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lunes, 25 de mayo de 2015

Nivel espiritual y reencarnación


Por Rav Baruj Shalom Halevi Ashlag (El Rabash), "Shlavey HaSulam (Los pasos de la escalera)"

¿Qué nivel tiene que alcanzar una persona para que no necesite reencarnar una segunda vez?

Está implícito en este extracto que se necesita corregir únicamente la porción del individuo conforme a la raíz individual de su alma en particular y nada más. Con esto se completa el aspecto del total de su alma que necesitaba corregir. Es necesario saber que todas las almas son extensiones del alma general de Adam HaRishon (el primer hombre).

Como resultado del pecado del Árbol del Conocimiento, su alma se dividió en 600,000 almas. La "Luz" de Adam que se denominaba Zei'ra Ila'ah (esplendor superior) en el sagrado Libro del Zohar, era única, total y unificada, y de pronto en el momento del Pecado se dispersó y se fragmentó en un gran número de luces.

Por favor examinen el libro Panim Masbirot, página 56, el párrafo que empieza con la frase, "Y es necesario": y así fue que después que el bien y el mal se mezclaron (esto es, después del pecado), una gran estructura se formó para las klipot (cáscaras - fuerzas impuras) para darles el poder de acceder a la santidad, etc. Como protección de las klipot, la luz de los siete días de la creación se dividió en minúsculas porciones, que son demasiado diminutas para dar sustento a las klipot. Había un rey que deseaba enviar una gran cantidad de monedas de oro a su hijo que vivía en ultramar. Todos los habitantes de su reino eran ladrones y estafadores. No contaba con ningún mensajero en quien confiar. ¿Qué fue lo que hizo? Fraccionó las monedas de oro en centavos y los envió empleando gran cantidad de mensajeros. Cada mensajero en particular decidió que no valía la pena provocar la ira del rey por un botín tan insignificante.

De la misma forma, una multitud de almas, en una multitud de días puede redimir los fragmentos denitzotim kedoshim (las chispas sagradas) que fueron usurpadas por los klipot (el mal) después del pecado de etz hadaat tov (el Árbol del Conocimiento del Bien).

La "multitud de las almas" representa las luces interiores. "Los numerosos días" representan luces exteriores. Las luces interiores iluminan en el presente, mientras que las luces circundantes iluminan en el futuro. Todos los centavos se combinan para formar la luz original en cuya presencia pecó Adam HaRishon. En ese momento la corrección se habrá completado.

Todos han nacido con una pequeña porción del alma de Adam HaRishon. Cuando el hombre corrige su porción evita la necesidad de reencarnar. Una persona puede sólo corregir lo que pertenece a su pequeña porción. El Ari Za"l en el libro Etz Jaim escribió: "un día no se compara con el otro, un momento no se compara con otro, y una persona no recompara con otra. Pero cada quien tiene que arreglar lo que le pertenece a su porción.

Cada persona que nace tiene la posibilidad de elección, porque una persona no nace como un justo, como los cabalistas lo han dicho (Nidah 15,2): "Rabí Janina bar Papa, aprendió que el aspecto a cargo del embarazo, Laylah es su nombre, toma la gota y la lleva ante el Creador. Dice frente a Él, "Amo del mundo, esta gota, ¿qué será de ella, será fuerte o débil, sabia o necia, acaudalada o pobre? Si será malvado o justo eso no está predeterminado, etc." 

Así es que una persona no nace justa, justo o malvado está predeterminado, pero se deja a la libertad de elección de la persona. Todos, conforme a su afán en la Torá y Mitzvot merecerá perfeccionar su corazón y corregir su parte individual conforme a la raíz de su alma. En este momento estará completo.

Material relacionado: 

domingo, 26 de abril de 2015

La reencarnación y Cabalá

Ninguno de nosotros es un alma nueva; todos hemos acumulado experiencias de vidas previas en otras encarnaciones. En cada generación, a lo largo de los últimos seis mil años, descendieron almas que ya habían estado aquí en ocasiones anteriores. No son almas nuevas, sino con alguna forma diferente de desarrollo espiritual.

Las almas descienden a la tierra según un orden determinado: ingresan al mundo cíclicamente. Su número no es infinito: vuelven una y otra vez, progresando en su corrección. Los nuevos cuerpos físicos que ocupan son más o menos parecidos, pero los tipos de almas que descienden son diferentes. Esto es lo que se conoce popularmente como reencarnación. Los cabalistas usan la expresión "desarrollo de las generaciones".

Esta interrelación o conexión entre el alma y el cuerpo colabora con la corrección del alma. Nos referimos al ser humano como "alma" y no como "cuerpo". El cuerpo en sí puede ser reemplazado, como se reemplazan hoy en día los órganos. El cuerpo es útil sólo como recipiente desde dónde el alma puede actuar. Cada generación se parece físicamente a la anterior, pero difieren una de otra porque en cada oportunidad las almas bajan con la experiencia acumulada de sus vidas previas aquí. Llegan con sus fuerzas renovadas por su estadía en el cielo.

Por lo tanto, los objetivos y deseos de cada generación difieren de los de la generación anterior. Esto explica el desarrollo específico de cada una de ellas. Inclusive aquella generación que no alcance el deseo de conocer la verdadera realidad o el reconocimiento divino, cumplirá su tarea a través del sufrimiento. Esa será su forma de progresar hacia la auténtica realidad.

Todas las almas se originan en una, llamada "el alma del primer hombre". Esto no se refiere al Adán que conocemos, sino a una realidad espiritual interna. Partes del alma del primer hombre descienden al mundo para encarnar, tomando forma de cuerpos y provocando la conexión entre el cuerpo y el alma. La realidad está diseñada para que las almas desciendan y se autocorrijan. Al encarnar aumentan su nivel 620 veces respecto al nivel inicial. El orden en que descienden a encarnar en esta realidad va de sutiles a densas.

El alma del primer hombre consta de muchas partes y muchos deseos, algunos sutiles, otros densos, según su cantidad de egoísmo y crueldad. Llegan a nuestro mundo primero las sutiles y luego las densas, con sus correspondientes requerimientos de corrección. Al corregir los deseos más sutiles, pueden luego ayudar a corregir los más densos, los más problemáticos.

En su descenso al mundo, las almas han adquirido experiencia a través de su sufrimiento. Esto se conoce como "el camino del sufrimiento", ya que esta experiencia desarrolla el alma. Cada vez que reencarna, aumenta su impulso inconsciente de buscar respuestas a las preguntas acerca de su existencia, de sus raíces y de la importancia de la vida humana.

Existen, según esto, almas más y menos desarrolladas. Las más desarrolladas tienen tal enorme urgencia de reconocer la verdad, que no soportan limitarse a los confinamientos de este mundo. Si se las provee de herramientas correctas, libros adecuados e instrucción acorde, llegarán a reconocer el mundo espiritual. La Cabalá también distingue entre almas descendentes más o menos puras o refinadas, según la medida de la corrección requerida. Las que requieren una corrección mayor son llamadas "menos refinadas".

Las distintas almas descendentes requieren diferentes guías y correcciones, específicas para cada generación, así como líderes adecuados para conducir su progreso espiritual. En sus libros y grupos de estudio transmiten el método de descubrimiento de la verdadera realidad más adecuado para su generación. En esta era mediática, pueden aparecer por televisión, por radio o más comúnmente por Internet.

Al principio, (antes de que apareciera el alma del Ari), reinaba una era de acumulación de experiencia y de persistencia en el mundo. Progresaban hacia la corrección con su mera existencia. El sufrimiento acumulado agregó urgencia en la búsqueda del alivio. El deseo de dejar atrás el sufrimiento fue la fuerza motivadora del desarrollo de las generaciones.

Cuando, en el siglo XVI, apareció el Ari, declaró que, a partir de su generación, los hombres, las mujeres y los niños de todas las naciones podían y debían introducirse en la Cabalá. Había llegado el momento del desarrollo generacional en que las almas descendentes podían reconocer la verdadera realidad, completando su corrección con el propio método del Ari. Podían cumplir lo que se esperaba de ellas.

Aún en su cuerpo físico, el alma tiene un solo deseo -retornar a sus raíces. Los cuerpos físicos, en su deseo de recibir, las arrastran de vuelta a este mundo. Pero el Ser Humano desea conscientemente elevarse espiritualmente. El esfuerzo resultante de la gran fricción creada por esta dicotomía le ayuda a elevarse 620 veces por encima de su nivel anterior.

Si un alma no completa su tarea, reencarnará en el mundo con más necesidad de corrección. A veces creemos que debemos negar nuestros deseos y anhelos para ser más exitosos en la próxima reencarnación. Pensamos que no deberíamos desear nada sino un poco de alimento y estar tirados al sol como un gato. Sin embargo, lo contrario es verdad, pues la próxima vez seremos aún más crueles, demandantes, exigentes y agresivos.

El Creador quiere que nos colmemos de placeres espirituales, que seamos plenos. Ello sólo es posible a través de un deseo enorme. Sólo mediante un deseo corregido podremos alcanzar realmente el mundo espiritual, tornándonos fuertes y activos. Un deseo pequeño no nos hará mucho daño, pero tampoco mucho bien. El deseo "corregido" sólo funciona a partir del estímulo correcto. No se lo posee automáticamente, sino que se lo adquiere mediante el estudio correcto de la Cabalá.

Existe una pirámide de almas, basada en el deseo de recibir. En su base se encuentran muchas almas con pequeños deseos terrenales, buscando una vida confortable, de tipo animal -comida, sueño, sexo. El nivel siguiente, con menor número de almas, contiene aquéllas que desean adquirir riqueza. Se trata de personas deseosas de dedicar su vida entera a hacer dinero, y aún a sacrificarse en aras de la riqueza. A continuación se encuentran las que harían cualquier cosa con tal de controlar a los demás, gobernar y alcanzar posiciones de poder. Otras aún menos numerosas poseen un deseo todavía mayor por conocer: son los científicos y académicos que pasan su vida empeñados en un descubrimiento específico, sin interesarse por ninguna otra cosa. El deseo más intenso, compartido sólo por unos pocos, es el de alcanzar el mundo espiritual. Todos están incluidos en la pirámide.

El hombre a su vez posee la misma pirámide de deseos en su interior, la cual debe invertir, de modo que el peso vaya al deseo más puro, el deseo infinito de verdad. Debe rechazar y descartar sus deseos terrenales, poniendo todos sus esfuerzos y energía en aumentar el deseo de espiritualidad. Lo logrará estudiando de la manera correcta. Cuando uno de verdad desea aumentar su anhelo de espiritualidad, la Luz Circundante, el mundo espiritual oculto, comienza a reflejarse en él, haciéndoselo desear aún más. En esta etapa, resulta crucial estudiar en grupo bajo la guía de un Cabalista.

El mayor cambio que observamos en las almas que descienden hoy, radica en su deseo definido de lograr un sistema espiritual. Hasta la gente común busca algo más allí de este mundo, algo espiritual.

Aunque esta "espiritualidad" todavía incluye todo tipo de atajos, trucos mágicos y grupos esotéricos que prometen respuestas a sus acólitos, indica una búsqueda de la auténtica realidad. Si las almas de esta generación aumentan más su deseo, probablemente hagan surgir un método nuevo adecuado para ellas. En los últimos quince años se ha activado y acelerado el descenso de las nuevas almas. Su deseo es mucho mayor y más genuino. Quieren lograr la auténtica verdad, y nada más.

Cuando comprendamos realmente cómo se nos aplica y nos afecta la realidad, dejaremos de hacer lo prohibido e insistiremos en hacer lo correcto. Entonces percibiremos la armonía existente entre nosotros y el verdadero mundo.

Mientras tanto, meramente abusamos y luego nos damos cuenta de que hemos abusado. No podemos escapar a dicha situación. Es por ello que la humanidad se encuentra en un callejón sin salida, inmersa en dificultades cada vez mayores. Descubriremos que no nos queda otra alternativa sino reconocer el mundo espiritual del cual formamos parte. Este reconocimiento nos conducirá a una nueva situación, en la que comenzaremos a actuar conscientemente al unísono, y no como individuos aislados.

Todos estamos conectados en un alma, de una generación a otra. Compartimos una responsabilidad colectiva. Es por ello que el Cabalista es considerado "fundador del mundo". Afecta al mundo entero, y el mundo todo lo afecta a él.

viernes, 15 de marzo de 2013

La próxima encarncación


Pregunta: ¿Nosotros afectamos nuestra próxima encarnación (Gilgul) directamente, la próxima vida? ¿Pueden las buenas acciones en este mundo  garantizar una vida mejor la próxima vez? ¿Las próximas  reencarnaciones  (Gilgul) se empeorarán por las  malas acciones  en esta vida?

Respuesta: Nosotros influimos en nuestras próximas encarnaciones (Gilgul) directamente. En nuestra próxima vida nosotros alcanzaremos el nivel anterior rápidamente, saldremos de él y adelantaremos. Por ejemplo, viví mis 70 años, después de haber aumentado una cierta cantidad de placeres terrenales y sufrimientos. Como resultado de pasar de un cuerpo a otro todos mis conocimientos se vuelven propiedades futuras con las que nazco la próxima vez. Si consiguiera revelar al Creador en esta vida, lograr algún grado de equivalencia con Él, comenzaría desde ese nivel en mi próxima encarnación.

Exteriormente nosotros somos iguales. Todos vamos a un jardín de infantes, a la escuela, pero luego nuestras maneras cambian, si hubiese ya cubierto un poco de la distancia entre mi forma y la del  Creador, entonces, en mi próxima vida, rápidamente (digamos, a la edad de 25) alcanzaría el punto de donde había salido previamente y continuaría adelantando. Nadie nace cabalista. Todos nosotros nacemos idénticos, aunque con un potencial espiritual diferente, una predisposición.

Las vidas del gran cabalista el Ari y su discípulo Jaim Vital puede servir como un ejemplo excelente de lo antes mencionado. Vital sólo estudió con el Ari un año y medio (el Ari tenía 36 y Vital 28 años) y después publicó más de 20 volúmenes que contienen el conocimiento que él había recibido de su excelentísimo maestro. ¿Cómo  es posible absorber tanta sabiduría en un par de años? En su libro "Los Principios de las Encarnaciones", Vital describe cómo en su Gilgul anterior fue preparado para dominar la sabiduría del Ari.

"¿Pueden las buenas y amables acciones mundanas garantizar una vida buena la próxima vez?". Depende de lo que usted quiere decir por buenas acciones. Lo bueno es hecho por temor al Creador o por ayudar  a las personas en su búsqueda hacia Él. Sólo esto último se considera como bueno, porque la bondad es la propiedad del Creador. Deseando volverse como el Creador y realizando las acciones similares a las de Él, hago realmente buenas acciones. Entonces mi próximo Gilgul será naturalmente mucho mejor.

¿Cuál es la  mejor acción, la más deseable? La circulación de Cabalá es lo mejor que usted puede hacer por las personas. ¡Ninguna otra mejor se puede hacer en este mundo! Haciendo favores por causa de la bondad, sólo empeoramos las cosas.

Cualquier buena acción no dirigida al Creador se convierte en mal, llevándonos a la desilusión y al sufrimiento. Esto es como si una madre causara daño a su hijo, con su amor ciego y bondadoso que le niega el derecho a desarrollarse correctamente.

(Pregúntale al Cabalista, laitman.es)

lunes, 28 de enero de 2013

Vida y Muerte



La medida de vida es fijada de acuerdo a cuanto nos sentimos parte del sistema fijo.

Por parte del Creador todo está concluido, también por parte de las Luces y también por parte de las vasijas, solo el creado, por su lado “madura” en el estado en que se encuentra. El creado se aclara a sí mismo para sí, y los cambios que atraviesa, desde Maljut de Ein Sof a través de todos los estados, se llaman Guilgulim (encarnaciones). Los Guilgulim son del creado únicamente. Nada en la creación misma cambia, sino que el creado es el que le agrega a si mismo entendimiento, apreciación y reconocimiento de la realidad que revela a su alrededor mas y mas.

Debemos entender que tenemos altos y bajos, vida y muerte, cambios que son radicales para nosotros porque no nos encontramos en el nivel de apreciación de la Creación medimos al mundo en una forma incorrecta. Nuestra vida se mide con respecto a las intenciones que debemos alcanzar, hacia el reconocimiento interno el cual debemos revelar.

En este mundo nosotros no vivimos en lo material propiamente sino en una muestra de él. Si no sentimos nada, se denomina cero, muerte. Si sentimos un poco se denomina vida. Nuestra vida y muerte  son con un sentido, en relación a lo que somos, y por esto no existe la muerte en el sentido de existencia y realidad. La medida de la vida es fijada con respecto a cuanto nos sentimos a nosotros mismos como parte del sistema fijo de la realidad, también en lo material y también en lo espiritual.

(Consejo diario para el que está en el camino, kabbalah.info/es)

martes, 9 de octubre de 2012

Después de la muerte. VIDEO


Si uno muere y vuelve a vivir, ¿vuelve a la misma realidad?, ¿Qué es la muerte según la Cabalá?

El Rav Dr. Laitman describe en qué consiste nuestra sensación de vida y percepción de la muerte, y qué ocurre cuando se manifiestan ambos procesos. Qué es la corporalidad y las leyes que la regulan.



miércoles, 12 de septiembre de 2012

Muchas reencarnaciones en un solo cuerpo


Pregunta: ¿Qué es la reencarnación?
Respuesta: Yo estoy en el deseo de recibir y descubro las Reshimot (recuerdos) rotas, es decir que yo siento que mi conexión con el entorno y con el Creador está rota. Así que hago un esfuerzo para conectarme con el entorno con el fin de convertirme en una vasija adecuada para el Creador, para la Luz.
Supongamos que al trabajar por encima de mi deseo quebrado yo pedí y obtuve la influencia de la Luz que corrigió mi conexión con las vasijas rotas que son cercanas a mí, y nos conectamos y alcanzamos una mayor compatibilidad con la Luz. Ahora, la vasija que ha sido corregida a través de mí está llena con la Luz de Nefesh. De esta manera he llenado el deseo quebrado que me fue revelado. Esto quiere decir que he vivido una vida y que he realizado una corrección.
Ahora se me ha revelado el siguiente nivel. El deseo anterior muere, ya no lo necesito. La Luz que sale del Partzuf espiritual anterior y se revela en la próxima Reshimó es mayor y más avanzada. ¡Esto significa que este está aún más roto! Pero con la experiencia que tengo de la vida anterior, yo ya sé cómo corregirlo. Por lo tanto, sigo avanzando y corrigiéndome.
Yo tengo que conectar las vasijas rotas que están aún más opuestas una de la otra y tengo que pedir que la Luz nos conecte. Así paso una vida tras otra, hasta que alcance mi corrección completa. En ese momento, las Reshimot rotas dejarán de ser evocadas y reveladas puesto que he corregido toda la ruptura, es decir que he atravesado todas mis vidas. Estas vidas no tienen nada que ver con nuestro cuerpo físico, que vive como un animal. Ésta sólo es similar a la de un animal, ya que nuestra vida simboliza el avance del deseo de recibir.
A diferencia de la naturaleza inanimada, vegetativa, y animada, nosotros somos animales especiales en los que cambia constantementeel deseo de recibir y, finalmente, llegamos a un callejón sin salida, que es lo que sentimos hoy. De repente nos damos cuenta de que esto no es vida y que no entendemos hacia dónde nos dirigimos. Los sufrimientos nos obligan a empezar a preguntarnos acerca del significado de la vida, sobre su propósito y la raíz. En el deseo que desarrollamos en los niveles inanimado, vegetativo y animado, ya hay un comienzo de un nuevo anhelo que nos obliga a preguntarnos acerca de lo que hay en el nivel que está por encima de mí.
(De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/08/12, Escritos de Rabash)

lunes, 3 de septiembre de 2012

La reencarnación de las almas



En algún momento de tu vida, quizás te hayas hecho una de las preguntas más misteriosas e intrigantes: ¿Qué nos ocurre luego de morir?, ¿Qué ocurre en el instante en que cerramos los ojos, hacia dónde  va el alma, y qué es en realidad la reencarnación? 

El libro del Zohar explica que nuestra vida está escrita como una secuencia de escenas en una película, donde el guión llega a su cumbre en el encuentro con la sabiduría de la Cabalá, las riendas pasan a nuestras manos, y nosotros marcamos el ritmo. Sólo entonces es que comenzamos a reencarnar. Cada reencarnación es una etapa en el desarrollo espiritual que nos acerca al Creador.
En este artículo intentaremos ampliar la imagen con las preguntas más frecuentes y las respuestas no tan frecuentes respecto a la reencarnación de las almas.

¿Puede una persona encarnar en un animal?
En contraposición con cualquier superstición, el alma jamás encarna en un animal. Esta no está vinculada al nivel vegetal y al mineral. El alma solo encarna en el nivel de humano. Entonces ¿cómo es que en algunos textos de Cabalá se cuenta sobre personas que sus almas han reencarnado en animales? La respuesta es simple:
Ya al principio del escrito de Baal haSulám  - “Prefacio al libro del Zohar”  (Capitulo 5), está escrito que todas las escrituras  cabalísticas solo se refieren a las características de las almas humanas. En otras palabras, todos los escritos originales de la Cabalá donde se mencionan los conceptos “mineral”, “vegetal”, “viviente”, o “hablante”, se refieren solo a la interioridad del alma humana. En esos libros estos conceptos  describen los distintos niveles de desarrollo. Y por ello, cuando los cabalistas escriben que el alma del hombre reencarna en un animal, su intención es enseñarle al lector que la misma alma pasa de un  nivel de desarrollo a otro. (Para  profundizar el tema se recomienda leer el artículo “La esencia de la sabiduría de la Cabalá” en el libro Talmud de las diez Sefirót, Parte I  -“Observación  interna “ ).

¿Que nos ocurre después de la muerte?
En el momento de la muerte de nuestro cuerpo físico, dejamos de existir. Si logramos desarrollar nuestra alma durante el transcurso de la vida, esta  continuará existiendo incluso después de la muerte física. En caso de no haber desarrollado el alma en el transcurso de nuestra vida, nos encontraremos nuevamente en este mundo, en otra vida con un  guión totalmente distinto.

¿Quién puede decirme que he sido en otra vida?
Todos aquellos que leen la borra de café o se dedican a labores místicas de todo tipo, no son capaces de saber que ha sucedido durante tu  vida pasada. La mayoría de las personas están convencidas que en otra vida han sido  reyes o  princesas encantadas, pero por lo general,  todo se reduce a la fantasía personal.
Sólo cuando el hombre asciende, por intermedio del método de la Cabalá, al mundo espiritual, es que se despliegan ante él todas las etapas de reencarnaciones por las que ha pasado, entonces comprende las causas que lo han llevado a vivir cada una de ellas.

¿Cómo puedo hallar mi alma gemela?
Cuando buscamos una pareja no es conveniente confundirnos con  toda clase de conceptos erróneos e idealizados. Es conveniente elegir la pareja según la inclinación del corazón y de la vista, y no en base a una realidad espiritual incomprendida.

¿Qué ocurre con las almas que han comenzado su trabajo de corrección y no han  llegado a concluirlo?
Cuando el hombre ha adquirido un alma y la ha llevado a cierto  grado espiritual,  no vuelve a dar toda esa “vuelta” nuevamente. En el transcurso  de su próxima vida, su alma continuará con el proceso de corrección  espiritual desde el nivel exacto alcanzado anteriormente.

¿Por qué se dice que la Cabalá garantiza la vida eterna?
Los cabalistas, como todos los seres humanos, fallecen en este mundo. Entonces surge la pregunta: ¿a qué percepción  de eternidad exactamente  nos referimos? Cuando los cabalistas hablan de una vida eterna,  no  se refieren a la existencia corporal en esta vida. Su propósito es que el alma que ha ascendido  al mundo espiritual, a lo largo de su vida continúa existiendo eternamente, a diferencia de su cuerpo físico que muere como cualquier ser humano. Entre estas dos observaciones  no existe contradicción alguna, y por ello la percepción  acerca de la vida del  cabalista no culmina con la muerte física. Su vida en nuestro mundo culmina cuando deja de ser útil para su generación. Efectivamente en nuestro mundo pareciera que el cabalista muere y deja de existir, pero su alma continúa viva  en el mundo espiritual eternamente, colmada de amor con el poder superior que ha obtenido.

¿Cuál es la base del desarrollo de las generaciones?
Todo el conocimiento y la experiencia que acumulamos a lo largo de la vida, se transforma en características y tendencias naturales en la próxima vida. Es posible observarlo en nuestros hijos al adaptarse a la nueva tecnología con mucha facilidad, en relación a la generación de adultos que necesita mucho tiempo para incorporar la misma  acción. Así, luego que el alma acumula experiencia a lo largo de miles de años es que se encuentra apta para iniciar su desarrollo espiritual.

¿Qué es la resurrección?
La “resurrección” es un  concepto que hemos comprado de las películas de suspenso de Hollywood:   los cuerpos de los muertos se levantan de sus tumbas, les crece la  piel y los tendones y comienzan a vivir nuevamente. No hay duda que esta descripción es sumamente intrigante, pero no contiene ni una pizca de verdad. La sabiduría de la Cabalá  nos revela el verdadero significado de la resurrección: según la Cabalá mientras que el deseo del hombre es egoísta, siempre y cuando piense solo en sí mismo,  sus deseos se denominan “muertos”. En contraposición, luego que el hombre  corrige sus deseos y los vuelve altruistas,  inclinados al prójimo, estos revivirán. Este es el  verdadero significado de la  “resurrección”.

¿Qué es el  próximo mundo?
Los cabalistas enseñan que  el “próximo mundo” no es el mundo que nos espera luego de la muerte. El significado del  “próximo mundo” se refiere a una realidad superior que el hombre adquiere a través de su desarrollo espiritual. El hombre que no ha logrado a lo largo de su vida  el sentimiento del mundo espiritual completo, deberá reencarnar y volver a este mundo nuevamente hasta lograrlo.

(kabbalah.info/es)

lunes, 23 de agosto de 2010

La reencarnación de las almas

¿Quién puede decirme que he sido en mi anterior vida, y qué ocurre después de la muerte? Todo lo que quisiste saber acerca de la reencarnación de las almas y no te atreviste a preguntar.


Por: Niv Navón

En algún momento de tu vida, quizás te hayas hecho una de las preguntas más misteriosas e intrigantes: ¿Qué nos ocurre luego de morir?, ¿Qué ocurre en el instante en que cerramos los ojos, hacia dónde va el alma, y qué es en realidad la reencarnación?

El libro del Zohar explica que nuestra vida está escrita como una secuencia de escenas en una película, donde el guión llega a su cumbre en el encuentro con la sabiduría de la Cabalá, las riendas pasan a nuestras manos, y nosotros marcamos el ritmo. Sólo entonces es que comenzamos a reencarnar. Cada reencarnación es una etapa en el desarrollo espiritual que nos acerca al Creador.

En este artículo intentaremos ampliar la imagen con las preguntas más frecuentes y las respuestas no tan frecuentes respecto a la reencarnación de las almas.

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