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sábado, 9 de enero de 2016

Babel: Historia de dos senderos





Cinco mil años atrás la humanidad perdió el rumbo en Babilonia, el Irak de hoy. Esta desviación nos está conduciendo hoy día a un caos. ¿Quién es el responsable?

Todos nosotros conocemos este sentimiento que brota cuando despertamos una mañana pensando que debe haber algo más en la vida que lo que tenemos. Pero, ¿realmente sabemos lo que queremos? ¿Podemos enumerar lo que nos brinda satisfacción y plenitud? Esta misma interrogante estaba presente en gran parte de la población en la antigua Babilonia y la acumulación de este descontento desencadenó en un cambio crítico en la evolución global de la humanidad.

Todo comenzó en Babel, la vibrante capital de Mesopotamia, hace unos cinco mil años. En ese entonces, era el crisol de una serie de creencias y enseñanzas. Como en la actual cuidad de Nueva York, o en el Paris del siglo XIX, el ambiente que prevalecía era el de “todo se vale”. Y por lo tanto, todas las decisiones desenfocadas de esa antigua civilización, el atormentado Irak de hoy que fue alguna vez la cuna de la civilización humana, originaron el “Big Bang cultural” precursor de la actual crisis global.

Previamente, todos los habitantes de Babilonia tenían “un solo lenguaje y un solo idioma” (Génesis, 11:1). Pero su creciente disgusto los condujo por dos caminos diferentes: uno la búsqueda del placer, investigar el mundo para descubrir los placeres inherentes; el otro, formular interrogantes, cuyos seguidores deseaban descubrir el por qué del sufrimiento y de la búsqueda del placer, y cuestionaban: ¿Quién hace todo esto?

Los adeptos a la “búsqueda del placer” empezaron por inventar, innovar y avanzar. Idearon proyectos para acelerar su progreso, desarrollando lenguajes, buscando nuevas fuentes de placer. No obstante, dado que tenían diversos deseos, se fueron dividiendo y eventualmente se alejaron completamente.

El Big Bang cultural era ya hecho. Y cuanto más se apartaban las personas entre sí, más iban diversificando su manera de buscar placer. Algunas adoraban las fuerzas de la naturaleza, con la esperanza que éstas cumplieran sus caprichos. Otras creían en una fuerza única, de la que esperaban recibir lo anhelado y alcanzar la felicidad. Y había quienes hablaban de la necesidad de dejar desear, completamente.

Con el tiempo, estos conceptos dieron lugar a las diferentes culturas. Debido a que cada una estimaba que sus ideas eran las más beneficiosas, todo aquel que no estaba de acuerdo se convertía automáticamente en enemigo, una amenaza a las expectativas de placer y complacencia.

Después de muchos siglos de batallas y peleas, las personas empezaron a darse cuenta que sus creencias no las conducían a la felicidad, y esta es la esencia de la crisis global actual. Nosotros, toda la humanidad, ya sabemos que no hay nada que podamos hacer para garantizar nuestra felicidad o seguridad personal, ni la de nuestros hijos. Por esta razón, la enfermedad con más incidencia en el mundo occidental es la depresión; el resultado directo de esta desilusión.

Pero hace cinco mil años, cuando la búsqueda de placer apenas comenzaba, su antídoto apareció también. Entre aquellos que habían elegido el camino de las interrogantes vivía un joven que se llamaba Abraham. Su padre era fabricante de ídolos y Abraham, aunque siguió las huellas de su padre, produciéndolos y vendiéndolos, nunca pudo realmente comprender cuál era el caso de orar a estos ídolos que él sabía con certeza no tenían valor alguno, ya que él mismo los moldeaba.

Las preguntas y las dudas no lo abandonaban, hasta que un buen día se detuvo y se preguntó: "¿Es que el mundo no tiene un amo? El Señor lo miró y le dijo: Yo soy el amo del mundo” (Bereshit Raba, 39:1).

A partir de entonces, Abraham cambió su nombre y se convirtió en Abraham, el Patriarca, precursor de una nueva línea de pensamiento que no exalta el placer en sí mismo, sino, la relación con el que lo proporciona. Abraham explicó que para recibir placer es necesario conocer la ley universal que gobierna toda la naturaleza, asemejarse a ella, y así, automáticamente, todos los placeres del universo serían nuestros. El problema, agregó, no es que queremos disfrutar, sino que no queremos saber de dónde proviene el placer.

Abraham desarrolló, por consiguiente, un método de enseñanza para alcanzar está relación con el otorgante mediante la semejanza con Él. Enseñó que Él no es un ser, sino, un principio según el cual todo funciona, el principio de otorgamiento. Abraham dedicó su vida a la difusión de este método, la clave para ser feliz en la vida.

Desde entonces, los sabios han estado desarrollando el método de Abraham, dándole diferentes nombres en diversas épocas, pero conservando su esencia. El gran cabalista del siglo XVI, el Rabino Haim Vital escribió que a través de todas las generaciones la enseñanza ha sido siempre la misma, pero su esencia es la Sabiduría de la Cabalá, la sabiduría de recibir (el placer).

Actualmente, cada vez más personas sienten que les falta un elemento clave en su vida, y se preguntan por qué no pueden ser felices. A ellas la Cabalá les ofrece una respuesta genuina y válida que ha esperado ser descubierta durante milenios, y hoy en día está a disposición de todos para beneficiarnos de ella.

Su utilización puede reunir las culturas divididas, curar la enajenación y aprovechar las dotes individuales para el bien de toda la humanidad. Es este el elemento faltante, el adhesivo que puede hacer posible un único lenguaje, un solo pensamiento, a pesar de los siglos de animosidad, para que nunca más volvamos a separarnos.

(La Voz de la Cabalá)

lunes, 8 de junio de 2015

Historias breves (parte 5): Las escuelas de Cabalá


Desde el tiempo en que una pequeña parte de los babilonios se unió a Abraham, y juntos comenzaron a trabajar en la unidad entre ellos, comenzó el punto de partida del pueblo judío.
A pesar de que aún no era un pueblo formado, el grupo de discípulos de Abraham, que eran cabalistas, recibió de él el método de unidad con el propósito de revelar al Creador y comenzar a moverse hacia adelante.
Desde un punto de vista cabalístico, moverse hacia adelante no es la historia de su mudanza de Babilonia a la tierra de Canaán, el descenso a Egipto y regreso a la tierra de Israel, sino el crecimiento de su egoísmo y su constante ascenso por encima de este. En realidad, la ideología con la que estuvieron de acuerdo en la antigua Babilonia continuó trabajando en ellos.
En el proceso del crecimiento del egoísmo, el pueblo comenzó a cambiar gradualmente y se volvió más sofisticado, tanto de forma egoísta como altruista. Su unidad pasó por varias metamorfosis, y tomó diferentes formas.
Por lo tanto, la escuela de Abraham se transforma en la escuela de Isaac, después en la escuela de Jacob, después de José, y finalmente en la escuela de Moisés. Todas ellas representan una variedad de movimientos del pueblo hacia una revelación cada vez más grande del ego y la elevación por encima de este.
La escuela de Isaac representa el deseo del pueblo de romper con su egoísmo y elevarse firmemente por encima de él. Este es el sacrificio de Isaac, cuando la persona está dispuesta a matar su egoísmo. En realidad, al principio piensa que es la única manera para mantener su movimiento hacia adelante.
Después se forma la escuela de Jacob, la cual cree que uno no debe matar el egoísmo, sino equilibrarlo con la propiedad de misericordia, representada por Jacob. Después de todo, cuando la misericordia comienza correctamente a usar la propiedad de Isaac (lo implacable del juicio), entonces se convierte en la propiedad de Israel, la cual significa directo al Creador.
Este es un serio movimiento hacia adelante, en el que se unen ambas fuerzas, tanto la egoísta como la altruista, con el egoísmo que permanece en el fondo y el altruismo que se eleva sobre él. Entonces, al elevarse y caer en sincronía, se mueven juntos. Así es como crecen las personas, al estar compuestas de dos partes de la naturaleza dentro de sí mismas, y en la simbiosis correcta entre ellas, revelan al Creador.
El movimiento espiritual de Israel gradualmente lleva a las personas a Egipto. El desarrollo en Egipto significa que el egoísmo del pueblo se eleva incluso más, al nivel de Faraón, y era necesario que ellos se elevaran por encima de este.
Faraón representa el egoísmo por encima del cual uno simplemente no puede elevarse y usarlo. Es necesario ser sacado rápidamente por medio de tirones, para corregirlo en pequeñas porciones, transformándolo en altruismo.
El pueblo de Israel, al encontrarse en el cautiverio egipcio, es decir, en un estado extremadamente egoísta, descubrió que no podía seguir la ideología de Abraham. Un nuevo líder, cuyo nombre era Moisés, apareció entre ellos. Él fue capaz de organizarlos para que entendieran que el progreso debe estar basado en la desvinculación del egoísmo. Eso significaba que tenían que escapar del cautiverio egipcio, el cautiverio del egoísmo, y comenzar lentamente a corregir sus partes.
Mientras estaba en Egipto bajo la presión del enorme ego, el pueblo estaba en la misma confrontación como en la antigua Babilonia. Moisés entendía que era necesario hacer otro esfuerzo, salir de Egipto e ir a la tierra de Canaán, de la misma forma en que salió alguna vez el grupo de Abraham de Babilonia.
La tierra de Canaán simboliza el estado espiritual que les da a las personas la oportunidad de unirse entre ellas internamente, elevarse por encima del egoísmo y alejarse de este, es decir, abandonar Egipto, ir al Sinaí y dirigirse a la tierra de Israel.
Esta es la esencia de la escuela de Moisés, el seguidor directo de Abraham. En la historia del desarrollo espiritual, no hay una persona más brillante que Moisés. Después de todo, el grupo de Abraham salió de Babilonia tras elevarse por encima del egoísmo manifestado y eso fue suficiente, pero ahora sus seguidores, al escapar de Egipto, no sólo deben elevarse por encima de un enorme ego, sino además corregirlo gradualmente.

Historias breves (parte 4): La evolución del grupo de Abraham - Isaac

(de Kab.TV, "Historias breves)

martes, 26 de mayo de 2015

Historias breves (parte 3): La sacudida intencional de los babilonios

La civilización babilónica se desarrolló en un lugar muy cómodo en la parte central de la Mesopotamia en el suelo fértil entre el Tigris y el Éufrates. Los habitantes de Mesopotamia pescaban, cultivaban cebolla, ajo, trigo sarraceno, cebada y trigo. Vivían una vida modesta pero cómoda, disfrutando de la abundancia de la naturaleza en la región.
La jardinería y la agricultura estaban muy desarrolladas en Babilonia debido al progreso en cuanto a los primeros sistemas de riego.
Aunque el país estaba gobernado por un rey, el pueblo era relativamente libre, y ellos mismos se proporcionaban el suministro para todas sus necesidades, y manejaban su propia sociedad y país. No tenían enemigos y vivían una vida feliz como una sola familia. Todo esto fue gracias al grupo de cabalistas de Noé, que le trajo a la región el atributo de otorgamiento, la cercanía mutua, y la bondad.
Pero con el fin de continuar su desarrollo, hubo la necesidad de sacudirlos. Si queremos explicar el mecanismo de cierto sistema para que otra persona sea capaz de usarlo, solemos construir un modelo y usarlo para ilustrar la diversas averías que pueden surgir dentro del sistema. Lo mismo sucedió en la antigua Babilonia.
Con el fin de elevar a un grupo de cabalistas y a toda una sociedad junto con ellos a un nivel superior, era necesario introducir y demostrar los defectos en sus relaciones mutuas. Esto fue lo que pasó.
La fuerza general de manejo de la naturaleza creó diferentes obstáculos que las personas encontraron en forma de disputas, conflictos y peleas sólo con el fin de elevarlos a un nivel superior.
Este estado que encontraron repentinamente los antiguos babilonios desconcertó a Abraham, quien fue uno de sus líderes espirituales.

martes, 19 de mayo de 2015

Historias breves (parte 2): Desde Noé hasta la antigua Babilonia


Diez generaciones pasan desde Noé hasta Abraham (diez siempre se refiere al nivel total del reconocimiento, desarrollo y crecimiento completo). Durante este tiempo los discípulos de Noé dominaron y asimilaron su método, es decir que podían controlar el atributo de otorgamiento, el atributo de Jesed, al cual simboliza el agua.
El agua es la fuente de vida de todo en este planeta. Un embrión en el vientre de su madre está rodeado por agua. El agua es la mayor fuerza del mundo. Toda la tierra en realidad está cubierta de agua. Los continentes apenas sobresalen un poco por encima del agua. ¡La cantidad de agua por dentro y por fuera del planeta tierra es indescriptible! Cuando estudiamos otros planetas primero que todo tratamos de encontrar si allí hay agua y oxígeno. Pero el oxígeno solo es parte de la composición del agua.
La adaptación del atributo del agua (El atributo de misericordia) hizo posible que las personas se conectaran más correctamente y vivieran en paz en la antigua Babilonia. Allí había unidad en la nación, una única familia, unas personas que se entendían unas con las otras entre los babilonios.
Hace cuatro mil años, cuando las diez generaciones después de Noé aprendieron y completaron el atributo de Jesed, se estableció la comunidad de la antigua Babilonia, un prototipo de nuestra civilización actual.
Es realmente gracias al hecho de que el pueblo de Babilonia alcanzó el bien, relaciones mutuas correctas en un estado pacífico, que fue necesario el siguiente salto con el fin de continuar su desarrollo. Esto se debe a que Adam y las veinte generaciones después de él (diez generaciones desde Adam hasta Noé y diez generaciones desde Noé hasta Babilonia) descubrieron que la humanidad necesitaba alcanzar una semejanza y equivalencia de forma completa con el Creador. La siguiente fase del ascenso tomó lugar en Babilonia.

(Del Kab.TV “Historias breves”)

sábado, 6 de abril de 2013

Europa es el centro del mundo y la Babilonia moderna


La sabiduría de la Cabalá dice que toda la naturaleza es un deseo de placer, un deseo de recibir llenado. Este deseo se desarrolló a lo largo de millones de años desde el nivel inanimado, al vegetativo, al animado, al hablante. En el transcurso del desarrollo, la persona pasa a través de las mismas etapas de inanimado, vegetativo, animado, y hablante.
A través de todas estas etapas, la humanidad pasó de una etapa a otra, de un área a otra. La vida fue creada en algún lugar de África y desde allí deambuló hacia algún lugar del este, y después se mudó a Europa…
Y hoy, hemos llegado a una etapa particularmente única. Ahora Europa se encuentra en el centro del mundo, y de acuerdo con su mezcla e integración, se ha convertido en una especie de Babilonia moderna. Ésta establece el tono para el mundo: cultural, científica y tecnológicamente. A pesar del hecho de que América parece separada de Europa, es de hecho la misma civilización. Por lo tanto, tenemos que hablar de Europa como el centro del mundo. De manera general, lo que ocurre en Europa influye en el mundo entero.
Hubo un tiempo en el que la humanidad se extendió sobre la faz de la tierra desde la antigua Babilonia. Existió allí una comunidad de un inmenso número de diferentes tribus que estaban unidas por un área común, por medio de una cultura y un nivel de existencia relativamente comunes. Hoy en día, lo mismo está sucediendo en Europa.
Se trata de un gran número de personas, de una nación, si es posible decirlo, que se compone de un gran número de tribus, pueblos y naciones que en su conjunto están unidas por una cultura en particular, un nivel de comprensión del mundo y una mentalidad uniformes. A pesar de que son diferentes unos de otros, en general tienen el mismo patrón común. Y este patrón se ha ido extendiendo a lo largo del mundo.
Europa es el origen y el espíritu de la vida moderna. Sin embargo, está pasando por cambios muy dolorosos, porque todo nuestro mundo está cambiando, y no sólo en un sentido tecnológico, sino también porque los deseos que se encuentran en la base de nuestro sistema han cambiado últimamente en una forma particular, cualitativamente aguda.
A lo largo de los milenios, la humanidad se desarrolló de una manera sencilla a través de un deseo cada vez mayor. La gente quería más: ganar más, obtener más, crecer más, disfrutar. Simplemente quería llenar estos deseos. En general, ellos se desarrollaron cuantitativa y, prácticamente, cualitativamente muy poco.
Pero hoy en día está ocurriendo una transición muy complicada hacia nuevos deseos. Nos hemos desviado gradualmente de la dirección tradicional de desarrollo que conduce a la riqueza, la fama, el poder y el conocimiento. La humanidad ya no busca estas cosas que antes le interesaban y que la llenaban. Hoy en día pasa a través de una existencia “amorfo” pasiva, debido a que se encuentra en una etapa de transición.
En nuestros cambios espirituales, a veces nos encontramos en un gran ascenso y después de este, nos encontramos en descenso, indiferencia e incluso desesperación. Y debido a esto no podemos hacer nada, no queremos nada. Y después de eso, algo que “explota” nuevamente en el interior, y somos atraídos otra vez hacia algún tipo de dirección, y de nuevo estamos llenos de energía. En nosotros estos estados se transforman muy rápidamente, y en la humanidad, en su desarrollo, ellos cambian muy lentamente.
Y hoy estamos atravesando esa etapa. Nosotros nos encontramos en ella desde hace mucho tiempo: Esta se expresa en el nihilismo, la negación, la apatía; se originó en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, en los años cincuenta y sesenta. A partir de ese momento, estos fenómenos recibieron nuevas formas: un aumento en el número de divorcios, las personas no querían establecer familias o tener niños, deseaban permanecer solas, y abandonaban a sus padres. No existe el sentido de comunidad que una vez proveyó para la familia, del grupo de personas que estuvieron unidas por una sensación de familia. Esto también se perdió.
Como resultado de esto, la persona se encuentra en un estado de confusión. Y esto se siente en particular en Europa como la parte más desarrollada de la humanidad.
Pero de una manera fundamental, este proceso es sólo una transición hacia un estado en el que nosotros buscamos un propósito. Las personas han perdido el placer, han perdido los deseos, han perdido el ansia por los llenados previos. No hay nada que hacer aquí. ¡Simplemente no hay ímpetu! Es difícil convencer a la gente.
Ustedes mismos en el trabajo, en la casa, en los diversos eventos, probablemente se encuentran con personas así: un poco decepcionadas, vacías e indiferentes. Los diferentes medios de comunicación y las propagandas tratan de despertarlas todo el tiempo hacia algo: deportes, fútbol, ​​compras, etc. Todo esto se ve emocionante, pero en realidad no lo es. La persona es atraída hacia esto sólo porque necesita llenarse con algo.
Además, este proceso en Europa ha sido añadido a otros procesos. Ustedes ven, en principio, la fuerza unificada de la Luz influye en todos nosotros. Al mismo grado esta influye en el nivel mental y moral, en todos los niveles. Y como resultado de esto, sentimos un descenso colectivo.
Sin embargo, la crisis ha influido no sólo en la familia, la educación y la cultura. Lo más importante para nosotros en este momento es la crisis económica, financiera. Ustedes ven, la economía, las finanzas, siempre han conectado a las personas. Si la gente no dependiera económicamente de los demás en cuanto a la necesidad de ganar dinero para existir, no se habría organizado en ciudades, pueblos, naciones, y todo tipo de asociaciones, ya que no habría tenido el incentivo para hacerlo.
¿Qué estimula, en principio, la conexión entre nosotros? Nosotros debemos ganarnos la vida, existir, disfrutar, y desarrollarnos en forma compartida. Y cuando hay una crisis, la brecha financiera y económica entre nosotros ya se convierte en una separación básica, fundamental, y representa la transición más importante hacia la siguiente fase.
Y aquí, el papel de Europa es muy importante: Europa se encuentra en el punto focal de los acontecimientos de hoy y puede mostrarle al mundo entero el enfoque adecuado para la solución de problemas, con el cual, tarde o temprano, todos tendremos que luchar.

(De la Convención Europea en Alemania del 22 de Marzo del 2013, laitman.es)


jueves, 21 de marzo de 2013

El aspecto histórico de la Cabalá



Al ir en busca de la fuente de la Cabalá, como sucede con otras enseñanzas antiguas, nos hallamos en Mesopotamia, la cuna de la cultura de la humanidad. No es una coincidencia que, aún ahora, el punto de impacto entre civilizaciones se localice justo en este sitio. La Cabalá fue concebida hace cuatro mil años. Posteriormente, el conocimiento fue casi olvidado para volver a revelarse nuevamente en esta época.

Toda la historia humana la ha ido determinando el creciente egoísmo. Este proceso progresivo es el que nos apremia a estudiar la naturaleza que nos rodea con el fin de conocer nuestros deseos egoístas que van en constante aumento. En contraste con los niveles inanimado, vegetativo y animado dentro de la naturaleza en nuestro mundo, el hombre constantemente experimenta transformaciones, tanto de generación en generación, como de forma individual en el transcurso de su corta vida. Su egoísmo se desarrolla a lo largo de cinco niveles ascendentes.

En épocas anteriores, el hombre no era lo suficientemente egoísta para oponerse a la Naturaleza. Percibía todo lo que lo rodeaba en un cierto nivel espiritual, casi sin palabras, se podría decir telepáticamente y dentro de esta unidad mutua usaba este lenguaje para comunicarse con la naturaleza.

Cuando el hombre ascendió al primer nivel de su egoísmo, ya tenía el deseo de someter a la naturaleza o cambiarla para su propio beneficio, en lugar de considerar transformarse y ser semejante a ella. La descripción alegórica de este deseo del hombre es la construcción de la Torre de Babel que debía tocar el cielo. El aumento del egoísmo separó al hombre de su ambiente natural vivo. En lugar de eliminar su creciente oposición, creyó, falsamente, que podía alcanzar al Creador con todo y su egoísmo -no por el camino de la corrección del mismo- al tomar el control del mundo que lo rodeaba, anteponiendo el "Yo" en oposición a la naturaleza. Como resultado, el hombre dejó de creer en ella y perdió la sensación de unidad e integración con el planeta. Al amor lo reemplazó el surgimiento del odio y la desavenencia y la nación única del la antigüedad se dividió en muchas naciones.

Así nos lo reseña el Antiguo Testamento (Génesis, 11:1-8) utilizando un lenguaje metafórico de la siguiente manera:

"Todo el mundo era de un mismo lenguaje e idénticas palabras. Al desplazarse la humanidad desde oriente, hallaron una vega en el país de Senaar y allí se establecieron... Después dijeron: 'Vamos a edificarnos una ciudad y una torre con la cúspide en los cielos y hagámonos famosos por si nos desperdigamos por toda la faz de la tierra.' Bajó el Señor a ver la ciudad y la torre que habían edificado los humanos. Y dijo el Señor: 'He aquí que todos son un solo pueblo con un mismo lenguaje y este es el comienzo de su obra. Ahora, nada de lo que se propongan les será imposible. Bajemos, pues, y una vez allí confundamos su lenguaje, de modo que no entienda cada cual el de su prójimo.' Y desde aquel punto los desperdigó el Señor por toda la haz de la tierra y dejaron de edificar la ciudad."

En su libro, Los Ancianos del Judaísmo, (Libro 1, Parte 4) Flavio Josefo escribe:

"Nimrod apremió al pueblo a desafiar al Creador. Les aconsejó edificar una torre tan alta que las aguas no pudieran cubrirla en caso de que el Creador les enviara un nuevo diluvio y de esta forma vengarse del Creador por la desaparición de sus ancestros.

Sin escatimar esfuerzos o ahínco iniciaron la construcción de una torre. Viendo que el pueblo no se había corregido después de la lección del diluvio, el Creador mandó que hablaran en muchas lenguas. No se comprendían unos a otros y se diseminaron. El sitio en donde se había edificado la torre se llama ahora Babilonia. Es el lugar en donde se mezclaron los lenguajes en lugar del lenguaje único que imperaba antes."

En los inicios del Siglo Veinte, el arqueólogo alemán Robert Koldeway descubrió las ruinas de una torre en Babilonia que medía 90x90x90 metros. Herodoto que vivió en 500 BCE, describió la torre como una pirámide de siete pisos de alto de tamaño similar. Las fuentes históricas nos narran que la ciudad sagrada de Esagila se localizaba en el centro de Babilonia y la Torre de Babel se encontraba en el corazón de la ciudad que era el templo del sumo sacerdote de Marduk. Se le llamaba "Etemenanki", que quiere decir "la piedra angular de los Cielos y la Tierra."

En esos tiempos, Esagila era el centro religioso del mundo entero, y se proponía reemplazar el conocimiento del verdadero Dios con una religión que en esencia era opuesta a Él. La astrología, los horóscopos y el Zodiaco, la adivinación, la magia de los números, el espiritualismo, el misticismo, la hechicería, los encantamientos, el mal de ojo y la invocación de los malos espíritus, todo esto se desarrolló en Esagila y ha sobrevivido hasta nuestros días y el resultado de todas estas creencias lo vemos precisamente hoy en día. La biología evolutiva afirma que los lenguajes Indo-Europeos tienen su raíz en los lenguajes de las naciones que vivieron en la época durante la cual se edificó la Torre de Babel.

El Doctor Russell Gray de la Universidad de Oakland en Nueva Zelanda, calculó la antigüedad de los 87 lenguajes Indo-Europeos y determinó que habían surgido en el período de la Torre de Babel y después se dispersaron hacia el Occidente, a Europa y hacia el Oriente, a la India.

Desde aquel entonces, el hombre ha mostrado su oposición egoísta a la naturaleza o al atributo del altruismo total. En lugar de transformar el constante aumento de su egoísmo en altruismo y ser semejantes a la Naturaleza, los individuos han creado un escudo artificial que los aparta de su entorno natural viviente. Es por eso que han desarrollado la ciencia y la tecnología. ¿Al no desear el hombre corregir su actitud e inclinarse por su aspiración a gobernar la naturaleza, no es esto como continuar construyendo la Torre de Babel?

Por Rav. Dr Michael Laitman

(kabbalah.info/es)

lunes, 1 de octubre de 2012

La Cabalá a través de la historia. VIDEO

Un breve recorrido a través de la historia de la Cabalá hasta nuestros días.
Adam HaRishón fue el primer cabalista que vivió hace 5772 años. Él fue el primero de toda la humanidad que descubrió que existe un sistema integral de la naturaleza y es posible revelarlo.



lunes, 24 de septiembre de 2012

Sobre la religión

La “religión” en general es una actitud ante la vida. Ella determina la forma en que percibimos la vida y cómo yo descubro el secreto de su esencia. ¿Tengo una herramienta por la que descubro la razón por la que hemos nacido, la razón de nuestra existencia y la razón de nuestra muerte, los cambios en la vida y de los tiempos, la razón fundamental de toda la realidad y de este mundo, y tal vez las de los otros mundos también?

Todo esto es la “religión”, es el medio por el que yo abro todas las puertas, comprendo y siento todo, y soy incorporado en todo. De aquí proviene la palabra hebrea “religión” (Da’at), la cual significa saber, percibir, estar familiarizado con, descubrir, alcanzar.

La gente le ha dado el nombre de “religión” a algo que no los lleva a ningún logro, sino que sólo les da una garantía psicológica de algún tipo de recompensa por su sufrimiento. ¿De dónde viene eso?

Una vez, antes de la destrucción del templo, la religión era la sabiduría de la Cabalá. En esa vida, nosotros alcanzamos el mundo superior. En Babel, Abraham descubrió este paradigma, esta actitud hacia la naturaleza, al hombre y al desarrollo, y se lo pasó al grupo de cabalistas que el reunió. Su camino desde Babel hasta la destrucción del segundo templo fue realizado por un método llamado religión o Cabalá.

Más tarde, sin embargo, este grupo se había convertido en una nación, cayó desde el nivel espiritual de la corporeidad, y perdió la religión, el reconocimiento espiritual, la comprensión espiritual, y la conexión con la fuerza superior. La descendencia de Abraham solo se quedó con las costumbres externas que eran realizadas en el nivel corporal, mientras que la verdadera religión desapareció y se ocultó de ellos. Ahora nosotros estamos retornando a ella.

Mientras tanto, durante siglos, otros métodos que se basan en el egoísmo, en el ocultamiento y la ignorancia acerca de los elementos del mundo han reemplazado a la religión.

En “Los escritos de la generación futura” Baal HaSulam dice que nosotros no estamos luchando por los errores de nadie. Después de todo, todo este proceso es parte del plan de desarrollo que la humanidad tiene que pasar. No culpamos a nadie por nada, ni por las nuevas “religiones” que aparecieron. Por el contrario, a través de ellas, nos hemos desarrollado mientras estábamos en el exilio.

Ahora, cuando estamos despertando a la revelación espiritual, nosotros descubrimos la misma y única religión inicial, que también es llamada “La sabiduría de la Cabalá”. Al mismo tiempo, todos los otros métodos aún existen: cada individuo puede seguir con ellos de acuerdo a su nivel de compromiso. Incluso si la persona se ha elevado por encima de ellos y no está conectada a ellos por la fe, aún, como los cabalistas dicen, nosotros respetamos sus costumbres, que se han convertido en las culturas de diferentes personas. Así que siempre hay espacio para ellos. Constituyen el entorno externo que protege a la persona y crea un cierto marco en el que uno vive.

En cualquier caso, la verdadera religión es la actitud de la persona hacia su existencia, hacia su visión de la vida, por el que organiza todos los aspectos de su vida.

(62279 – De la 3º parte de la lección diaria de Cabalá del 12/20/11, “Introducción al TES”)

jueves, 6 de septiembre de 2012

La Babilonia moderna


La Cabalá es el método que habla acerca de la necesidad de unirse unos con otros de acuerdo al plan de la Naturaleza, la fuerza única que controla todo el universo, a todos nosotros, toda la creación. Desde los días de la antigua Babilonia, esta ciencia ha estado oculta de la humanidad. La Cabalá sólo afirma que esta enseñanza sería pasada a través de un pequeño “flujo” de maestro a discípulo por miles de años, desde la antigua Babilonia hasta la época presente, hasta que nuestro mundo se convirtiera en una Babilonia moderna, es decir el mundo se convirtiera en un todo con una completa interconexión sin importar fronteras, países, continentes, naciones, razas, grupos, y las religiones que han surgido en el transcurso de la historia. Nuestra interdependencia se volverá tan fuerte que eliminará todas esas barreras.
Por otra parte, nuestro egoísmo permanecerá y continuará desarrollándose. A causa de esto, nos odiaremos aun más. Nos rechazaremos automáticamente; de manera subconsciente e instintiva pensaremos sólo en nosotros mismos. No consideraremos a los otros y sólo los usaremos al máximo para nuestro propio beneficio. Esta sería nuestra naturaleza por 3700 años, las fuentes cabalistas lo dijeron.
Llegaríamos a un egoísmo enorme, y sería natural para nosotros. Ni siquiera nos daríamos cuenta de que esto es especial, sino sólo de que así somos y esa es nuestra forma de vida. Sin embargo, este egoísmo, junto con nuestra extensa conexión integral y la comunicación que hemos desarrollado entre nosotros, eventualmente nos convertiría una vez más en Babilonia.
Aparte de eso, durante la última etapa de desarrollo, cuando esta enorme sociedad se vuelva global, prácticamente agotaremos todos los recursos naturales y fuentes de energía: agua, minerales, metales, petróleo, carbón, y gas. Todo está llegando a su fin. Aun cuando nos gustaría hacer crecer nuestro potencial egoísta, no será posible.
La sociedad de consumo que se desarrolló durante el siglo 20 se ha agotado, vaciando la Tierra de recursos, y como resultado, no podemos continuar en esta vida incluso físicamente. Hemos llegado a tal confrontación entre nosotros y con el ambiente que esto nos fuerza a hacer algo.
Nuestra sociedad se volverá diferente, incontrolable. Recientemente hemos visto revoluciones en diferentes países; vemos como la comunicación y conexión entre las personas los impulsa a exigir un cambio social. Sin embargo, aun no entendemos cómo o por qué sucede esto: Hoy está ahí, mañana podría suceder aquí o en algún otro lugar. No vemos hacia dónde va esto.
En este estado de confusión, al no ser capaces de entender la siguiente etapa, vemos como se revela otra vez la ciencia de la Cabalá en el mundo. Recuerdo cuanto estudiaba con mi maestro, solíamos viajar a lugares cabalísticos, especiales y sentarnos juntos ahí, uno ante el otro. Durante esas tardes y noches, trataba de decirme que llegaría el tiempo en que la Cabalá sería revelada.
¿Qué significa “revelada”? “Revelada” significa que no eres tú quien comienza a hablar, sino que las personas que quieren escuchar comienzan a llegar. No depende de ti, sino del que escuchará.
Vemos que este tiempo ha llegado porque hay muchas personas de diferentes países, o diferentes continentes, en varios idiomas, que quieren escuchar lo que la naturaleza, el Creador exige de nosotros. Quieren saber a qué debemos ser semejantes, cómo debemos cambiarnos a nosotros mismos, a qué nivel elevarnos, cómo entrar a una dimensión totalmente diferente, percibir el nivel general de la naturaleza, eternidad, y perfección, y sentir esto aquí y ahora en nuestro mundo. Está dicho en la ciencia de la Cabalá que tales personas aparecerían al final del siglo 20.
Yo no lo creí realmente: No vi esas condiciones. Sin embargo, al final del último siglo, miles de personas se interesaron en la Cabalá, subconscientemente, instintivamente sintiendo este impulso gracias a sus deseos que se han desarrollado y llegado a la madurez. En la siguiente etapa, una nueva dimensión es concebida en este deseo egoísta finalmente maduro.
(De la Lección 1, Convención en Moscú del 10 de Junio del 2011)

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