razón, entonces cualquier otro llenado que pueda recibir no me satisface. Y aun cuando todavía me confundo y me dirijo hacia otras metas, lo principal para mí es revelar la causa y efecto de todo eso.
Yo quiero recibir una respuesta honesta y directa: ¿Esta vida tiene un propósito o no? Y si no hay un propósito, entonces cualquier otra compensación empeorará mi dilema, porque yo no necesito de todo eso.
¡Si un hombre llega a una pregunta como esa, significa que él se cuestiona desde el interior del punto de Maljut acerca del punto de Keter, debido a que debe revelar esto! Significa que ya está maduro para la revelación del Creador, para el Dvekut, y los demás aún no lo están. Ellos todavía necesitan esperar, recibir la iluminación que acelerará su desarrollo a través de nosotros. Si se unen a nosotros, seremos capaces de hacernos cargo de ellos. Todo depende del deseo del hombre, y uno debe esperar a que maduren, porque es una fruta que no está madura y es prohibida.
PRÓXIMA PLÁTICA GRATUITA EN CD. DE MÉXICOEl Sábado7 de Mayo a a las 11:00 hrs en Biblioteca Pública de Parque España, Col. Condesa, Del. Cuauhtémoc. 
MÁS INFO: http://bneibaruchmexico.blogspot.mx/p/platicas.html
MATERIAL RELACIONADO:

viernes, 29 de abril de 2016

Las melodías de los mundos superiores - parte 1

"...Recibimos un regalo inmenso de parte del último gran cabalista de nuestra generación, el Rav Yehuda HaLevi Ashlag (Baal HaSulam). En sus melodías, en esencia, expresa todos los pasos y todas las sensaciones del Mundo Superior.
Si escuchamos estas melodías, nos acercamos a las sensaciones genuinas de la Realidad Superior, la espiritualidad. Al escucharlas, gradualmente nos vamos acercando poco a poco, como si entráramos al Mundo Superior. Sin embargo, para cada individuo, sin importar qué tanto sabe o cuánto tiempo ha estudiado Cabalá, los sonidos son el medio más corto, directo y sencillo para experimentar algo espiritual..." - Rav Michael Laitman

jueves, 28 de abril de 2016

¿Cómo encontrar la pareja adecuada?

PREGUNTA: ¿Cómo puedo estar seguro de que una cierta persona es la correcta para mí? ¿Cómo encontrar la pareja adecuada?
RAV M. LAITMAN: La observo y veo dos diferentes personas en ella que se comportan de dos maneras diferentes. Aparte, yo me conozco y conozco la manera en que me comporto. Es como si saliera de mí mismo y me estudiara como un psicólogo. Entonces como un tercer espectador independiente, puedo ver hasta qué punto nosotros dos, ella y yo nos correspondemos.
Somos adecuados el uno para el otro sólo según el grado en que estemos listos para hacernos concesiones mutuas. En general, cualquier par de sistemas pueden conectarse al hacer concesiones.
Pero este es un trabajo muy difícil y debemos buscar una pareja adecuada: el carácter debe ser el mismo, lo cual significa que ambos deben ser calmados o deben estar ardiendo como el fuego, y deben importarles las mismas cosas. Mientras más atributos comunes tengamos para empezar, más fácil será establecer una conexión exitosa.
Antes que nada, debemos entendernos mutuamente. El entendimiento mutuo surge de un interés común, es decir como un resultado de las concesiones mutuas y de una actitud similar hacia la vida. Esta actitud se forma durante los cursos de la sabiduría de la conexión porque nosotros necesitamos reformatearnos.
Por supuesto, debemos tener los mismos planes y la misma visión de la vida, porque sin esto una familia no puede existir ¿Cómo imaginamos ambos una familia exitosa? ¿Cómo podemos hacernos felices? ¿Entendemos lo que nuestra pareja disfruta?
En otras palabras, tenemos que llegar a un entendimiento mutuo en todos los aspectos. Si me caso con una mujer de una cultura totalmente ajena que creció en el otro extremo del mundo, no somos adecuados el uno para el otro desde el principio. Está en duda si podremos arreglárnoslas. Venimos de diferentes culturas y nuestras perspectivas son diferentes en todas las formas, nuestras metas son diferentes, y tenemos una idea diferente de lo que es una familia, pero tenemos que llevarnos bien porque cada uno quiere vivir la vida a la que él o ella están acostumbrados. Entonces tenemos que hacernos concesiones y hacer lo que se adapta al otro aun cuando haríamos las cosas diferentes de acuerdo a nuestra propia naturaleza, cultura, y formación. El nivel de nuestra adaptabilidad es muy importante si cada uno de nosotros quiere entender al otro.
El problema más prominente está en la cocina porque la comida es uno de los hábitos básicos de la persona que él trae de la casa de sus padres. Es lo mismo con respecto a todos los otros valores. Yo quiero que mi esposa valore las mismas cosas que yo y que tenga la misma meta en la vida, la misma imagen de una familia exitosa, la misma actitud hacia los hijos, hacia los padres, y hacia el entorno.
No se trata únicamente de un acuerdo entre nosotros sino de la compatibilidad de nuestro carácter interno con respecto a cada aspecto en la vida, que ambos le demos el mismo nivel de importancia.
No sólo hablamos como si estuviéramos de acuerdo y decidiéramos casarnos. Tiene que ser un verdadero estudio psicológico profundo que realizamos en el proceso de muchos encuentros. De otra manera, las personas se casan y después resulta que no tienen nada en común.
(Del Kab.TV “Una nueva vida” del 6/9/13, laitman.es)


Material relacionado:

miércoles, 27 de abril de 2016

Hoy a las 7pm Plática Gratuita de Cabalá en CDMX


La ciencia de la Cabalá nos revela un método que nos resuelve las principales preguntas que el ser humano plantea a lo largo de su vida: ¿Quién soy? ¿Cuál es el propósito de mi vida? ¿Qué hay después de la muerte?, etc., ayudándonos a comprender los cambios y rupturas, que nuestro mundo, actualmente globalizado, nos plantea y el cual nos exige actuar de mejor forma entre seres humanos y con nuestro entorno.

Si vives en Ciudad de México Te invitamos a participar en las pláticas introductorias gratuitas con el objetivo de informar e introducir conceptos básicos de esta maravillosa sabiduría. 

La 1ra plática introductoria se impartirá el próximo Miércoles 27 de Abril a las 19:00 hrs en la Biblioteca Pública “Carlos Fuentes” en Parque España, Condesa, CDMX. Entrada libre. Cupo limitado.
REGÍSTRATE AHORA Y RESERVA TU LUGAR

INFORMES: academiadecabalamexico@gmail.com, Nextel 6352 5591

martes, 26 de abril de 2016

La realidad es indivisible

Toda la realidad está dentro de la persona. Ella piensa que existe y que a su lado está un enorme universo, pero esta imagen está trazada sólo en su vasija fragmentada.

Una vez hubo una vasija y en ella la persona sentía un mundo, una realidad, se sentía a sí misma, y nada excepto eso. El Creador, que significa la fuerza que la revive, también estaba dentro de ella. En el exterior no había nada y no había tal concepto como “por fuera de mí mismo”. Esta es la percepción correcta, la cual llamamos “Maljut de Ein Sof ” (Infinito); todo está dentro de mí y nada está dividido por fronteras, no hay frontera, esto es Infinito.

Después la vasija se quebró en dos partes. Ahora, con el fin de alcanzar Ein Sof y adquirir la percepción verdadera y profunda de la dimensión superior, existe sólo una cosa que podamos hacer, pasar por los estados infinitos de preparación, que es lo que estamos hacienda ahora.

El mundo de Ein Sof está dividido en dos partes: “yo” y lo que hay “por fuera de mí”, y todo mi trabajo está en conectar las dos partes. Es por esto que existe la condición “Ama a tu amigo como a ti mismo”, la cual tengo que observar para anexar la parte externa a la interna que naturalmente siento como mía. Si pudiera hacer eso, regresaría a Ein Sof.

Amar lo que está por fuera de mí justo como me amo a mí mismo de forma egoísta, significa otorgar, y ese es el amor de otros. Esas palabras nos confunden, pero en realidad se trata de entender que justo como me amo a mí mismo, yo debo entender que todo lo que hay por fuera de mí es mío. Sólo me parece que son los niveles inanimado, vegetativo, y animado de la naturaleza y que las personas también existen en el exterior. Incluso descubro la fuerza superior internamente, como se nos dice, “No debes tener un Dios extraño”. Todo está dentro de mí.

Baal HaSulam explica esto en el “Prefacio del Libro del Zóhar“, diciendo que hay una especie de “cámara” en nuestra consciencia, la cual traza el mundo exterior para nosotros. Esto significa que algunos de mis deseos son la sensación interna de mi “yo” que está dividido en “raíz”, “alma” y “cuerpo”, mientras que la otra parte es la imagen externa que  está dividida en “vestidura” y “templo”. De acuerdo a otra terminología, yo estoy dividido en “mente”, “tendones”, “carne”, y “piel” y el mundo externo en naturaleza inanimada, vegetativa, animada y hablante.

Existen diferentes dichos con respecto a la percepción de la realidad usados por los cabalistas como: “no les hagas a otros lo que tú odias”, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, “únete en un grupo”, “tienes con quién unirte”, “ ayúdales y ellos te ayudarán”, ya que eventualmente esto le ayuda a la persona a adquirir la actitud correcta y a regresar a lo que era antes de la ruptura de las vasijas. Ahí, no hay “yo” y “otros”; ahí todo este mundo desaparece; ahí no sentimos los cuerpos, sino sólo partes de las almas individuales que se conectan más cercanamente hasta que se fusionan en un alma.

Baal HaSulam explica que de hecho existe sólo un alma, la cual significa el mundo de Ein Sof, un deseo que está lleno de una fuerza. Esto es lo único que existe.

Pero mediante nuestro esfuerzo y al alcanzar esta percepción, comenzamos a sentir a profundidad lo que está sucediendo en el mundo de Ein Sof; alcanzamos todas sus diez Sefirot con todas las Luces de NRNHY. Tras alcanzar el estado inicial de un ser creado, a través del segundo estado, a través de la ruptura, llegamos al tercer estado. Entonces alcanzamos la raíz y toda la realidad y nos volvemos como esta, la entendemos y la sentimos, nos igualamos a ella de todas las maneras.

En realidad el punto no está ni siquiera en la igualdad; no hay palabras en nuestro lenguaje para expresar este estado. Simplemente estamos en este: No hay un “yo” que lo alcanza a “Él”, que está en algún lugar exterior. Yo soy Él. Esto es llamado adhesión.

(De la Convención de Unidad, laitman.es)

Copyright ©1996-2016. Bnei Baruch. Todos los derechos reservados. Todo el material en este sitio es presentado por el Instituto Bnei Baruch para la Educación e Investigación en la Cabalá con el propósito de aportar un cambio para la humanidad y mejorarla. Por consiguiente, se permite el uso y distribución de todos los materiales, siempre y cuando no se cambie el contenido y se haga referencia a su origen.

Abraham Academia de Cabalá Adam Alegría Alma Altruismo Ambiente Amor árbol de la vida Ari Artículo semanal Artículos Atzilut Avanzado Baal HaSulam Babilionia Biblia Bina Cabalá Cabalistas Cambio Carencia Caricatura y humor Ciencia Conceptos básicos de la Cabalá Conexión Conexión. conferencias Congresos Consejo diario Contundente Corrección Creación Creador Crisis Crisis económica Cuerpo Curso Curso virtual Cursos gratis de Cabalá Decena Definición diaria demia de Cabalá Depresión Desarrollo Espiritual Deseo Diseminación de la Cabala Mundo Diseminación de la Cabala Estudio de la Cabalá Diseminación de la Cabala Mundo Dolor Ecología Educación Educación integral Egipto ego Egoismo Egoísmo Ein Sof Entorno Equilibrio Equivalencia en forma Escalera Esfuerzo Espiritualidad Estudio de la Cabalá Familia Faraón Fases de Luz Fe Felicidad Festividades Filosofía Formación integral Frases Garantía mutua Gratitud Grupo Espiritual Hábito Hebreo Historias breves Hombre Humanidad imágenes Infinito Intelecto Intención Israel Jojma José Judíos Kabbalah Kelim Kli Laitman Lecciones diarias Lecciones diarias de Cabalá Lenguaje ley Superior Libre Albedrío Libros Líneas Lishma Llenado Luz Majsom Maljut MaN Mandamientos Masaj Materiales originales Medicina Mesías Miedo Misericordia Mitzvot Moisés Muerte Mujeres Mundo Mundos espirituales Música Naciones del Mundo Naturaleza New Life Niños Noé Noticias Ocultamiento Oración Otorgamiento Pareja Partzuf Pecado Pensamiento Pensamiento Semanal percepción Perdón Pesaj Pláticas Plegaria Preguntale al Cabalista Prójimo Providencia Punto en el corazón Rabash Ramas y Raices Re-encarnación realidad Recepción Reflexión diaria relaciones humanas Religión Reshimot Rezo Sabiduría Salud Sefirot Sensación sentidos Sentimiento Sexo Shamati Sistema Sociedad Sucot Sufrimiento Sukkot Temor Tiempo Tikkun Torá Trabajo Espiritual Unión Vasija Vida Nueva Videos Zohar