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viernes, 11 de marzo de 2016

¿Educar a los niños por WhatsApp? ¡No funciona!


Por Rav Michael Laitman para portal YNet
“En semanas recientes, se ha dicho mucho acerca del “estado de la juventud”. De acuerdo a los datos de la autoridad anti-alcohol y abuso de drogas, niños en grados del 7 al 11 participan en fiestas donde el alcohol fluye como el agua y se practica el sexo libre. ‘La combinación de alcohol, hormonas, pubertad y, la ausencia de adultos responsables es muy peligrosa”, dice el Dr. Yossi Harel Fish, director científico de la autoridad israelí anti-drogas y experto en el campo de los comportamientos riesgosos en niños. ‘Si en el pasado los adolescentes salían a divertirse y a beber un poco, hoy el propósito del entretenimiento es sólo beber’.
“Después, en la noche se sacan la ropa mientras se emborrachan y la atmósfera se intensifica. Esas fiestas tienen lugar en habitaciones con jacuzzi, en desvanes elegantes o en bosques distantes. En la mayoría de los casos los padres no saben qué está sucediendo o tal vez prefieren no saber”. Esto puede ser parte de la explicación de por qué no preguntan…
Si además tomas en cuenta las opiniones en boga acerca de la juventud como “son indiferentes, fríos y alienados” o “la juventud de hoy es superficial”, junto con términos como “la generación pantalla”, obtienes una combinación, la cual de acuerdo a estudios recientes en la Universidad de Michigan, hay una reducción de 80% en la habilidad de la juventud para sentir empatía hacia otros. “Nuestros niños son menos humanos y no nos damos cuenta”, dijo recientemente el antropólogo Tamir Leo. Leo tiene razón pero con respecto a la segunda parte de la frase; en realidad no nos damos cuenta de lo que está sucediendo con la juventud de hoy.
La juventud no es en absoluto el problema
Nosotros somos el problema -los padres, no la juventud. Nada en este mundo sucede por sí solo. No existe “juventud buena” o “juventud mala”. Cada generación es producto de su formación. Y nuestra generación es el resultado directo de nuestra negligencia. Nos hemos echado este problema encima con nuestras propias manos.
Podemos construir el mundo que queremos. Hemos dedicado la vida a perseguir la comodidad, una carrera exitosa y satisfacción propia, construyendo nuestro estatus y acumulando posesiones materiales, en el camino abandonamos a nuestros hijos ¿dónde estábamos cuando dejaron el parque, los juegos de pelota y los paseos en la naturaleza y cayeron en la dosis venenosa de pantallas, sexo, alcohol, drogas y llegaron a un estado en el que no saben cómo comunicarse si no es a través de la pantalla?
En lugar de prepararles la infraestructura para una vida feliz, los enviamos a la escuela esperando que algo bueno les sucediera ahí. ¿Pero qué puede suceder en un sistema cuya única meta es proporcionar información? Un sistema cuya única meta es prepararlos para hacer dinero, tener éxito, volverse famosos, no en lo que realmente necesitan en la vida. Les hemos creado una realidad distorsionada, que es todo, excepto la vida real. Esa realidad incluye infinitas conexiones entre persona y máquina y cero conexión entre gente y entre un corazón y otro. Hoy, la escuela es uno de los peores lugares en los que se puede estar, la fuente de la mayoría de los “virus” que afectan a nuestros niños.
Del ministerio de información al ministerio de educación
¿Qué pasará en la próxima generación? ¿en una década, en dos? ¿cuando nuestros hijos dirijan el mundo? Si seguimos así, el futuro no parece muy brillante.
Si deseamos dar a nuestros hijos un pase de entrada a la vida, debemos educar, no informar, esta es una misión nacional importante. El ministerio de educación y escuelas como institución principal necesitan un cambio de rostro. En lugar de ocuparse, obsesivamente de información, grados y pruebas de rendimiento internacionales, las escuelas deben enfocarse en edificar un ser humano en el niño. Tienen que lidiar con la causa más grave de angustia que siente la juventud -su falta de habilidad para hablar, comunicarse y especialmente, su falta de habilidad para  conectarse apropiadamente con el entorno.
Las investigaciones muestran que niños y adolescentes, simplemente, no saben cómo conversar entre sí. Esta es una de las razones de que beban y fumen: beber adormece el dolor y llena el vacío interno.
Esta meta va junto con una de las habilidades con más demanda en el mercado laboral de hoy, el trabajo en equipo. Mientras más global se vuelve el mundo, más necesitamos saber cómo trabajar juntos, cómo construir la relación correcta entre nosotros, para desarrollar relaciones de confianza y cooperación. Pero en lugar de enfocarse en esas habilidades, el sistema de educación se enfoca en entrenar químicos, matemáticos y otros tecnócratas.
Un tipo diferente de educación
Educación significa proporcionar a los jóvenes herramientas correctas para entenderse a sí mismo y a otros, para entender los impulsos que él y otros tienen, para enseñarle cómo construir una relación con una pareja y tener una familia y para hacer del mundo un lugar cálido y humano. Un niño necesita sentir que la escuela le enseña cómo vivir y lo prepara para la vida real en esta complicada era del siglo 21.
La dinámica social que debe resultar de talleres, juegos y actividades durante la escuela, deben convertir al niño en su propio “psicólogo”. Tiene que estudiar y explorar su naturaleza, descubrirse y así poder lidiar con la vida de forma exitosa.
La juventud de hoy está experimentando una realidad distorsionada de normas y comportamientos que ve en las pantallas. Ven patrones artificiales de lo considerado hermoso y esperan que las escenas que ven sean realizadas en la vida. La escuela debe convertirse en un mediador consciente de la montaña rusa interna que experimentan los jóvenes y  ayudarlos a aprender acerca del mundo interno de ambos sexos, con respeto y sensibilidad hacia otros. En última instancia, la mayoría de los problemas surgen de la falta de entendimiento mutuo.
Los adolescentes deben sentir que tienen alguien con quien hablar, que escucha. Deben sentir que lo que les sucede también les sucede a otros, por lo tanto no hay razón para sentirse avergonzados ni para ocultar nada. Este proceso debe ser acompañado por la guía profesional correcta, pero el punto principal es que un niño tiene todo un mundo interno con el que la escuela no se relaciona de ninguna manera, así, él no entiende por qué está ahí y sólo se frustra más cada día.
Mi habitación privada
En realidad, de esta generación aparentemente indiferente y despreocupada, surgirá la pregunta acerca del significado de la vida y abrirá la puerta hacia un mundo mucho más profundo que el que conocemos. Pero hasta que eso suceda, tenemos que explicarles qué les está sucediendo, cuál es el punto de su desarrollo, qué experimentan y de dónde surge su falta de habilidad para satisfacerse. Para hacerlo necesitamos estudiar un poco más acerca de la vida y de su propósito.
Lo que está sucediendo entre los jóvenes y también entre nosotros es una fase natural de nuestro desarrollo. El ego humano está cambiando y esa es la razón de la brecha generacional. Es el ego el que nos hace despreocupados e indiferentes, adictos a la tecnología, encerrados en un caparazón, en nuestra habitación privada.

Pero esta es sólo la fase intermedia, un alto en el proceso de nuestro desarrollo interno. No venimos a este mundo a comunicarnos a través teclados o pantallas táctiles, sino a terminar con la separación que nos aparta y a comunicarnos de un corazón a otro, en una dimensión de sensaciones y mente que está más allá de nuestra realidad corporal.

MATERIAL RELACIONADO:
La necesidad de un  nuevo sistema de educación
La rebelión de los adolescentes
La base del desarrollo correcto
(Por Rav Laitman para YNet, laitman.es)

jueves, 26 de noviembre de 2015

Cabalá para cada generación

La sabiduría de la Cabalá hace frente a la educación y a la construcción de la sociedad como los medios para alcanzar la Fuerza Superior. En sus escritos, los cabalistas revelan la evolución a la que cada persona debe someterse en una sociedad  basada espiritualmente. Al igual que un alma recibe lo que necesita de su medio en los reinos espirituales, una persona debe recibir la educación adecuada en cada etapa de su vida.

En una sociedad basada en los principios de la sabiduría de la Cabalá, podemos aprender de la niñez a apreciar la vida en un nivel más profundo. Entenderemos que este mundo es mucho más rico de lo que nuestros cinco sentidos pueden percibir. Desde una edad temprana, aprenderemos por medio de juegos y ejemplos a identificar las causas y las fuerzas latentes que controlan la realidad.  En consecuencia, conoceremos las leyes espirituales de amar y dar, aprenderemos a usarlas correctamente, y seremos capaces de vivir en armonía y equilibrio con la naturaleza.

La Cabalá explica que la humanidad está progresando de tal manera que cada generación es más desarrollada que la anterior. Para ponerlo de diferente manera, la nueva generación tiene nuevos deseos, aspiraciones más altas, y nuevos sueños. De acuerdo a la Cabalá, el nivel de egoísmo en los jóvenes es siempre mayor al de sus padres. Es por esto que los valores que predominan en la generación de los padres son desechados en la siguiente. Los viejos valores parecen vacios e insignificanticos ya que estos no llenan las nuevas y grandes necesidades de los jóvenes. Este también es el por qué ellos rechazan la educación que les proveemos y no encuentran interés en la vida.

El problema es que todavía tenemos que reconocer este proceso y aprender cómo hacerle frente. Solo somos capaces de cambiar el pobre estado de la juventud de hoy en día por medio de la adaptación de nuestro sistema educativo al nivel de evolución (egoísmo) de nuestros niños.

El mensaje de la sabiduría de la Cabalá debe adaptarse a cada generación. El mensaje se lo puede transmitir por medio de películas, juegos o historias. Si empezamos a explicar a los niños como funcionan la cosas bajo la superficie, entonces sentirán que se les está enseñando como tener éxito y como entender mejor su propio mundo. Sentirán que están siendo expuestos a nuevos canales y nuevas rutas en la vida.

No necesitas hablarles sobre aspectos espirituales o sobre cuestiones abstractas, sino simplemente entregarles el enfoque correcto de la vida, enseñarles como mirar la vida en un nivel ligeramente más profundo. Ellos captarán el mensaje sencilla y naturalmente. En verdad, no es del todo difícil explicar que detrás de las escenas de esta vida se encuentra algo oculto a nuestros sentidos, que hay fuerzas más sutiles en el trabajo en nuestro mundo de lo que podemos percibir, y que debemos considerarlas. Como ellos viven su vida normal, los niños empiezan a sentir la existencia de un empate inherente a la naturaleza, en la cual nosotros, los adultos, nos hemos acostumbrado a pasar por alto.

Los niños todavía viven sus vidas normales, excepto ahora ellos sabrán que existe un orden sistemático más elevado, y este les proveerá de una consciencia más llena, una perspectiva más amplia de la vida. No estarán por más tiempo frustrados y desorientados, y no necesitaran estrellas de pop como modelos de conducta, ellos crecerán encontrando su propio camino a su auto- realización.

(kabbalah.info/es)

Material relacionado:
Enseñando a los niños la percepción espiritual
Educar según las leyes de la Naturaleza
Superar las diferencias de las generaciones

jueves, 10 de septiembre de 2015

La necesidad de un nuevo sistema de educación

PREGUNTA: ¿Cómo puede ser que el fracaso de nuestro sistema de educación se deba a una falta de unidad entre las personas? No puedo verlo así.

RAV LAITMAN: Lo que las personas llaman “educación” da conocimiento, pero no promueve el desarrollo de un ser humano. Las escuelas no educan a los niños para ser humanos, sino solamente les proveen una cierta cantidad de conocimiento en física, química, y etc.

La sociedad se refiere al sistema de educación como un desarrollo, pero de hecho, no cumple su trabajo. Queda claro por los resultados así como por los temas de estudio. ¿Cuántas lecciones y discusiones en clase están dirigidas a desarrollar un ser humano? ¿A alguien le importa esto? Los programas de las escuelas están repletos de física, química, lectura y escritura, y más tarde nos preguntamos por qué tenemos tales dificultades con nuestros niños.

Las escuelas producen robots entrenados para trabajar en varias empresas. La tarea de la escuela es preparar al trabajador (ingeniero y otras cosas) para una posición dentro de los “conductos” de la industria. La dirección educativa no está interesada en el tipo de persona en que uno se convierte o cómo vivirá. Esto es porque el sistema de educación no tiene nada que ver con el sistema de madurar a una persona.

El sistema de educación nunca ha estado enfocado en educar a un ser humano. Se formó durante la Revolución Industrial con el objetivo de convertir campesinos en trabajadores industriales. La escuela como la vemos hoy fue inventada entonces con el propósito de enseñarle a personas que trabajaban la tierra y criaban ganado a leer y escribir para que pudieran trabajar con máquinas, entender leyes básicas de física y química, y seguir instrucciones. Tales fueron los cimientos de la escuela moderna y así continúa hasta hoy.

Hoy debemos movernos hacia el “verdadero” sistema de educación, y esto es algo totalmente nuevo. No está definido por cuántas clases de matemáticas o física ha tomado una persona, sino por cuán humana se vuelve una persona. Un humano es uno que está conectado todos los demás. Sólo esta conexión le permite a una persona ser llamado ser humano, no la cantidad de conocimiento obtenido.

Si una persona continúa teniendo éxito sólo en ganar conocimiento, sólo le ayudará en el diseño de más armas mortales porque una persona sólo estará añadiéndole el conocimiento recibido en la escuela a un ego no corregido. Una persona aprende cómo usar a otros con esta información recientemente adquirida; esto define su éxito en la vida. Una educación determina sólo qué profesión uno escoge y cuánto paga. ¿Eso es educación?

Si las personas ven que hay un nuevo sistema que ofrece verdadera educación a sus hijos, responderán inmediatamente porque el problema de la educación es obvio para todos. Hoy día las personas ni siquiera quieren tener hijos porque no tienen nada que darles. Preferirían no traerlos a este mundo de sufrimiento y dolor.

Por lo tanto, debemos mostrarles a las personas que todos los problemas en la sociedad y sus vidas personales son causados solamente por la falta de conexión entre nosotros. Podemos llegar a esa conexión sólo a través del camino de la Luz.

(Extracto de lección diaria de Cabalá, laitman.es)

Material relacionado:

lunes, 3 de agosto de 2015

Enseñando a los niños la percepción espiritual








Cuando las personas abandonaron la antigua ciudad de Babilonia, surgió la necesidad de una enseñanza consistente y sistemática con el propósito de educar a la nueva generación con los valores que promovieran la actitud correcta entre la gente. Esto tenía su origen en la Cabalá. Fue en este momento que nació la noción de la escuela. A los niños de ese grupo se les enseñaba a leer y escribir a la edad de tres años. Aprendían a unirse entre ellos para alcanzar la percepción del mundo espiritual. El proceso de aprendizaje tenía la estructura de discusiones: personas experimentadas compartían el conocimiento con los demás (incluyendo niños) en grupos en donde todos participaban con sus preguntas, mediante debates y discusiones.

Los antiguos griegos, que recibieron la filosofía y las ciencias naturales de la Cabalá, también adoptaron este modelo de escolaridad. Traducido del griego antiguo, la palabra “escuela” significa “descanso/recreo”, un lugar en donde las personas pasan su tiempo libre. La gente iba ahí precisamente con este propósito.

Obviamente está muy lejos de las escuelas modernas. Hoy en día a los niños se les obliga a asistir a la escuela y a recibir una educación. Sin embargo, el niño necesita sentir el deseo de estar en una atmósfera llamada escuela porque de otra forma él o ella no aprenden.
Lo más importante es que el niño se desarrollará y con la ayuda de la escuela, se moldea la persona. No es vaciando conocimiento en su cerebro, sino transformándolo, haciendo que se entienda a sí mismo, a la Naturaleza o la sociedad humana. Necesita saber lo que necesita cambiar dentro de sí mismo para alcanzar el propósito de su vida. Al transformarse comprenderá lo que ocurre en el mundo y en la Naturaleza. Para esto necesita que se le apoye a través de conversaciones interesantes.

Cuando un grupo de iguales se reúne, la edad no es un factor. El maestro no suprime o limita, permanece en el nivel común. Los niños enseñan a otros niños y la escuela como un todo se convierte en un lugar de comunicación, aprendizaje, conversaciones y asociaciones de niños dentro del cual se puede participar libremente.

La ciencia de la Cabalá enseña que el ambiente moldea a una persona. Lo que necesitamos en la escuela no son paredes, maestros o libros de texto. Necesitamos formar una sociedad en la que cada niño sienta la obligación de ser amigo de todos y apoyar a la sociedad como mejor pueda. Los atributos naturales como la envida, la competencia y la ambición ayudarán al niño a avanzar porque sería sensible a la reacción dentro de su ambiente.

Si enseñamos correctamente a una generación, ésta transmitirá su experiencia a sus hijos. Se detendrá el descenso de las generaciones y se iniciará el ascenso.

PREGUNTA: Usted ha dicho que cuando se enseña adecuadamente, la nueva generación, naturalmente hará la transición hacia la espiritualidad sin caer en el egoísmo. ¿Cómo encaja esto con la idea de que el hombre sale a la Luz desde la oscuridad mientras revela el mal dentro?

RAV LAITMAN: Nosotros existimos en un sistema muy grande de almas que fue creado por el Creador. Ahora, en lugar de ello, sentimos nuestra existencia física y la interconexión rota. Sólo hay una razón para esto: nuestra percepción deficiente e inadecuada. Y es por eso que tenemos que buscar y aprender cómo hacer la transición a la percepción correcta.

Si tuviéramos que venir a los cabalistas a una edad joven, ellos nos hubieran dado la educación que nosotros como niños debíamos haber recibido. Educar significa acompañar a un niño mientras sus deseos crecen y los impulsan a hacerse cargo debido a las Reshimót cambiantes que se despliegan en el proceso de su desarrollo natural, y le facilitan los medios para administrarlas, organizarlas adecuadamente, y tejerlas dentro de la correcta actitud hacia el mundo.

Hoy en día enseñamos a nuestros niños a explotar el mundo, a disfrutar egoístamente, y a utilizar todo y a todos. En su lugar, necesitamos enseñarles a los niños una actitud altruista y amigable hacia el mundo, enseñarles el amor. De esta manera un niño simplemente recibe un método de educación diferente de nosotros y no más que eso.

“¿Cómo se manifestará su inclinación al mal”? La inclinación al mal, no lleva a ninguna parte, sigue creciendo, mientras demos a los niños los medios adecuados para corregirlo. Así que ¿por qué estoy enseñando a los adultos, que también están haciendo la transición del grado animado al humano, cuando puedo trabajar con niños? Hoy en día, todos ellos nacen con preguntas ineludibles sobre la vida. No hay necesidad de esperar a que crezcan y se llenen de deseos animados. Inmediatamente puedo enseñarles a ser humanos
.
Los padres deben proporcionar a sus hijos la educación de una manera u otra. Y si mi meta es el otorgamiento y el amor por mis vecinos, entonces ¿podría enseñar a mi hijo algo más? Por supuesto que voy a enseñarle las cosas que valoro.

Nuestro deber es proporcionarles a nuestros niños un método que los lleve al grado humano. Vemos claramente lo que está sucediendo en el sistema de educación público. Y es por eso que, necesitamos naturalmente hacer todo lo posible para asegurar que nuestros niños reciban una educación espiritual.

(De la lección diaria de Cabalá , Escritos de Rabash, laitman.es)

Material relacionado:
Educación “Superior”. Cómo crear niños felices

jueves, 18 de junio de 2015

Crear el entorno apropiado para un niño


PREGUNTA: ¿Cómo debería ser el entorno apropiado para un niño?
RESPUESTA: Un niño siempre crecerá pareciéndose a su entorno. Esta es la razón por la cual cuidar el entorno es lo mismo que cuidar al niño.
Piensa en las maneras de cómo influenciar su entorno y controlarlo indirectamente dándole juegos, libros y videos que contengan la información que has escogido para él, pero presentársela de manera interesante. Enseña a los niños a protegerse a sí mismos de lo malo, de las influencias externas y también enséñales como resistirlas por sí solo; dales el poder de defender sus principios. Después de todo, el sistema de valores se construye en base a la oposición entre el bien y el mal.
No hay ningún problema en construir un buen entorno para los niños si los padres lo organizan. Es fácil sobornar a un niño con juegos y dulces y gradualmente, conectarlo con el ambiente necesario. Entonces, este le empezará a influenciar a él.
El maestro también necesita tener la habilidad de bajar al nivel del niño de manera que este no sienta que el maestro es más grande. Debe sentarse con los niños, jugar con ellos, y hablar como ellos. Debe invadir el entorno del niño como un agente secreto y trabajar con ellos. Entonces, será capaz de transferirle su espíritu y elevarlos gradualmente. Sin embargo, si el maestro es más grande que ellos, entonces los niños le percibirán como un mueble. Correrán entre las piernas del adulto y lo empujarán para que el adulto deje de molestarles. Ellos tienen su propio mundo.
En otras palabras, todo necesita ser organizado para la obtención de un objetivo: desarrollar el amor por otros en los niños de manera que alcancen a través de esto, el amor por el Creador. Esa es la intención que un niño debe tener al principio de su vida y al final de cada acción. Es específicamente a esta tierna edad que es fácil y posible. Si tú le inculcas amor por los demás a tu niño desde edad temprana, le garantizarás el más alto nivel de seguridad y éxito en la vida.

jueves, 11 de junio de 2015

La rebelión de los adolescentes es el salto a la espiritualidad


La adolescencia es un punto decisivo muy importante. Este es el tiempo en el que los resultados de la educación tienen que manifestarse. Su éxito entero depende de los años previos, entre los seis y los once años, puesto que los problemas empiezan a partir de esta edad: la influencia de las hormonas y luchas internas.
Tenemos que asegurarnos de antemano que en este punto el niño ya se tiene un método y un entorno adecuado con cual ayudarlo a superar este período crítico y a usar este egoísmo explosivo como un catalizador para ascender por encima de él. Y entonces, inmediatamente tendremos una persona espiritual madura.
Los niños pueden fácilmente cruzar el Majsóm a esa edad. ¡Ellos están listos para cualquier cosa! Ellos tienen esta firmeza desesperada. Los adultos no son capaces de tolerar el mismo tipo de sufrimiento que los adolescentes cuyo fuego sigue ardiendo. Los adolescentes pueden hacer milagros con él.
No es un accidente que la naturaleza haya plantado este período en el proceso de nuestro desarrollo. Nuestra completa esperanza por la elevación espiritual de una persona desde niño recae específicamente entre los seis o siete años a los catorce o quince años.
Después de ello, es casi imposible hacer algo, se hace muy difícil. Ellos han entrado en la “vida”. Y ahora estás tratando con una persona rodeada de los diferentes problemas de la vida: edad, sexo, trabajo, ejército, y que sólo piensa en el sexo opuesto y el éxito material. Todas estas pantallas ya no lo dejan escucharte.
Necesitamos comenzar a hablarle sobre la Cabalá desde la primera infancia para que se convierta en un hábito el cual “se convierte en una segunda naturaleza”. Es decir, tenemos que hacerlo antes de que ellos se sumerjan en la “vida adulta”. Y entonces los niños pasarán por la rebelión adolescente, ¡pero la usarán correctamente!
El Creador está provocando a propósito esta rebelión egoísta para que nos elevemos sobre ella. Cuando nos elevamos por encima de ese egoísmo, es como si estuviéramos subiendo la montaña de odio, el Monte Sinaí (“Siná” significa odio), y recibimos un grado espiritual.
Necesitamos aprovechar esta oportunidad que nos da la naturaleza. Sería muy útil que mis deseos se quemen y exploten hoy en día como lo hicieron hace algún tiempo en mi infancia. Y si al mismo tiempo, estamos ahí cerca de los niños, dirigiéndolos adecuadamente y mostrándoles cómo trabajar con esto, ellos pueden convertirse rápidamente en grandes cabalistas. Espero que lo logremos.
Si fallamos en aprovechar esta oportunidad que nos da la naturaleza, será muy difícil recuperarlos. Es por esto que está escrito que criar un niño es lo mismo que escribir en una hoja de papel en blanco, y esto es completamente diferente a escribir en un papel lleno de notas, tratando de borrar lo que otros han escrito.
Por eso la educación debe comenzar en la edad más temprana posible. De lo contrario, en lugar de crecer como un ser humano, los niños crecen como animales, ya que sólo se les enseña a buscar el llenado de sus cuerpos, su egoísmo. La Cabalá define esto como criar un animal, el deseo de recibir placer.
Sólo la combinación adecuada de dos fuerzas, la recepción y el otorgamiento, es llamada humano. Así que decidamos a quien queremos criar y empecemos a preparar a los niños para llegar desde la edad más temprana (por lo menos seis-siete). De esta forma, seremos capaces de sacar el mayor beneficio de todos estos años.
Estoy convencido de que con la preparación adecuada, un niño puede entrar en el mundo espiritual y elevarse desde la montaña de odio que se erigió de repente en él, bajo la influencia de estos impulsos internos increíblemente poderosos de la adolescencia. Todas las emociones de una persona en crecimiento que busca la espiritualidad no son nada en comparación con este ardor. Esta es realmente la carencia de todos….

(De la lección diaria de Cabalá, “La sabiduría de la Cabalá y la Filosofía”)

Material relacionado:
La base del desarrollo corecto
Construyendo a una persona 
Cabalá para cada generación

martes, 5 de mayo de 2015

Educación “Superior” ¿Cómo criar niños felices?

Conociendo la creciente curiosidad de los niños y la angustia de muchos padres, hemos decidido reunir algunas sugerencias prácticas respecto a cada tema -basándonos en la sabiduría auténtica de la Cabalá-, que se relacionen con los asuntos del  alma, la educación, y las magníficas preguntas que hacen los niños. ¡Que las disfruten!

Una respuesta a cada pregunta

Ser padres nunca será una tarea fácil. Además de las largas horas de insomnio y de nuestra preocupación por la manutención y el bienestar de los niños, vemos que la tarea más desafiante de todas es la de dar una respuesta a cada pregunta que nos plantean.

Seguramente muchos de ustedes se sienten familiarizados con la situación en la que un niño abre sorprendido sus ojos grandes y curiosos, inocentemente los mira a ustedes fijamente, y sin misericordia alguna comienza a hacer preguntas sobre el significado de la vida y su propósito. En esos casos, no importa si se es seguidor del Dr. Spock, o ferviente lector de Tracy Hogg (autora del éxito de ventas titulado “Baby Whisperer”), probablemente uno se quedará sin respuestas, ya que las respuestas a esas pregunts no se encuentran en los libros.

Éste es precisamente el motivo por el cual hemos decidido dedicar el primer consejo de esta sección a cómo responder a las enormes preguntas que hacen los chicos que crecen en nuestros hogares. ¿Debemos decirles lo que pensamos, aún cuando la pregunta no es tan “fácil de digerir”, o debemos evitar darles una respuesta confusa, y dejar que luchen con esa pregunta en una etapa posterior de sus vidas?

Siempre diga la verdad, pero sea cuidadoso y considerado.

“Sea directo con el niño hasta el final, de otra forma no ganará su confianza, ya que los niños son sensitivos a cualquier falsedad, por más benigna que sea” (Yanush Korchak)

Ante todo, sepa que los niños son sensibles por naturaleza. Si detectan que algo se lesoculta, puede desbaratar todo el sistema de confianza y respeto mutuo con sus padres.Por ello, si uno posee información importante o la profunda comprensión de lo que es la vida, no lo oculte a sus hijos. Ellos tienen sed de adquirir ese conocimiento.

Es siempre preferible no ocultarles la verdad a los niños. Por otro lado, no es necesario abrumarlos con asuntos que aún no pueden asumir, por no estar emocionalmente preparados para hacerlo. En términos prácticos, si la verdad no es simple, trate de simplificarla y de adaptarla al mundo imaginario del niño, de una forma suave y no amenazadora, para no estresarlo. Recuerde que cada historia que le cuenta a su niño toma vida y se convierte en realidad. Su obligación como padres es de ser sensitivos al desarrollo emocional y mental de sus hijos. Podrán revelarles un nivel adicional de la sabiduría de la vida que han acumulado a través de los años dependiendo sólo de la madurez emocional de ellos.

Por lo tanto, a veces es mejor esperar que la petición de adquirir un mayor conocimiento nazca del niño mismo, para que sienta que no lo están “empujando” a algo que ni siquiera ha pedido. La expresión de su disposición le indicará que está preparado para absorber una respuesta más profunda. Escúchele con mucha atención y observe su reacción a lo que usted le dice, es así como podrá asegurarse que no lo está abrumando demasiado, y confundiendo.

Y si no conoce la verdadera respuesta a sus preguntas, no tenga miedo de admitirlo, pero no evada su responsabilidad hacia ellos, que consiste en buscar respuesta a sus preguntas, junto con ellos. Como Albert Einstein dijo una vez, “Lo importante es no dejar de preguntar”.

La gran rebelión, y la pequeña también…

Como padres, tenemos la tendencia a darles un montón de consejos a nuestros hijos, pero muchas veces escuchan con cuidado y luego van y hacen lo completamente opuesto. Por algún motivo, en la mayoría de los casos, el individuo siente la necesidad de hacer exactamente lo opuesto a lo que se le ha explicado, y de descubrir soluciones que son mejores ymás apropiadas que aquellas que han sido puestas a prueba por sus padres: vivir su propia vida. A pesar de que no siempre se triunfa, nadie parece escapar a esa aspiración.

Casi todos se han rebelado contra sus padres en algún momento. Pero, cuando vemos crecer a nuestros hijos pequeños, una de las cosas que más tememos, es que ellos hagan lo mismo.

¿De dónde surge esa aspiración a rebelarse contra toda la herencia de la previa generación?¿Cómo podemos lidiar con este fenómeno eficientemente, sin imponer nuestra opinión y sin dañar el desarrollo del niño?

Dando consejos honestos y amistosos

La Cabalá explica que cuando se le pide a alguien que cambie, naturalmente la persona se resiste a hacerlo, porque la aspiración al cambio no ha nacido de ella misma, y no siente que el cambio le represente beneficio alguno. La verdad es que en la mayoría de los casos, quien se resiste a cambiar tiene la razón. ¿Por qué? Porque la mayoría de los consejos que  recibimos de nuestros padres es resultado de los modelos de pensamiento que ellos absorbieron en su niñez, y era apropiado para ellos, no para nosotros. Por eso, subconscientemente, los consejos de los padres les sirven primeramente a ellos, no a los hijos, y por lo tanto, son inaceptables.

De igual manera, es importante entender que subconscientemente, todo padre tiene la esperanza de que su hijo siga su ejemplo. Por lo tanto, le inculca sus propios conceptos y valores.

Para crear un intercambio de comunicación sano con un niño, debemos entender que cada nueva generación tiene valores nuevos y distintos a los nuestros, que no están de acuerdo con nuestras expectativas. Si ignoramos este conflicto entre las aspiraciones de los padres y el nuevo nivel de desarrollo del niño, inevitablemente estaremos provocando que se rebele.

Por medio de la observación de la naturaleza del hombre, los cabalistas han llegado a concluir que la única forma que un niño escuche a sus padres, es si éste siente que seguir ese consejo lo va a beneficiar. Por ello, es conveniente darles consejos o una explicación que les haga sentir que al aceptarlo, ellos personalmente ganan algo que no está necesariamente conectado con sus padres. Eso requiere que los padres sean honestos consigo mismos, y que examinen la esencia de sus consejos. Deben preguntarse continuamente, “¿A quien le está sirviendo este consejo en realidad?

Es primordial que los consejos no sean dados en la forma de “Lo que se debe y lo que no se debe hacer”, sino de tal forma que el niño entienda por sí mismo, dentro de sí mismo, lo que tiene que hacer. De esa manera, no sentirá que se le está forzando a seguir cierto proceso en su vida contra su voluntad, sino que la idea del cambio se ha desarrollado independientemente dentro de él mismo.

Otro punto interesante que mencionan los cabalistas, es que en lo más profundo de su corazón, cada niño añora tener un amigo verdadero. Una de sus más grandes aspiraciones es descubrir amigos verdaderos, aunque sean sus hermanos o padres. Por ello, para crear un verdadero diálogo con los niños, los padres deben aprender a ser buenos amigos, y hermanos mayores. Deben tratar de crear un ambiente de confianza mutua que no esté basado en el honor o el control, sino en una verdadera amistad y relación para alcanzar cualquier objetivo común que esté basado en el amor incondicional.

¡Buena suerte!

(kabbalah.info/es)


jueves, 14 de marzo de 2013

El renacimiento de una familia



Hoy en día, la felicidad del hombre depende de su relación con el entorno, depende de si él encuentra su lugar en la sociedad. Y así vemos como deja gradualmente la persona de la pequeña unidad familiar.
Al principio toda la vida estaba relacionada con la familia, no sólo las mujeres, sino los hombres también. El marido se iba a alguna fábrica por la mañana para regresar por la tarde a su esposa, sus hijos, y al hogar, y toda la vida giraba alrededor de esto.
Pero este idilio pastoril terminó. Salimos de nuestras casas al amplio mundo, comenzamos a viajar y a experimentar el mundo. Por otro lado, gracias a los medios de comunicación modernos, este mundo ha empezado a entrar en nuestros hogares. Como resultado, todos terminamos siendo interconectados a través de las relaciones industriales, económicas y financieras. El círculo se cerró, y todos nosotros, tanto hombres como mujeres que deseamos conectarnos, debemos unirnos, y través de esta conexión, retornar a la relación familiar, pero en un nuevo nivel.
Para que esto suceda, cada uno debe examinar: dónde vivimos, en qué estado, en qué tipo de mundo nos encontramos, ¿por qué tienen lugar en el mundo ciertos procesos, y qué debemos hacer? ¿De qué manera nos mueve hacia adelante la naturaleza, de tal manera que no da ninguna oportunidad de resistirnos? Entonces, veremos que necesitamos para establecer conexiones más estrechas a través de medios de comunicación y educación especializados.
Al final, nosotros, quienes alguna vez dirigimos el mundo, liberados del hogar y de los lazos familiares, volveremos a casa, libres e independientes. Una vez más, retornamos a una vida más tranquila y de ritmo más lento, en relación con los demás, pero de forma diferente. Cada uno de nosotros seguirá siendo libre, y con base en esta libertad, la comprensión y visión de futuro, estableceremos para nosotros mismos una conexión entre todas las personas alrededor de la Tierra y dentro de cada familia.
El hombre ve de pronto que la familia da un sentido; que hay grandes beneficios y una mejor vida dentro de la familia. Entonces, encontrará un socio cercano a él en este nuevo espíritu que ha adquirido basado del nuevo modelo de educación, y él reconstruirá la familia.
Estamos empezando a comprender el significado que hay detrás de la unión por encima de todas las diferencias entre nosotros. Nosotros tuvimos que aprender a construir conexiones entre todos los países y todas las naciones, mientras sentimos nuestra interdependencia mutua. De manera similar, yo ahora me relaciono con una mujer que he elegido como mi pareja.
Veo que somos diferentes uno del otro, pero me doy cuenta de que no hay otra opción, porque nosotros ya recibimos una educación adecuada y sabemos cómo crear una conexión por encima de todas las diferencias. Es por eso que estamos construyendo una familia muy diferente, una familia que es más tolerante, una familia donde ambos socios entendemos por qué necesitamos una familia y cómo debe verse ésta.
Estamos pasando por una transición, por un período perturbador, y de nuevo, retornamos a la familia, pero basados en el conocimiento de que el amor cubrirá todas las transgresiones. Es como si estuviéramos instalando un nuevo programa de software, reiniciando el computador y empezando a trabajar de nuevo.
Nosotros sentiremos un gran beneficio por el hecho de tener y criar a los hijos. Éste no será material, sino espiritual, puesto que ellos son una continuación de mi propio yo. Sentiré que mi parte interna, espiritual vive dentro de mis hijos.
Al conectarnos con el mundo entero, estaremos sintiendo nuevas fuerzas de trabajo dentro de estas conexiones. Sentiremos la siguiente dimensión, un campo entero de conexión, amor, una red que funcionará por encima del tiempo y del espacio, que nos une de manera interna, no física. No es la unión de los cuerpos físicos, sino la unión de los deseos y las almas.
Entonces, yo sentiré que los niños que crío y preparo para unirse a la misma red común son la continuación de mi camino. Yo me relacionaré con ellos como si fueran acciones de mi alma, a las cuales doy a luz y alimento espiritualmente. Una vez que pasan por el rápido desarrollo físico necesario para el cuerpo material, digamos hasta la edad de cinco a seis años, ellos comenzarán a recibir educación espiritual, a estudiar la conexión interna con todos.
Me sentiré que al direccionarlos hacia la conexión con el mundo entero, yo estaré continuando mi propia alma.
Este es un contacto que existe por encima de la vida y la muerte. Nosotros nos sentimos viviendo en otra dimensión, en el nivel de la naturaleza eterna y perfecta.
Nosotros dejaremos de sentir por completo la vida material y la muerte. Después de conectarnos con la red común de conexiones entre nosotros, nos desconectamos de las sensaciones de nuestros propios cuerpos. Yo empiezo a sentir a los demás, a sentirlos a todos los que existen por fuera de mí, como si fueran yo mismo. Y gradualmente, me desconecto de mis propias percepciones y, sobre todo, sólo siento un nosotros, en conjunto, y después, sólo los siento a ellos, vivo sólo para ellos a tal grado que no sentiré que mi cuerpo me pertenece.
En el interior del hombre, ocurre un trastorno psicológico, una verdadera revolución, la elevación de él a un nuevo grado de percepción de la realidad. De manera similar a una piedra sin vida que no sabe cómo ser una planta, el vegetativo no siente qué es ser animal. De la misma manera, un animal no sabe cómo ser hombre. Nosotros ascendemos al nivel del hombre, Adam, lo cual significa equivalente (Domeh) a la naturaleza global.
(kabbalah.info/es)

viernes, 8 de marzo de 2013

Celebración de Purim - Grupo de mujeres Bnei Baruch Cd. México

Queridos lectores! Nos alegra presentar las imágenes de los momentos compartidos durante la celebración de Purim en el grupo de mujeres, del 23 de Febrero, en el Centro Bnei Baruch en Ciudad de México.
































lunes, 18 de febrero de 2013

La base del desarrollo correcto



Si, en vez de enfocarnos en cada niño individualmente (quién es y que hace), cambiamos a un énfasis específico en la conexión de los niños entre sí y en su relación con los adultos, y si en el proceso de educación facilitamos la conexión de una persona con su entorno, entonces él va a evolucionar internamente de forma correcta también.
De hecho, todas nuestras cualidades internas, inclinaciones, y genes no son asuntos de corrección. Se nos dan sólo para estar en contacto con otras personas.
Este sistema entero fue creado completamente opuesto a su estado actual. Nosotros fuimos fusionados en un deseo común a tal grado que ninguno de nosotros fue notable o percibido en absoluto. Sólo después de la ruptura de este sistema nos dividimos en “yo”, “tú”, y “él”.
Por lo tanto, nuestras personalidades no requieren ninguna corrección. Desaparecerán a medida que creemos lazos correctos y nos incorporemos en los demás.
Sólo estas conexiones o ausencia de las mismas definen cómo una persona es vista por la sociedad y la forma en la cual trabaja correctamente y se realiza a sí mismo en ella.
(De la lección diaria de Cabalá, “La Libertad”, laitman.es)

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